viernes, 30 de enero de 2009

Vàmonos respetando...







Es cosa de educar el espìritu.
Porque el respeto es una de las bases sobre la cual se sustenta la ética.

El respeto es aceptar y comprender tal y como son los demás, aceptar y comprender su forma de pensar aunque no sea igual que la nuestra, aunque nos parezca que la otra persona esta en un error,, porque seguramente nosotros no somos los portadores de la verdad absoluta.

Pero no solo a las personas se les debe el respeto más profundo sino todo aquello que nos rodea, a las plantas y los animales, a la pequeña catarina y la esplèndida orca, a los rios, lagos y al ocèano.Respetar la vida y su entorno es un asunto ètico.

Es aceptar y comprender al humilde y al engreído, al pobre y al rico, al sano y al enfermo, es por pequeño o grande que sea ese ser, física, moral o intelectualmente situarlo en el mismo lugar de comprensión y comprender que su vida es invaluable.



Pero què miserable es aquel que no puede respetar, a los animales y a las plantas, a los ríos y lagos, al padre,al hermano o al enemigo, al niño que sòlo pìde una sonrisa, a la mujer con la que comparte su vida, a aquellas otras que dejan la huella de su otredad a su paso como un perfume,o al pobre que no tiene techo,al obrero con sus manos gastadas de trabajo,al intelectual que cincela el mundo, al sabio que destila humildad,al bondadoso que regala gentileza,al triste que llora la ùltima làgrima del mundo,al alegre que desayuna risas y sol,al diferente que abre nuevos caminos,al ignorante que nos marca el comienzo del conocimiento....


El respeto es una agradable forma de caminar por la vida, aunque respetar a los demás es relativamente difícil. Por la forma en que se nos ha educado a relacionarnos con los demás, que a veces tritura esta virtud desde sus comienzos,y nos llenamos de ira ante las injusticias y los irrespetos de otros...pero esa gente mìnima y vulgar no puede orillarnos a ser nosotros tambièn unos patanes.
Se trata de respetar tambièn a los irrespetuosos.mostràndoles el camino recto, nunca queriendo imponerlo, solo indicando el camino o invítàndoles a recorrerlo, pero siempre, respetando su decisión de recorrerlo o no.

Y sobre todo jamàs se debe olvidar que la base de cualquier respeto es el respeto a uno mismo.

Asì que vàmonos respetando...

Inteligencia ètica



Antes de tomar cualquier decisión,surgen dos ideas èticas: pensar de què forma afectarìa a los demàs lo que yo decida y pensar què pasaría si todo el mundo hiciera lo mismo que yo.
Creo que resolver esas cuestiones es aplicar la inteligencia ètica.

La ètica està en nuestras ùnicas y personalísimas decisiones cotidianas. Más allà del sentido comùn, y de hacer aquello que la mayorìa aprueba por ser “lo más normal,lo que hacen todos”, ser ético implica detenerse ante los hechos y reflexionar y valorar las distintas posibilidades.


Algunos piensan que hablar de ética, en estos tiempos, parece inùtil y alejado de la realidad...
A veces pareciera que hablar de ètica es por demás naïf porque la realidad aplasta nuestras buenas intenciones.
Vemos frente a nosotros una montaña de corrupciòn, de hipocresìa,de indignidad,de mentiras,de frivolidad,de indiferencia,de injusticias,de estupidèz...

Pero darse por vencidos ante todo eso antes de iniciar el camino serìa como claudicar.
Un caminante sabe que siempre hay abrojos en el camino.
Y hay que limpiar los caminos para los que vienen detràs.

Si no lo hacemos, si no nos conducimos éticamente con los otros, no sòlo somos espectadores de las atrocidades que vemos a diario, sino que nos enlodamos en ellas y nos volvemos còmplices.

Actuar con ética es difìcil,es como ir haciendo un camino, recto y hermoso,
al andar nuestra vida...porque eso sì: el obrar ètico es de una belleza sublime.

El descanso final del caminante...


Tumba del poeta español Antonio Machado (Coilleure Francia).

Son tus huellas...



Caminante, son tus huellas
el camino, y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, no hay camino,
sino estelas en la mar.

Antonio Machado



Caminante...



















La vida es como un camino.
Unos van por veredas,astutos. Otros,confusos,se paralizan en los cruces.
algunos màs,claudicantes,se quedan petrificados al lado del camino.

Los evasivos y medrosos,dan vueltas y mas vueltas en un mismo sitio.
Y otros dan marcha atràs nostàlgicos de sus primeros pasos.
Los comodinos usan los caminos construidos antes por otros.
Los abusivos sacan del camino a los demàs,usurpando ruas que no son de ellos.
Tontos que no saben que cada cual hace su propio e intransferible camino a cada paso.
Hay miles de caminos...
floridos,hermosos,lùgubres,laberìnticos...
o torcidos,ezquizoides,absurdos...
y tambièn los hay pedregosos,lodosos y claro: cortos y largos...
Para mi el mejor camino es el recto: porque es sencillo,sobrio y puro.

Cada acto en nuestra vida es un paso que damos trazando un camino.
A mi me gusta caminar libre,y para no perderme en mi camino uso un imaginario mapa ètico.

Y cuando a veces la oscuridad me envuelve en mi andar siempre recurro a cuatro luceros
que me guìan:La verdad, el respeto,la bondad y la lealtad.

Pero pasa que en estos tiempos oscuros a veces mis luceros no se ven en el horizonte...