viernes, 30 de enero de 2009

Inteligencia ètica



Antes de tomar cualquier decisión,surgen dos ideas èticas: pensar de què forma afectarìa a los demàs lo que yo decida y pensar què pasaría si todo el mundo hiciera lo mismo que yo.
Creo que resolver esas cuestiones es aplicar la inteligencia ètica.

La ètica està en nuestras ùnicas y personalísimas decisiones cotidianas. Más allà del sentido comùn, y de hacer aquello que la mayorìa aprueba por ser “lo más normal,lo que hacen todos”, ser ético implica detenerse ante los hechos y reflexionar y valorar las distintas posibilidades.


Algunos piensan que hablar de ética, en estos tiempos, parece inùtil y alejado de la realidad...
A veces pareciera que hablar de ètica es por demás naïf porque la realidad aplasta nuestras buenas intenciones.
Vemos frente a nosotros una montaña de corrupciòn, de hipocresìa,de indignidad,de mentiras,de frivolidad,de indiferencia,de injusticias,de estupidèz...

Pero darse por vencidos ante todo eso antes de iniciar el camino serìa como claudicar.
Un caminante sabe que siempre hay abrojos en el camino.
Y hay que limpiar los caminos para los que vienen detràs.

Si no lo hacemos, si no nos conducimos éticamente con los otros, no sòlo somos espectadores de las atrocidades que vemos a diario, sino que nos enlodamos en ellas y nos volvemos còmplices.

Actuar con ética es difìcil,es como ir haciendo un camino, recto y hermoso,
al andar nuestra vida...porque eso sì: el obrar ètico es de una belleza sublime.