domingo, 8 de febrero de 2009

El beso de Judas...








("Técnicamente, es
traición renegar con dichos o acciones (sean éstas voluntarias o involuntarias), un compromiso de lealtad hacia una idea, asociación,grupo de pertenencia o amigo..." Wkpd)


Cuando confiamos somos vulnerables. Es como si nos volviéramos de cristal y nos abandonàramos en las manos de alguien querido.
Pero què pasa si nos deja caer?
Cómo lograremos pegar los pedazos?

Aristóteles decía que no podemos ser felices sin amigos. Y es cierto. Cuanto más nos empeñamos en ser autosuficientes, más solos nos sentimos. Necesitamos de los demás
El filòsofo dice tambièn: "Algunos creen que para ser amigos es suficiente querer, como si para estar sano, solo hiciera falta desear la salud".

Y agrega que hay 2 tipos de amistades:

1. La bàsica que parte del placer o de la utilidad. (Los que llamamos "cuates") .
2. La profunda que se basa en el mutuo deseo de que el otro esté bien.( nuestra familia, nuestros mejores amigos y nuestro compañero o compañera).

La verdadera amistad no se fundamenta en el interés utilitario.
Esto se vuelve difícil en la actualidad porque todo se compra, se vende, se cambia. Es la idea de lo deshechable.(Por ejemplo:Si me aburre el programa de la tele le cambio,si se tardan en atenderme en el restaurante me voy a otro, o si la ropa que compré está defectuosa, la devuelvo) Es la inhumana visiòn del capitalismo la que nos ha reducido a la soledad que es còmoda pero tambièn es desoladora.

El capitalismo nos ha confundido de tal modo que pensamos que la amistad es como un mercado, donde lo que está en juego es la calidad del producto que recibimos,y si no nos complace, la mejor opción es el abandono. La tendencia de "moda" es cambiar en lugar de luchar.
Porque la competencia no es por redimir nuestros sentimientos o ideas,el capitalismo nos hace creer que la ùnica lucha que merece esfuerzo es la econòmica.Luchar por ganar màs dinero,competir con otros sòlo bajo el paràmetro de los objetos que poseemos y asì,por ejemplo hoy la educación es fundamentalmente selectiva y discriminatoria. Estudiar, aprender en grupo ya no es algo interesante… la escuela se ha vuelto una fàbrica de empleados para producir dinero y bienes.

Y eso pasa entre esposos, hermanos,vecinos, en el trabajo, entre amigos.

La verdadera amistad parte de la aceptación y del cariño total y necesita como condiciones indispensables:
1. Sinceridad: ¡Imagina engañar, o exagerar, o ponernos máscaras ante la persona que generosa nos abre su corazòn? Serìa un abuso de la buena fè de quien nos estima...
2. Lealtad: que es una consecuencia evidente de la sinceridad : Còmo se puede confiar en una persona si sabemos que nos miente,o que va a aplicar esa información que le damos para manipularnos,o para usarnos?

Con los amigos tenemos un lazo afectivo especial. Es como si entregáramos nuestra persona. La sinceridad, la lealtad, el cariño y la aceptación tienen que ser de los dos lados, tienen que ser recíproca.

Todos necesitamos pertenecer a una familia y tener amigos. (por eso es preocupante la situación de los niños de la calle, porque, independientemente de lo económico, carecen de los elementos más fundamentales como un hogar)

Pero estamos inmersos en un àmbito competitivo y frìo, en la familia es màs importante hablar de dinero que de todo lo demàs y con los "amigos" el vìnculo se reduce a presumirse unos a otros sus bienes y a la competencia de "logros"... Por ese mercantilismo ya nadie conoce realmente a los otros. Y el desinterès,y la indiferencia hacia el otro ser humano genera injusticias y conflictos.
Es muy natural que haya conflictos entre dos libertades que esos son dos amigos...

Podremos discutir y alejarnos pero, para la amistad verdadera no importa cómo seamos sino quiénes somos. Y por eso confiamos con toda la pureza nuestro corazòn al que creemos amigo.

Pero si este un dìa piensa que nuestros sentimientos ya no le son ùtiles a su egoìsmo,y ve que puede mercar con ellos ante otros,y nos "vende" como un judas posmoderno a cambio de amistades de màs prestigio o màs ùtilidad,o nos desplaza de su vida porque nuestras ideas le son èticamente incòmodas,o porque no le redituamos la diversiòn o el usufructo que supone merece,o no puede usarnos como habìa planeado,o,intòxicado por el poisòn de la envidia dispara crìticas tòxicas hacia nosotros o usa el chisme y la murmuraciòn a nuestras espaldas porque nuestra vida es mas emocionante que la de èl,o le somos irritantes porque hemos vislumbrado lo que hay tràs de su màscara,y nos deshecha de su vida como si fuèsemos un objeto de consumo capitalista,o se une en una nueva amistad con alguno que antes nos ha atacado y lo apoya sometido por interès o miedo,mientras nos da la espalda de pronto,sin aviso...

Pues si ese dìa llega,y sentimos eso como puñalada por la esplada,pasa que ese amigo nos ha traicionado.

La confianza es algo muy difícil de adquirir y fácil de romper.
La traiciòn es daño con alevosìa.
Y la decepción que nos puede causar alguien querido cuando nos traiciona da un dolor muy grande.

En la Divina Comedia, Dante Aligheri nos lleva por los círculos del infierno. Conforme desciende descubre que entre màs grave la falta es peor la pena.
Dante les reserva un lugar especial en el infierno a aquellos que traicionan. No es lo mismo alguien que roba que un ladrón que se hace pasar por amigo.

Este último nos roba la fè en el ser humano,la alegrìa de vivir,la esperanza de un mundo mejor y nos arrebata la confianza en èl y en nosotros mismos.Un traidor nos roba vida.

La traición es común en este sistema capitalista inmoral y tiene infinitas manifestaciones, desde la simple crítica destructiva hasta el engaño. Nos traiciona el maestro que no educa,el gobernante que roba al pueblo,la cocinera que hace merma en los platos, el luchador social que no es congruente,la policìa corrupta,los funcionarios que mal cuentan nuestro voto, los locutores que hablan de dignidad pero la prostituyen a cambio de un aplauso,los jovenes que mercan su rebeldìa a cambiò de un ipod...O las mujeres que traicionan la inocencia de sus hijos a cambio de un estatus vacìo,y los peores: los que se traicionan a sì mismos,esos que juran por su propia alma que jamàs haràn tal cosa...pero fàcil perjuran a cambio de 30 moneditas de oropel...

Por eso van tan solos,caminan sonàmbulos,amargos y hostiles.
Buscando desesperados huir del tedio burguès,buscando un ausente reconocimiento de los demàs traidores,buscàndo un amigo perdido,un amor mancillado,una tenue sombra de lo humano...pero sòlo encuentran en su mano las 30 monedas de su deshonra...

Van solos los traidores.

Por eso hay que ser leales,cierto, pero también reflexivos. La adherencia ciega a lo que sea (un amigo, novio, país, familia) sin cuestionarnos nada puede ponernos en las manos de un sujeto que nos engañe y nos traicione.

El engaño no deja marcas visibles pero lastima una parte muy importante del ser humano: la confianza. Para confiar es mejor ver las obras de la gente y no sus dichos.

El cariño sólo puede crecer con base a actos de lealtad,a obras que nos hacen saber que la persona con quien tenemos lazos especiales nos cuida.

Un amigo verdadero te dice sin palabras y con actos: “no estàs sola y no te traicionaré”.