miércoles, 25 de febrero de 2009

Los pusilànimes...



Hombres “sin alma”...que sólo piensan en satisfacer su cuerpo.

Muchos de ellos han perdido la dignidad y se dejan llevar del pesimismo y de la autocompasiòn, no creen en sì mismos ni en los demás, y a la Virgencita de Guadalupe la ven con un complejo de Èdipo demasiado fàrsico como para tomarlo en serio.

En Mèxico hay demasiada gente que no se acepta así misma y, por eso, no creen en sus cualidades para hacer algo que valga la pena.
Son eternas sus quejas,pero nulos sus actos para mejorar su paìs...
Son muchas las personas afectadas por una conmoción que quieren a toda costa ocultar: el miedo.
Nada los conmueve tanto como el miedo, no el dolor por el dolor de los que sufren y los que pagan sin justificación, solamente el miedo de tomar responsabilidad honestamente, de comprometerse, de reconocer sin tapujos lo que se ha hecho mal y responder.

Y el miedo es de todas las emociones la que más los avergüenza, la que menos quieren dejar traslucir.
Entonces simulan impavidèz, indolencia,alegrìa,o pesar,para disimular su miedo a como de lugar.

Por eso su insensibilidad a todo lo demás: podrà haber 8 mil muertos por el nerco y el ejercito,podrà devaluarse su moneda hasta el bilimbique,podrà sentarse un usurpador en la silla presidencial,los soldados podràn violar ancianas,los poderosos pervertidos podràn asesinar a mil muchachas en Ciudad Juàrez,podràn los gobernadores corruptos y asesinos seguir medrando del pueblo,pero en Mèxico todo eso no indigna,no importa,vale madres,porque millones de pusilanimes,sólo se dejaràn conmover por el miedo de mostrar el miedo que los embarga.

Entonces simulan que no pasa nada.

Hacen como que la Vìrgencita de Guadalupe les habla.
Lo que les da terror es cambiar. No quieren cambiar,estàn bien instalados en la corrupciòn,el crìmen,el sometimiento,la ignorancia,en el pasado.

Los pusilànimes no estàn dispuestos a enfrentarse con sus propios problemas ni a resolverlos por su cuenta, sino que muchos mexicanos atenidos, esperan que “alguien” les quite sus propias broncas de encima.

Otro inconveniente que tiene el ser pusilànime,es que inevitablemente el que se traga la indignidad todos los dìas, tiene,por consecuencia, que convertirse en un hipócrita .
Los pueblos de pusilànimes son como rebaños guiados al despeñadero.
Què esperanza que esos pusilànimes abran un libro,intenten leer su historia,o vean su escudo,para ellos es mejor ver que mal van las cosas en la tele o quejarse de la situaciòn en el chat....nada que los exponga...y por eso son aplastados cotidianamente por el poder.

Y es que el que aspira a ser águila debe mirar lejos y volar alto,pero el que se resigna a arrastrarse como un gusano renuncia al derecho de protestar si lo aplastan.
Pero el pusilànime està màs interesado en el cotilleo de la faràndula,que en el hambre de sus propios hijos.
El servil pide,el digno merece,y el valiente exige.

Porquè los mexicanos no hacen nada por recuperar su dignidad,porque no se revelan, por qué se dejan destruir por el buitre kafkiano de la minidictadura chatarra que los agobia, si no parecen estar atados, castrados?
Estàn los mexicanos sometidos a sus miedos difusos, hasta el punto de dejarse destruir, sin poder hacer nada por remediarlo?
Porquè no tienen agallas,porque no tienen "extraño enemigo",ya que su ùnico enemigo son ellos mismos,porque son perjuros con la propia Patria,porque al grito de guerra,los pusilànimes,omisos, se hincan sometidos, y callan ...

Han perdido el alma.