miércoles, 18 de febrero de 2009

Pureza del corazòn...











La falta de bondad es consecuencia del egoísmo, la mezquindad y la ausencia de grandeza humana.

El que es incapaz de sentir compasiòn y ve a los demàs como rivales o enemigos en potencia, a los que serìa una imprudencia ayudar, y de los que hay que cuidarse en extremo,està destruyendo el bien en su corazòn.


Ese que se siente màs seguro rumiando la desconfianza, el rencor y el odio que la simpatìa o la amistad, y prefiere anular o destruir a sus semejantes que conocerlos o dialogar con ellos, a menos que pueda sacar algo para su propio provecho,corre peligro de envenenarse de sì mismo.


La falta de bondad nos deshumaniza y nos convierte en personas insensibles, seres presos en una armadura perpetua,rìgidos y fatigados se paralizan en el camino de la vida que se torna màs dolorosa.

Y es que hay obstàculos para ser buenos:
Por ejemplo,la ignorancia total de los valores humanos por parte de quienes practican el crimen en todas sus formas, como un medio de conseguir lo que quieren.

Y el culto al autoritarismo y la dureza de corazòn como manifestaciones de poder y tiranìa.

Y esa creencia de que ser buenos es sinònimo de ser tontos.

En estos tiempos difìciles mucha gente confusa insiste en poner la coletilla de "no ser tontos" cuando hablamos de bondad.
Absurda asociación de ideas esa,que implica por tanto que "ser malo es igual a ser listo".

Lo verdaderamente tonto es esa identificaciòn de esa asociación entre bondad y vulnerabilidad o debilidad o estupidèz.
Un sofisma màs de la moral utilitarista y capitalista en la que triunfa el usufructo y el egoìsmo: Es la macdonalizaciòn de nuestra cultura,en la cual no importa el bien,lo sano,lo bello,sòlo importa el consumo,el satisfactor fugaz,lo rentable.Esa es su ètica chatarra.

Segùn la inmoralidad capitalista,es más inteligente el maquiavélico:
Los medios adulan al delincuente de cuello blanco o al político rapàz que astutamente abusan del pueblo,como si su corrupciòn fuera digna de ser emulada .

Continuamente,el règìmen y sus medios envian mensajes que hacen creer que la honestidad es un defecto,un error de ingenuos.

Por eso, algunos se avergüenzan de ser buenos...
Ven la bondad como falta de madurez y buscan imitar al tipo exitoso que ridiculiza la actitud del humanista ostentando sus "èxitos" materiales,y posan de rudos ,quizà porque en el fondo son sumamente vulnerables y carecen de la fortaleza y de la inteligencia que se requieren para ser bondadosos.

Pasa que el sistema quiere manipularnos para que valoremos la agresividad egocentrista como ìcono de seguridad y poder,y asì acabemos confundiendo las virtudes con los defectos y veamos admirables a los corruptos del poder y los dejemos realizar sus villanìas y hasta soñemos ser como ellos. Nos quieren hacer còmplices de su miseria moral para acallarnos.

Por que la bondad requiere de la justicia y de defender la equidad y la dignidad de todos.
El respeto tambièn es una virtud que parte de la bondad,y si un pueblo tiranizado tuviera esos valores,no se dejarìa dominar.

Saber decir un no con energía no está reñido con la bondad, es por esto que el ser Bueno con mayùsculas es màs complejo de lo que parece.


Porque ser una buena persona evoca en el imaginario colectivo y en nuestro instinto gregario,a una persona que ayuda empáticamente y que no daña al otro.

El ideal que nos atrae es el de una persona justa, sabia y buena, como virtudes básicas. Alguien que nos dè la mano con cariño y sabiduría y actue con pureza,sin dobleces.

Es ese ser puro,que en lugar de utilizar el miedo y la culpa como armas para manipular a los otros para que se sometan a sus egoìcos deseos, se valga de la ternura,de la càlidèz,de la inteligencia para el bien de todos.

Es fàcil: en medio del desierto podemos elegir entre el gandalla que nos insulta y nos culpa y de pasada,nos roba el mapa, o ese sabio sereno que nos da agua y nos enseña las estrellas que nos mostraran el camino.


Por simple sentido comùn,nuestro corazòn nos impulsa hacia el bientrato con nosotros y con quienes nos rodean... bientrato que produce una satisfacción compartida.
Es contagioso ser bueno,de la misma manera que resultan contagiosos el egoìsmo y la miseria humana.

Y aunque la bondad no está de moda para los corruptos del sistema capitalista,olividèmonos ya de ese egoìsmo paranòico y estùpido que predicaron como manera òptima de vivir,pero que ya tiene a esta sociedad enferma terminal. Quisieron convencernos de que la pureza del corazòn es negativa,y que la putrefacciòn del espìritu es lo positivo. Los tontos fueron ellos.


Pero ahora es urgente y es justo valorar la inteligencia que se esconde tras la bondad de las personas,y usarla para rescatar de ese modo a nuestros hermanos desamparados de la tierra de esa decadencia inhumana a la que los condenò el capitalismo salvaje.

No podemos permitir que nos arrebaten nuestro derecho de elegir nuestra existencia,nuestro derecho a ser humanistas,nuestro ideal de ser buenos.

Tengamos la fortaleza para mantener una actitud amable, abierta y generosa hacia los demás.Abriguemos empatìa hacia los que sufren.Mostrémonos siempre dispuestos a ayudar al que lo necesite. Y sobre todo,no màs rollo,mejor practiquemos la acciòn directa,porque...


"Obras son amores,y no buenas razones"