martes, 24 de marzo de 2009

Los incongruentes


Cuando vamos por la vida asegurando algunas cosas,pero hacemos exactamente lo contrario a lo que habìamos asegurado rotundamente,cuando nos desdecimos a cada momento,es que somos incongruentes.

Ser incongruente es una autotraiciòn.

Y alguièn que se traiciona a sì mismo,no tiene el menor crèdito intelectual con nadie.
La televisiòn mexicana fascista ha elevado a seres abyectos a rango de ejemplares y admirables,y uno de esos personajes nefastos,es la imagen que nada tiene de risible de una mujer horrenda,estùpida y grotesca que "asì como dice una cosa dice otra",debido a su incapacidad mental,pero màs bien debido a su vacìo espiritual y carencia ètica.
Asì que los incongruentes mexicanos bien se identifican con ese personaje nefasto,Chimoltrufia,y hasta les causa gracia eso.

En Mèxico abundan los sujetos incongruentes,que cambian de bandera por dos euros,que cambian de opiniòn por unas vacaciones en patera,y que ponen servilmente su ideologìa a los piès de la màs baja paga.

Muchos mexicanos viven mentidos y en desmentidos contìnuos,con una resistencia sorprendente para la humillaciòn y el engaño y se dan baratos: basta un apàtico reconocimiento de 3 o 4 mediocres para que prostituyan su dignidad.
Como que les gusta vivir asì.

Porque si antes nos han humillado en algùn lugar,y nosotros en esos momentos juramos rotundamente que jamàs volveremos a poner un pìe ahì donde nos han ofendido injustamente,y meses despuès volvemos con la cola entre las piernas,con tintes de servilismo hacia esos que antes nos agredieron,y aceptamos las migajas condicionadas a "portarnos bien"ahora si sin chistar ante los injustos,y tenemos estòmago para eso,es que nos estamos traicionando a nosotros mismos,y somos incongruentes.

Desdecirse denota una tremenda falta de convicciones,una carencia de firmeza de caràcter,un deshonor.

Las personas que sostienen una verdad de justicia,pero que a la primera de cambios se "arrepienten" de lo dicho a cambio de pequeñìsimas ofertas,como dinero,un micròfonito,o una curul,por ejemplo,y traicionan sus propias convicciones y palabras,poniendo su dignidad a los pies de los falaces,son sujetos sin ètica.

Por eso cuando ellos mismos,de manera cìnica, mencionan la palabra "incongruencia" para calificar a otros,carecen de toda credibilidad y su discurso es sòlo un conjunto de palabras vacìas que no merecen ser oìdas por nadie.

Resultado paradòjico ese,puesto que ellos que se desvivìan por ser oìdos en esa primera verdad de justicia que mantenìan,ahora por ese deseo de ser oìdos,han claudicado a su verdad y se han sometido a los injustos a cambio de ofertitas,y entonces,despuès de su genuflexiòn, al perder por esto toda autoridad moral,ahora nadie los oye y su "verdad" se ha vuelto rollo vacìo.

Decir una cosa, pero hacer otra que es contraria a lo dicho es como vestir nuestros actos con ropajes verbales que les vienen grandes, esto es : bluffear,hacer mucho ruido para tan pocas nueces.

Asì que la incongruencia es un desmentido a nosotros mismos.
Una categoría especial, dentro de los desmentidos: un desmentido al revès.
Per negationem.
Y ese desfase entre acción y palabra, entre hechos probados y habladas,es un desmentido a nuestra propia conciencia.
Es el desface entre lo que aspira a ser,y lo que realmente se hace,y es que entre parrafada y parrafada de su grandielocuencia el sujeto supone que sepulta la realidad.
Hasta que sus mìseros actos hablan.

Y en su interior el incongruente sabe que lo que hace y dice carece de veracidad,de equilibrio,de coherencia,de sinceridad,y por eso navega sometido, sin rumbo y como lo lleve la corriente,y sus empresas son una simulaciòn,actuaciones engañabobos,que tarde o temprano seràn descubiertas como la falsedad que son.

La congruencia es ese sentido de direcciòn y de energía interior que nos permite avanzar hacia nuestro objetivo sin excusas, justificaciones o demoras.La congruencia procede de tener todas las partes de uno trabajando unidas hacia nuestra empresa de vida.

Cuando tenemos convicciones claras y valor para defenderlas al coste que sea y tenemos dignidad y auto respeto, todas las partes de nuestra mente y nuestras emociones involucradas participan en equipo para realizar nuestros actos, eso es congruencia.
Es cuando nuestros valores, principios, hábitos, creencias, sueños, deseos, visualizaciones,y objetivos coinciden con nuestros actos cuando cobramos autoridad moral y podemos trabajar entonces con fluidez en nuestra empresa de vida.


Cuando hay congruencia, el logro de cualquier objetivo es fàcil y se alcanza con un esfuerzo alegre, ya que nos sabemos dueños de nosotros mismos.



Una persona con caràcter y honor posee autoridad moral y respeto de todos cuando vemos que es fiel a su palabra consigo mismo y con los demàs. Sus acciones reflejan lo que dice y su ejemplo va de la mano con su estilo de vida.
Su congruencia se hace notar porque no se contradice ni se justifica, sino simplemente lo que dice y hace es una unidad.


La incongruencia es un estado de división interior, de derrota y pasividad,es perder las riendas de nosotros mismos,es vivir intimamente avergozados.

Pero por què se traicionan a sì mismos los incongruentes?

Quizà el incongruente se disfraza de palabras porque en su vacìo fluctuante es incapaz de apreciar, entender y efectuar lo que hay de honrado y verdadero en los actos. Y escenifica de este modo, y de manera dramàtica, el eterno desfase entre realidad y deseo.
La incongruencia entonces,es la lucha interna entre lo que sabemos correcto,porque lo hemos dicho antes,y lo incorrecto,que son los actos que nos desmienten.

Y aunado a ese conflicto està el ego.

El ego que quiere sobresalir ante todo. El ego còmodo,oportunista, interesado en superficialidades, el narcisista,el hambriento de reconocimientos...

El ego en continuo autosabotaje a la templanza de nuestro espìritu, el ego regodeàndose en la inconsistencia,en las justificaciones y en el autoengaño.


Y asi los incongruentes pretenden influir en los demàs?

Còmo creer en una persona que no tiene palabra, que titubea en su conciencia,que da vueltas y màs vueltas en sus discursos porque ha perdido el rumbo cuando se vendiò.

Asì,el incongruente olvidò la "verdad" que proclamaba desde sus "principios" y "la lucha social"como una meras excusas desechables,y ha desnudado su intenciòn verdadera:
la complacencia de su ego.




Asì que si se callan los cantores de la incongruencia ...no pasa nada,porque asì como dicen una cosa,dicen otra...

Vale...con esos individuos lo mismo da.



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