miércoles, 11 de marzo de 2009

Miguitas de ternura....










Los ancianos que hoy estàn en situaciòn de abandono y calle no sufrirìan tanto si la sociedad mexicana conservara los valores y tradiciones que hasta hace relativamente poco permitían que la familia aceptara de buena gana la presencia de los abuelos en su seno. Pero, por qué ha cambiado tanto Mèxico?
El abandono y rechazo a las personas de la tercera edad por la sociedad mexicana en estos tiempos es algo que sorprende,ya que antes,si lo vemos en periòdicos o pelìculas antiguas,por ejemplo,se notaba que el viejo tenía un sitio especial y un rol muy importante dentro de la familia y también dentro de la sociedad.

Pero esto se ha transformado desde hace unos 30 años,paulatinamente, a partir de que los gobiernos neoliberales iniciaron la campaña de insensibilizaciòn social para acallar a las masas con el consumo y la deshumanizaciòn.
Fuè desde esos momentos cuando la familia mexicana se desintegrò por cuestiones econòmicas y ahì es cuando los viejos empezaron a estorbar.

Asì los viejos que en ese entonces tenìan 40 o 50 años,no vieron lo que sucederìa cuando aceptaron en silencio los gobiernos espurios que impusieron ese modelo social de capitalismo duro y salvaje. Y perdieron,con los años su posición de rol, es decir, se dejò de depender de su autoridad y de su conocimiento,aunado a que hoy se tienen computadoras y satélites,y antes no existía eso, por lo que tenía que consultarse al viejo para saber qué había pasado con la historia, cuáles eran los ciclos para sembrar e incluso cómo se debía cazar y pescar, pero hoy toda historia es impuesta por el sistema,y la sabidurìa que no da la internet,es incòmoda por su profundidad en esta era del vacìo, por lo cual el anciano es rechazado como si fuera un estorbo.

La indiferencia es el signo distintivo de estos tiempos de individualismo y falta de solidaridad hacia la gente con la que convivimos.
La competencia,la codicia,la envidia por los objetos y poder de otras personas,y la comodidad,han secado el corazòn humano.
Y en las familias es donde màs se nota esto, porque ahì està el origen de esa metamorfosis que ha convertido a muchos en seres fríos a los que sòlo les importa el dinero o el poder,y en indiferentes egoìcos ante las necesidades de los demás, aunque éstos sean nuestros padres o abuelos.
La intenciòn deliberada de ofender al viejo es ocultada por este sistema hipòcrita,y el maltrato a los ancianos es velado.
Sin embargo, hay conductas muy claras en esta marginaciòn, por ejemplo:negarle a los ancianos la comunicación, no hablarle ni oírlo y no prestarle las mínimas atenciones.
Y es en los medios-aunque se digan libres- donde notamos nitidamente esto: Pareciera que en Mèxico no hay viejos,nadie habla de ellos,nadie denuncia las injusticias o carencias que sufren,y para la ley tampoco existen.

De ahí en adelante se le niega la posibilidad de una buena nutrición porque no se le alimenta correctamente, se le dan las sobras,si se les da algo.

Se les aisla, las mismas familias los mandan a dormir a las azotea o traspatio dentro de la misma casa familiar, o sea, se le abandona, lo que sigue es el maltrato verbal y los insultos,para finalmente concluir con agresión física.

Y esto pasa en Mèxico todos los dìas porque no hay educaciòn ni respeto,ni piedad en general.
Y es que ser anciano no quiere decir estar muerto.

Ellos pueden aprender computaciòn facilmente,o manejar medios de comunicación como hoy se estila, no sólo Internet,pero ya parece que los eguitos de las radios alternativas iban a darles la oportunidad a los viejitos de hablar en sus radios tan revolucionarias que segùn iban a ser interactivas con el pueblo y demàs rollo falso. Pero la verdad es que esas personas la ùnica voz que les gusta oir es la suya propia leyendo la Jornada ad nauseam,o lo que sea,oirse a si mismos solamente,porque para esos revolucionarios de chat y cafè los ancianos de la calle no tienen voz,no existen,no votan y ademàs apestan. Què asco ser viejo y pobre y enfermo,aun para esos "socialistas"mexicanos. Ni siquiera ponerles unas rolas antiguas de su època pueden.


Y en las familias,es`pèsimo que una persona joven y en todas sus fuerzas,quiera cobrarse con unos ancianos desvalidos que cometieron errores en el pasado,como todos,agravios cometidos hace años,vengàndose y ensañàndose con personas que no pueden defenderse ya y nos necesitan. Pero claro,como dar algo a un ser en decadencia,si no se tiene?
Porque para dar respeto,se tiene primero que respetar uno mismo,para dar perdòn se tiene que perdonar primero uno mismo,porque los pecadores no somos jueces y todos nos equivocamos alguna vez. Pero esa gente se desquita con los viejos,en vez de tenerle rencor al gobierno que los explota,a la iglesia que los engaña,a sus patrones que los exprimen,no,es màs fàcil cobrar agravios a un viejo enfermo y solo.
Pero tal vez toda esa gente que dice que "quiere cambiar al pais" siendo mala persona con sus propios abuelitos,pueda pensar que todos pasaremos bajo la guadaña del tiempo,y que algùn dìa,todos seremos ancianos.
Y entonces comprenderemos,aunque ya sea tarde.


El punto es que esto es un problema compartido,y por lo tanto debe tener una soluciòn compartida.

Darle ocupaciòn a los ancianos,por ejemplo,tratarlos como ciudadanos con derechos iguales a todos,o estructirarles familias grupales, en donde varios ancianos se ayuden unos a otros,y aprender de ellos,porque ellos son sabios y saben organizarse,solo habrìa que oirlos con respeto y gratitud.

Y muchos de esos que "quieren cambiar al pais"podrìan integrarse como voluntarios y ayudar a cambiar un foco, un apagador, llevarles revistas o periódicos o reparar un vidrio o alguna gotera.O tratar de conseguir medicinas,lemtes,camas ortopédicas y sillas de ruedas a personas discapacitadas.

Se les puede leer un buen libro,peinarlos,llevarles una planta,se les puede poner mùsica viejita que si la oìmos bien es muy bella y bailar con ellos un danzon o un tango,se les puede llevar al parque a tomar el sol un rato o jugar ajedrez con ellos,se les pueden llevar a los albergues frutas y verduras que son baratas,o patitas de pollo que les gustan mucho,si no se tiene dinero para darles màs,pero sin dinero tambièn se les puede ayudar.Asi de fàcil:
miràlos a los ojos,dales ternura...abràzalos,dales la seguridad de que estàn vivos todavìa.

Cuando se logre que Mèxico se interese por sus viejos, cuando se descubra que estas personas son frágiles, pero sabios ycuando por fin les prestemos oìdos a su voz,quizà podremos aprender de los errores del pasado y cambiar toda esta decadencia.

Se necesita el urgente apoyo comunitario, y un programa para construir una infraestructura a base de okupas,villas o granjas, o como se desee llamarle, donde los viejos tengan su asiento y vivienda digna, decorosa y alejada de todos los perjuicios que el sistema neoliberal les ha creado.

Y tambièn debería existir un programa socialista mexicano de educación o preparación para la jubilación, para que todos aquellos que se deban jubilar dentro de 10 años empiecen a ver qué van a hacer cuando no trabajen,algo como pláticas y reuniones de la misma comunidad para que con eso se eviten prejucios como el sentirse estorbo, o el rechazo y maltrato a los ancianos.

Mientras escribo esto,seguramente algunos de los 9 millones de adultos mayores que hay en Mèxico,estan siendo golpeados,insultados,discriminados,sufriendo una gran violencia emocional y psicològica.

Cambiemos eso ya y cambiaremos al pais.