domingo, 26 de abril de 2009

Nadie està a salvo...?


"Los hombres se perturban no por las cosas que les suceden sino por sus opiniones sobre las cosas que suceden". Epícteto


"Acata a la autoridad, El paìs del miedo,Epidemia,Nadie està a salvo, El nuevo enemigo o El paìs en peligro..."

Son algunos de los titulares de varios periòdicos mexicanos al servicio del gobierno de derecha usurpador.
Aunque el gobierno espurio sigue en entredicho en su fraude electoral,en su guerra contra el narco,en su regalo de dòlares a sus amigos especuladores a pesar de la crìsis econòmica del paìs,a pesar de sus pederastas,de su corrupciòn inmensa y de su total incapacidad para gobernar,insiste en golpear a la poblaciòn con el arma del miedo,amènazandola continuamente de que si se opone al gobierno perderà seguridad,estabilidad,òrden,propiedades y ahora,hasta la salud...
Ahora Mèxico sufre un acoso mediàtico a causa de una epidemia.. Las reacciones y sentimientos generados a propósito de este hecho,permiten ver, aùn màs, el papel del miedo generado desde el poder y difundido por los medios, como ordenador de la sociedad mexicana.

No es que antes no existiera o no cumpliera este papel, el miedo o mejor, los miedos, siempre han existido y existiràn. Sòlo que las fuentes, las maneras de enfrentarlos y, sobretodo, el sentido que adquieren según los contextos socio culturales que hacen posible su emergencia, cambian. Sin embargo, correspondientes con los "peligros para Mèxico" inspirados por los hijos y nietos del franquismo en España,ahora se aplican a los mexicanos narrativas del miedo de modo globalizado,del cual es casi ya imposible sustraerse.


Por celular,en internet,por tele y radio,y con rumores de la comunidad de amenazados se tejen los paràmetros de comportamiento cotidiano, los usos del espacio y las pràcticas políticas,y sociales en torno a la consigna "tengo miedo!"
Como dice Chomsky en 'Piratas y Emperadores' cuando un grupo de poder no puede violentar las libertades para sumprimir las manifestaciones de las clases peligrosas, cuando ejerce coacciòn sin resultados ràpidos,lo que hace es evitar que siquiera surja la inquietud de manifestarse, es decir coerciendo indirectamente (atraves de medios, la educacion publica y las instituciones) la opiniòn de la sociedad,amedrentàndola.
Deconstruir estos miedos, entender sus particularidades pero tambièn el sustrato común a ellos como humanidad y sociedad, en otras palabras, hacer reflexivos los miedos, es hoy una tarea con profundas implicaciones sociales y polìticas y plantea nuevos desafìos interpretativos a los luchadores sociales.
La circulación de la violencia, las palabras, los rumores, el miedo representado e impregnado en personas o cosas cotidianas vuelven a este miedo, una epidemia mucho màs grave que la viral,que corroe las raìces mismas de la sociedad, sometiendo su libertad y sus derechos,y, en su lugar,impone nuevos còdigos que haràn de las relaciones sociales una convivencia en tensiòn permanente, en desconfianza, en inseguridad,en desànimo.

Es posible hablar de una nueva ciudadanìa basada en el miedo donde confluyen más de un discurso y màs de un símbolo. En sociedades mutiladas por la angustia queda el silencio como la ùnica protecciòn,y el aislamiento como la ùnica garantpia de vida. Entonces, se debe pretender que, si se ve, se oye,se calla,y se aisla cada persona,sòlo con la tele enfrente, nada pasarà. Es mejor no preguntar ni exigir respuestas,porque aùn eso,causa miedo.

El miedo genera dos respuestas opuestas: huir o luchar, tienen su correspondencia con dos emociones bàsicas; el miedo y la ira.
Estas respuestas instintivas podrían explicar el estado de paràlisis en la sociedad mexicana y la heròica lucha de los pueblos,como el de Oaxaca,Guerrero y otros.
Quizà lo que nos salve del miedo,sea la ira: indignarnos de las injusticias,las mentiras y los abusos del poder espurio.

Descubrir a què le tememos, es el primer paso hacia el desmantelamiento del miedo se sufre en Mèxico.

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