martes, 12 de mayo de 2009

Los cochinitos y los puercos...



Los percances industriales suelen sacar a la luz los defectos de una sociedad.
La epidemia de fiebre porcina en Mèxico,nos lo demuestra.

Aunque el gobierno neoliberal e inepto de Mèxico diga que "salvò a la humanidad entera en estos dìas",lejos de tales idioteces, de lo que se trata es de un desastre industrial severo, similar al de Bhopal, en India o al de Chernobyl.

Al igual que esos eventos, el desastre del virus del flu porcino develò las lacras de un sistema industrial salvaje, de un gobierno corrupto e irresponsable,y de una sociedad egoìsta y apàtica.

La manera en que trabajan las granjas porcìcolas Carroll nos enseña claramente como es la "civilización" capitalista.

Al igual que las crisis econòmicas, el desastre de la epidemia de flu mexicano es el resultado predecible de la codicia de los capitalistas, y de la corrupciòn polìtica,que a cambio de sobornos permite todo.
Producir càrnicos con repugnante inmundicia,con total falta de higiène,,con la terrible explotaciòn de los obreros,la absoluta crueldad en el trato a los animales,nos habla con claridad de el poco respeto que esas trasnacionales tienen a la vida.
Para que un hombre se puede comer un trozo de tocino, o una torta de chorizo o jamòn,hay un largo proceso que le precede:
Primero la inseminaciòn artificial de los pìes de crìa,que empobrece la variabilidad genètica de los animales,y luego,para poder mantenerlos hacinados en los pequeños chiqueros,los animales en engorda requieren vitaminas,antibiòticos,y clembuteroles en cantidades industriales.
Para bajar los costos de alimentaciòn de la piara,se compran de modo clandestino,camiones repletos de pollos muertos de las granjas avìcolas,esos pollos,verdes de moho a veces,se destazan con pan de deshecho (pan que no se vendiò en meses,podrido ya) de los monopolios panificadores.
Se les dan tambièn maíz amarillo y soya, trangènicos,carbohidratos digeribles y que los hacen ganar peso rapidamente.


Eso comen los cerdos.

A los verracos se les administran fuertes dòsis de estimulantes,para desencadenar su producciòn de semen.
Y a los pies de engorda tambièn se les administran otro tipo de hormonas,como progesteronas,para que tengan un apetito voraz y ganen peso rapidamente.Pero esas hormonas se quedan fijas en la carne,que luego seràn asimiladas por el señor en su torta de chorizo...
En los rastros de estas granjas es sabido que los cerdos producidos asì padecen el bloqueo de sus arterias por la cantidad de triglicèridos que les han hecho comer antes.
En la ganaderìa extensiva no permiten que los animales se muevan,porque perderìan grasas,asi que los tienen inmòviles.

La concentración de decenas de miles de cerdos en espacios reducidos impone el intercambio de virus entre animales.
Este tràfico de generaciones de piaras contìnuas,es el vector de las mutaciones ràpidas de los patògenos que cada vez son màs resistentes por el uso masivo de antibiòticos.

Algunos de esos patògenos de cerdos,a causa de esa manera de alimentarlos y hacinarlos, permiten traspasar las barreras entre especies y los humanos pueden verse afectados.

Un indicador terrible de lo que son las condiciones de salubridad en dichas granjas es el tratamiento de los despojos de animales enfermos.
Por ejemplo,algunas veces se usan estos despojos en la alimentaciòn de otros animales,o sea,se mezclan con pastura,para alimentar vacas,borregos y otros.

Si,aunque dichos rumiantes no sean carnìvoros,los dueños de las trasnacionales codiciosos no piensan desperdiciar ni un dòlar en la producciòn de sus granjas,a costa de la salud de sus consumidores.
No hablemos ya de la contaminaciòn ambiental que generan las heces,los animales enfermos en digestores anaeróbicos o en lagunas de oxidaciòn- fosas sèpticas- donde se tiran a cielo abierto,y los gases que se genera con todo ello.
(Estas fosas producen el gas CH4 es un gas de efecto invernadero mucho más potente que el CO2)

Tampoco abundaremos en el daño que estas industrias capitalistas hacen a los pequeños granjeros a pequeña escala,o los campesinos,que van a la quiebra,ante la salvaje competencia de estas fàbricas de carne gigantescas.
Se dirà que dichas fàbricas generan empleos...Si,a esos granjeros y campesinos independientes,los vuelven sus obreros mal pagados,y explotados,lo mismo que a los cerdos...

Y curiosamente, Granjas Carroll es socio anfitrión de 22 proyectos dentro del Mecanismo de Desarrollo Limpio del Protocolo de Kioto para reducir emisiones de gases invernadero,con cotizaciones multibillonarias en las bolsas de valores.
Quizà por todo eso el gobierno usurpador no menciona ni de paso,en dònde fuè que se produjo el caso cero de la influenza porcina en Mèxico...
Es una ignominìa de los capitalistas y sus tìteres polìticos,los verdaderos puercos del poder, lo que hacen con los cerdos,con los consumidores,los obreros y la naturaleza,y todo por dinero...
Ay,de los campesinos que denuncien estos hechos,o protesten por el daño que Carroll causa
a su salud,porque los gobernadores de dichos estados los meteràn presos...

Y el gobierno usurpador no se toma la molestia de aplicar la ley con sus socios porcìcolas,porque esta ocupado "salvando a la humanidad"...

Y claro que el señor que come su torta de chorizo,no piensa en el sufrimiento animal,ni en la explotaciòn de los obreros,ni en la contaminaciòn del planeta,y no sabe que ese bocado que come es un signo de la barbarie màs brutal que el capitalismo representa.

Buen provecho...

(Con datos de Govegans! Peta y Restrepo)

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