martes, 23 de junio de 2009

Los pasivos...













Los medios de comunicaciòn,especialmente la televisiòn,son los principales difusores de los modelos de vida actuales.
Y tomando en cuenta que el mexicano promedio tiene un vocabulario diario de casi 120 palabras diferentes (mientras que un chileno usa 290,un argentino 380,un cubano 410, y un catalàn 530,por ejemplo) comprendemos entonces que debido a esa poca estructura discursiva que el mexicano tiene,se debe su carencia psicològica para aplicar un sentido crìtico hacia lo que ve y oye en su televisor.
Careciendo de otras referencias culturales,con al menos,7 horas diarias de televisiòn encendida en sus hogares,el mexicano promedio ha desarrollado ideas y opiniones que no le son propias,y que le son impuestas a expensas de su ignorancia.

Algunos,al darse cuenta de esa teledirecciòn de sus personalidades,optan por apagar el televisor.
Pero la mayorìa,si intentan apagar la tele,se ven inmersos de pronto,en un vacìo aterrador.
Sin nada que hacer,con sìndrome de abstinencia a la vòragine de imàgenes y estridencias,sin nada que comprar,sin paràmetros en los cuales encontrar su propia identidad, sin pensamientos propios,se encuentran a sì mismos como mutilados mentales.
Algo grave han perdido al apagar la tele,ese aparato que es como un familiar màs en casa,quizà el màs divertido y el menos conflictivo de los parientes,la compañìa segura e incondicional,el consejero en los problemas,el tòtem,la droga dura,la fogata en la cueva posmoderna,esa pequeña caja tan idiota como èl que la ve,es para mucha gente,su verdadera vida.
Y es que ante las miserias cotidianas,los conflictos reales en familia o trabajo,las carencias de todo tipo,las frustraciones y dolores diarios,la tele da al espectador una vida luminosa y leve,chicas guapas,futbolistas famosos,risas...(todo falso: chicas con cilicona,futbolistas yonkis,y risas grabadas,por supuesto...).
Pero mantenerse frente al televisor,despuès de un largo dìa de frustraciones y miserias,perderse en esos mundos ficticios que se ven en la pantalla,evadirse del mundo real,lleva a millones de personas en Mèxico,a la pasividad.
La pasividad de un pueblo,pormovida desde la misma televisiòn,conviene a los poderosos del règimen.
Desde los noticieros,por ejemplo,se transmite,con la vertiginosa,pero reiterativa apariciòn de escenas escogidas por psicologos sociales,la idea de que el mundo allà afuera es un infierno,y que el televidente està màs seguro en casita,viendo la tele. Y desde ahì se promueve la idea de que el espectador no tiene la menor oportunidad de nada,no puede hacer nada,no està en sus manos,cambiar las situaciones dramàticas que presenta el locutor de noticias. Tambièn generan alarma,miedo,desencanto,apatìa,y finalmente,depresiòn.
Es fàcil para un comunicador profesional manejar las emociones del pùblico.
Por ejemplo,si se desea tener asustada y distraida a la poblaciòn,se producen especiales de temas como La Mara Salvatrucha,La Mataviejitas, El Sida,Los secuestros,la malvada Santa Muerte,y demàs peligros para Mèxico.
Si se desea manipular al espectador hacia ideologìa de derecha,se producen programas contra el aborto,o de la apariciòn de vìrgenes del metro y visitas del papa. Tambièn se dan noticias contra los homosexuales,como Fabirulchis,o contra las inmoralidades de Niurka, o las limosnas del Teletòn,por ejemplo.
Si se desea que se consuma màs alcohol,se ponen a todos los actores de telenovelas con copas en las manos.
Y para que algunos sectores de la poblaciòn femenina no protesten por la carestìa de los productos bàsicos,se aumenta la presencia de actrices de hermosa figura,con dialogos ad hoc,para provocar en las amas de casa,que en su mayorìa padecen sobrepeso por la mala alimentaciòn,depresiòn e inseguridad.
Una presona deprimida e insegura,no portesta.
Lo mismo pasa con los hombres,tan fàcil es lograr que la selecciòn mexicana pierda en el futbol y aumentar los anuncios de alcohol,para que los hombres deprimidos se queden ebrios o durmiendo la mona,en casa.
Algunos polìticos,toman esos modelos de vida para mejorar su imàgen pùblica,y entonces se vuelven pareja de una actricilla famosa,para aparentar ser galanes de telenovela,y no servidores pùblicos. Saben que los televidentes masculinos los envidiaran y los veràn como "triunfadores"-y ya no como los asesinos que en realidad son- por ligarse a una de esas "princesas de televisa" y las mujeres televidentes los veràn como los "prìncipes azules" (?...!!!) de la polìtica...
Increìble,pero ese es el poder que la gente le concede a la televisiòn.
Otra vertiente que se usa en la televisiòn,es la de desrealizar,esto es: quitarle realidad a los hechos,restarles importancia,dar la apariencia de que suceden muy lejos,o son pasajeros. Y eso genera en el televidente la misma sensaciòn cuando ve una noticia real a la que percibe cuando ve un programa de ficciòn.
Y esa ruptura esquizoide,totalmente intencional,logra que el espectador no sepa como actuar ante hechos que son reales y terribles. Los ve como si de una telenovela se tratara...
Seguramente,para èl,habrà soluciòn para el siguiente capìtulo
....(Sòlo que los hechos reales no tienen final feliz: los niños quemados en Sonora no reviviràn...y esa es la tragedia real que los televidentes apàticos e indiferentes,ven con cierto morbo en la tele,mientras cenan).
La televisiòn,no sòlo los ha mutilado mentalmente,sino que tambièn les ha secado el corazòn.
Asì de fàcil,en los propios hogares està el enemigo nùmero uno del pueblo generando la pasividad de su audiencia,para someterlos mejor a la rapacidad de la oligarquìa.
El cìrculo del consumismo promovido desde el televisor se cierra entonces,con esa pasividad.
El sujeto pasivo deja que los demàs hagan las cosas que a èl le afectan o le corresponden,asi pone en manos de los que lo enajenan y explotan,su propia libertad.
Vencido por la apatìa y la indiferencia hacia lo real,el sujeto pasivo trata de pasar de lo malo del mundo real, en vez de enfrentarse para cambiarlo. Sin valores ya,trastocado su espìritu por el televisor,echan por tierra cualquier genuina aspiraciòn de rebeldìa.

El modelo que ve en el televisor,dònde todos persiguen ganar mucho dinero y tener èxito,y ser famosos y bellos,lo remite a la frustraciòn,a la derrota,y a cortar toda conexiòn con el mundo real que lo lacera. Se deja llevar entonces a esa televida de mentiras,siguiendo modos de vestir,hablar y moverse de los personajes de la tele,porque ellos si son hermosos,ricos y triunfadores,(segùn los mismos paràmetros que le han introducido desde la tele)y no un pobre muerto de hambre,feo y fracasado que sòlo sabe ser explotado en el trabajo y ver televisiòn.
La televisiòn entonces se retroalimenta de la pasividad que genera en sus especadores,y entonces cada vez le es màs fàcil imponer sus canones de consumo y pensamiento.
Entonces el sujeto pasivo sufre,cada dìa màs,una ruptura con la realidad que lo rodea,vive al margen de lo que le ocurre,y no se compromete con nada ni con nadie.
Queda automarginado de la sociedad,aunque el suponga que siguiendo las modas,oyèndo la mùsica de consumo y deshecho, y admirando al ìdolo que le imponga la tele,està integrado al entorno social.
No es asì.
El televidente es uno de los seres màs solos del mundo. Y lo sabe.
Pero en esa soledad,piensa que lo ùnico que tiene es ese mundo de la pantalla. Se hace "amigo" entonces del locutor del noticiero,de la estrellita de la telenovela,del còmico pedestre,y los siente como seres queridos,aunque èstos,en el mundo real,cuando tienen cerca al fan,lo desprecian absolutamente.

Y cuando estos sujetos pasivos tienen la oportunidad fugaz de "salir en la tele",porque por ahi pasò el paneo de la càmara,y ellos saludaron agitando las manos,o cuando se presentan como "pùblico en el estudio" en algun programa de concurso,sienten que han rozado con su mano proletaria y morena,los dinteles del paraìso de la gente "linda" de la tele.
Ese es su precario momento de dicha,y nada màs.
Lo demàs,es frustracion diaria,odio a sì mismos,derrota y depresiòn consuetudinaria.
Ese es el pais.
Un pais sentado frente al televisor.
Con flojera mental,evadiendo los problemas,arrellanado còmodamente,inmerso en la seudofilosofìa que le llega de la pantalla: "Asì somos los mexicanos,esto no puede cambiar,lo importante es no tener problemas..."

Un pueblo pasivo no protesta ni se enoja.
Los televidentes no hacen revoluciones,y lo ùnico que pueden cambiar en su vida,es el canal del televisor.

Asì es el deterioro de un pueblo pasivo, gente que simplemente procura no verse afectada por nada. Quiere esa gente "sobrellevarla" .estàr "màs o menos", "jodida pero contenta",vivir còmodamente, sin problemas, en su mundo televisivo,aunque el mundo real se les estè derrumbando a su alrededor.

Y aunque el desagrado siga ahì,en el fondo de su mente, el pasivo sòlo exterioriza su desagrado a travès de un aspecto fìsico descuidado-comer chatarra frente al televisor es la otra vertiente- y una forma televisiva de hablar que imita de los personajes indignados de sus programas preferidos.
(Es increìble,por ejemplo,que algunas señoras que se dicen de la resistencia civil,y transmiten por radios de internet,imiten esas maneras de hablar,los tonos y los modismos de las locutoras profesionales de la tele,cosa que demuestra que su referente ùnico para ser "locutoras" es lo que vieron en la tele mexicana y no tienen la creatividad para inventar nuevas formas o la autenticidad para ser ellas mismas. Es patètico que imiten,y mal ademàs,lo que las tiene jodidas en realidad: ver tanta tele...).

Los pasivos,ante un ambiente social desfavorable,optan por evadir los problemas con total cobardìa. Su pasividad es la expresiòn de un problema interior: miedo a no llegar jamàs a rendir tanto como los personajes que la televisiòn difunde, desconfianza al vìnculo con otros seres humanos,pero estos sì reales,frustraciòn total ante las promesas de una felicidad pasajera y trivial que promueve la tele,pero que jamàs les llega, soledad en medio de tanto materialismo,y el desengaño profundo de si mismos,por la traiciòn que han hecho,de sus propios e ìntimos ideales,al estar ahì,sentados frente a ese enemigo electrònico,dejando pasar los dìas,los meses,los años...

La pasividad da la sensaciòn de una falsa libertad: despreocuparse de todos los problemas que se puedan tener y hacer lo que uno tenga ganas,como los personajes de la tele. Y da flojera vivir lo real: ya que esa vida fàcil que se difunde desde la tele,propicia la inactividad y la pereza.
Y pasa que los telespectadores no estàn preparados ni tienen los intrumentos intelectuales-pues les han sido mutilados por la tele-para solucionar los problemas reales que la sociedad mexicana padece ahora,por eso,ante el paro,la carestìa,los hechos de sangre,y la depresiòn colectiva,hay muchos televidentes,que al captar la mentira terrible de la televisiòn,estàn hartos de vivir,y no saben què hacer...

Simulan vivir con aparente tranquilidad, como si la tele los siguiera adormeciendo, o como si no acabaran de creerse que las cosas han cambiado.

Es esta una situaciòn nueva para ellos: la tele ha entrado en una vertiginosa decadencia,ahogada por su propias corrupciones y prepotencias,han perdido los productores las tàcticas bàsicas de manipulaciòn...
Ellos mismos,dueños y productores de televisiòn,se han contagiado de esa misma pasividad,y ahora sus programas no tienen rumbo,son precarios,se repiten ad nauseam,han dejado de ser divertidos...
Y asì,pasivos,generan en televisiòn un tiempo de nadie, denso, inùtil, pesado, en el que parece no estar ocurriendo nada, como si todo estuviera a la espera de no se sabe muy bien què... Cada noticia,cada escena,cada parlamento,cada actor,cada toma se parecen a esa calma que precede a las tormentas...
Contagiados todos de pasividad,televidentes y productores de televisiòn,parecen espectantes esperando que alguien les de una soluciòn,como detenidos en ese momento antes del huracàn,ese impasse... en el que hasta las hormigas han notado ya la pesadez del aire,y salen a volar de sus escondrijos en la tierra
,para enfrentar la anegaciòn de su hormiguero,aunque estèn los gorriones esperàndolas.

Viene la tormenta.
Pero los pasivos no parecen,o no quieren notarlo.

Intentan seguir frente a su televisor,viendo a la nada...

.

Diferencias

"Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio; es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo; es luchar con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas."
Fidel Castro

Hay una diferencia abismal entre ser un polìtico y ser un revolucionario.
Un polìtico es un individuo que se dedica a realizar actividades para gestionar el poder dentro del àmbito de las instituciones establecidas por el sistema.
Habitualmente el polìtico busca el reconocimiento social y es un miembro activo dentro de los juegos de poder de un règimen. Ser polìtico es el ejercicio una actividad profesional concreta,que busca obtener posiciones y cargos.
La mayorìa de los polìticos ostentan un tìtulo en la pared de su despacho,y pertenecen a un partido. Dicen representar y defender a la sociedad,para, a tenor de quienes forman sus bases,alcanzar un escaño o puesto en cualquier instituciòn gubernamental. Lo importante para un polìtico es subsistir en el àmbito pùblico,alcanzar cotas mayores,caerle simpàtico a sus bases,y vivir de ello.

Se dice que allì donde hay un político todo està sucio. Y eso es porque en el ejercicio de la política la tarea principal es la consecución del poder, aunque para ello haya que jugar sucio cuantas veces sea necesario,dejando marcado y en la cuneta a tu adversario. En esa lucha por alcanzar el mando,no importa usar la manipulaciòn de las bases,aunque se pierda la congruencia ideològica,y asì,el polìtico,carente totalmente de autocrìtica,dirà que sus incongruencias,son parte de su estrategia para alcanzar el poder.
Tampoco aceptarà la crìtica razonada,puesto que el polìtico està inmerso en una lucha personal por un espacio de poder personal,una lucha que èl considera suya,pero que tiene una influencia plena en la vida de los demàs,y eso implica una inmensa responsabilidad,que muchas veces,el polìtico ignora,puesto que le estorba en su estrategia.

Un polìtico suele poseer un gran cinismo que le ayuda a cambiar de postura o a desdecirse,en nombre de su estrategia. Puede,por ejemplo,reprochar a la Iglesia Catòlica que lo satanice,pero al mismo tiempo,puede pedir un minuto de silencio por la muerte de un Papa. Puede decir un discurso incendiario contra las televisoras del sistema,pero al dìa siguiente puede presentarse en esos estudios de televisiòn para ser zarandeado por el màs mediocre de los locutores de esas mismas televisoras. No importa,el polìtico tiene estòmago para soportar esa y otras indignidades.Un polìtico,tambièn, tiene una especie de ceguera selectiva: Hay temas que no son polìticamente correctos,y aunque sean injusticias terribles,o ignominias hacia la sociedad que dice representar,si no le sirven en su estrategia,omite el tema,no existe ese asunto para èl.

A un polìtico no le sirve que sus bases lean,se cultiven,comprendan. Lo que sì le sirve es que lo sigan cigamente,sin cuestionar,sin reflexionar,sin preguntar. A un polìtico no le interesarà organizar brigadas de alfabetizaciòn,le interesan solamente brigadas para promover el voto que èl dicte.

Un polìtico no quiere cambiar el sistema,pues vive en èl y de èl,a costa del sacrificio de un pueblo hambriento y explotado, que àvido de esperanza desea creer en las palabras del polìtico,palabras que sòlo sirven para manipular a un inocente pueblo con el corazón afligido, marginado en la miseria,mientras el polìtico se aprovecha de su ignorancia y de su nobleza para alcanzar puestos públicos como si se estuviera en una subasta de votantes.

Y por eso es que el polìtico y el revolucionario son seres totalmente distintos.

Un revolucionario verdadero hace su trabajo en las peores de las circunstancias històricas en que su actividad se desarrolla por el bien comùn, el político busca las mejores circunstancias,como estrategia para obtener poder sobre los demàs.
Un revolucionario busca la Revoluciòn,el cambio,el movimiento de las conciencias hacia el futuro,busca la ruptura de un sistema explotador y manipulador del pueblo.
Por eso,un revolucionario es un educador infatigable. No vacila en señalar a los polìticos,a los curas,a los medios,a los explotadores,asì sea el mismìsimo Papa,Obama o Slim,
aunque se gane la enemistad de dichos sujetos.
El polìtico,en cambio,llega hasta adularlos,porque el polìtico,como ama el poder,se somete a èl.

El revolucionario no solapa las trampas del capitalismo ni se hace de la vista gorda ante sus abusos. Va desmontando una por una todas sus mentiras. Es implacable.
El revolucionario tiene una ideologìa humanista,y tiene principios de lealtad y de congruencia.

Conoce cuànto sufre el ser humano porque es amigo del pueblo,(a diferencia del polìtico que se da baños de pueblo) el revolucionario es del pueblo,vive,come,trabaja,sueña con el pueblo,sin pedir nada a cambio: ni votos ni reconocimiento social,puesto que es uno màs entre el proletariado.
Mientras el polìtico dice respetar las leyes,el revolucionario demuestra con argumentos el egoìsmo de los ricos que todo lo subordinan a las leyes ciegas e inexorables del mercado, opuestas a toda racionalidad en el empleo de las fuerzas productivas.
El revolucionario promueve que todos los ciudadanos sepan,por principio de cuentas,leer y escribir. Puesto que el estudio y el conocimiento abriràn las conciencias,y es que el revolucionario,a diferencia del polìtico,no busca seguidores ni fans,el revolucionario,no quiere el poder,sino que busca sòlamente el bien comùn.

Pocos han sido los hombres y mujeres que la modernidad pueda bautizar como revolucionarios, valga mencionar a Zapata, Rosa Luxemburgo,Durruti,
el Che,Cienfuegos,Tania,Pasionaria,Allende,
Cabañas,Vàzquez,Tirofijo...
y muchìsimos màs que guardaron el anonimato por decisiòn propia.


Para un verdadero revolucionario la congruencia ètica no es ningùn problema puesto que no necesita estrategias para alcanzar ningùn poder.El revolucionario es puro,sincero,no manipula y hace autocrìtica.Para el verdadero revolucionario la preocupaciòn deja de ser intestinal (biològica) para pasar a ser cerebral (filosòfica), no se preocupan mucho por comer, y menos por aparentar, sino al contrario, se ocupan de pensar y de hacer,para lograr un cambio radical en las estructuras inequitativas y abusivas del sistema,para el bien comùn.

El problema para los seudorevolucionarios,esos gatopardos que buscan el poder personal,y que tratan de aparentar ser revolucionarios sin una ideologìa que los sustente,y sin querer abandonar el sistema,temiendo abandonar su partido y su popularidad ante las masas,y, temiendo,sobre todo, el cambio real,la Revoluciòn verdadera,su problema es que se encontraran un dìa desenmascarados,porque,tarde o temprano,el pueblo,que no es tonto,se darà cuenta.
(Como en su tiempo sucediò con el "lìder moral" del PRD,Cuauhtèmoc Càrdenas,que engatuzò al pueblo con una ilusoria "revoluciòn democràtica" y el pueblo,confiado le creyò,hasta que por fìn se diò cuenta de que su "lìder moral",estaba inmerso en el sistema corrupto,ese que antes decìa deplorar).

Para ese tipo de polìticos,tibios cuando la estrategia lo requiere,incendiarios cuando sus fines personales lo exigen,el traje de Revolucionarios les queda demasiado grande porque un revolucionario,cuando ve que el pueblo muere de hambre y de ignominia,no mide tiempos ni estrategias,ni se le va la fuerza por la boca repitiendo discursos aprendidos de memoria,sino que actùa,y no para conseguir votos dentro de un sistema corrupto y fraudulento,sino para desarmar ese sistema y crear uno nuevo donde haya justicia y libertad para todos.Cuando ese polìtico deje de lado su obsesiòn por el poder,y lleve a los actos todas sus palabras,cuando ese polìtico deje de pensar en lo inmediato,y rompa con el sistema corrupto y decadente del capitalismo,y piense realmente en el bien de todos,encontrarà la congruencia y la dignidad de un Allende,de un Fidel,de un Evo o un Hugo,y entonces sì,serà un servidor,un educador. Dejarà de ser un lìder màs,un star rock mediocre,para alcanzar el honor de ser un Amigo del pueblo.

Las masas sin educaciòn, desdichadamente,suelen fanatizarse con un lìder,sin pensar que el cambio,la Revoluciòn,no es un asunto de una persona,sino de una sociedad entera.
Si ese lìder enferma,muere o se corrompe,el pueblo quedarà desamparado,huèrfano,de nueva cuenta,vencido.
Hay que alfabetizar,hay que educar,esa es la verdadera Revoluciòn.
Se necesitan brigadas para enseñar a leer y a escribir al pueblo y no brigadas electoreras.

En la medida en la que el pueblo se eduque,dejarà de ser un pueblo borrego y seguidor,un pueblo de electores obedientes,como sèquito ciego y fanàtico de un lìder polìtico,y se convertirà en un pueblo pensante,un pueblo digno y libre en el que cada uno de sus individuos sea un Revolucionario.


Con afecto,respeto y absoluta sinceridad para Andrès Manuel Lòpez Obrador.
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lunes, 22 de junio de 2009

"La verdad no peca,pero incomoda..."




Mèxico: copa dorada, donde la carne es yerba, la yerba es agua, los hombres son mujeres y las mujeres, nada...


Los pueblos, en su hablar cotidiano, sintetizan su personalidad en frases concretas,o dichos,que resumen su visiòn del mundo,y que son usadas para educar a las nuevas generaciones con esas sentencias breves y memorables.
El refràn popular,asì,refleja nitidamente,el modo de pensar justo o perverso de un pueblo. Y cuando el refràn se vuelve una aberraciòn,ingeniosa,pero torcida en su ètica,no crea ni sabidurìa,ni esperanza,sino divisiòn,racismo o justificaciòn para cobardìas,resignaciones,y otros antivalores.
Hay un refràn mexicano sobre el sìmbolo de la paz y la libertad,la Paloma,que dice: ".
..paloma que vuela… a la cazuela".
Asì es que la libertad y la justicia mexicana cuentan con un gran repertorio de refranes denigratorios, que parecen festejar la desconfianza,la inequidad,el racismo y incluso,algunos,rinden tributo al sistema de corrupciòn con total cinismo.

Pareciera que a los mexicanos les agrada estar como estan,sumergidos en ese pantano de corrupciòn y precariedad ètica,y de ningùn modo desean un cambio de su sistema,y eso lo reflejan en refranes torcidos que transpiran esa ambigüedad. como ese de
"màs vale malo por conocido, que bueno por conocer..."y el que justifica la deshonestidad de todos,esos de "en arca abierta, hasta el màs justo peca...","el que no tranza no avanza" y el del "año de hidalgo,chingue su madre el que deje algo"...

Y ante esto,tal pareciera que la dignidad es inexistente,porque en Mèxico "
a quièn le dan pan que llore?" y es que,no importa el medio aunque sea inmoral,con tal de obtener el fin econòmico,que parece ser lo ùnico que importa entre esa gente, ya que "si me ha de llevar el diablo,que por lo menos,me lleve en buen caballo..."
La corrupciòn se celebra como astucia,como algo a emular:"
yo no pido que me den, si no que me pongan donde hay.." ,"cuando se revuelve el agua, cualquier ajolote es bagre",y es que en Mèxico,es comùn que "a rìo revuelto,ganancia de pescadores..."
La traiciòn,tambièn,es algo tan cotidiano,que a los encargados de administrar justicia,los llaman "
judas",en clara aluciòn a que traicionarìan a su propio dios por unos pesos.
Y ese refràn que dice:
"piensa mal y acertaràs",habla de que en ese paìs,todo mundo es culpable,hasta que,insòlito hecho,se demuestre su inocencia, imperando asì, una total desconfianza de unos con otros...y "por algo serà"... porque "al que se arruga,se le madruga"...y es que si te distraes un poquito,alguièn abusarà de ti,como se afirma con aquèllo de "camaròn que se duerme,se lo lleva la corriente"....
Y cuando aparece un asesinado,se dice que "
lo ajusticiaron",como si en ese crìmen estuviese implìcita alguna absurda "justicia" a la mexicana.
Es que en Mèxico,"
primero dispara y despuès viriguas"... y "el que pega primero,pega dos veces",y èsto, no sòlo se refiere a los asesinatos contìnuos en ese pais,sino a las conductas cotidianas de todos,primero se agrede,se hostiliza,y despuès,raras veces,se da la oportunidad de rèplica o defensa al hostilizado.

Es una ley no escrita del abuso,porque "
el que parte y comparte, se queda con la mejor parte..." que se nota en el abandono de ancianos tambièn ya que "de morir yo y mi abuela, que muera mi abuela...".
Y la misoginia
"mujeres juntas,ni difuntas" con su consecuente carencia a la libertad de expresiòn,y el total menosprecio a la persona femenina,porque "calladita te ves màs bonita"...

Asì,la inequidad para los pobres es vista como natural:
"cuando al pobre le va mal, hasta los perros lo mean" porque "al perro flaco se le cargan las pulgas".
El acoso y la marginaciòn hacia los dèbiles,parece ser algo totalmente natural para ese pueblo,porque "
del àrbol caìdo,todos hacen leña".
La inequidad cala hondo en el modo de pensar de los mexicanos, al grado que ejercen el soborno como si nada:
"sin aceite no anda la màquina",o ..."cayendo el muerto, soltando el llanto"

...y el racismo puesto que: "
no tiene la culpa el indio, si no el que lo hace compadre" y "alegre el indio y le das maracas"...
y la hipocresìa:
"a dios rezando y con el mazo dando" y la simulaciòn notoria en aquello de ser "candil de la calle, oscuridad de su casa" y la mentira: "el pez por su boca muere"... y la deslealtad hasta entre los familiares: "de los parientes y el sol, entre màs lejos mejor"... y su legendario valemadrismo con aquèllo de:"ahì se va" o "èchando a perder se aprende..." y es que para què hacer las cosas bien, si todos son mediocres,"para que tanto brinco estando el suelo tan parejo..."

Y la ignorancia se festina,porque es casi pecado ser culto en ese paìs,ya que
"mujer que sabe latìn ni tiene marido ni tiene buen fin",y el conocimiento no sirve para nada,puesto que"suerte te dè dios que el saber poco te importe" ...

Y como "
del dicho al hecho,hay mucho trecho",los mexicanos rara vez cumplen la palabra dada.

Simuladores,que
lavan su ropa sucia en casa,puesto que saben que "de noche todos los gatos son pardos",ya que carecen de la convicciòn de que si algo se hace en secreto,no importa si no es correcto,con tal de que nadie lo sepa... siempre inmersos en la mentira y el ocultamiento,porque "se dice el pecado,màs no el pecador"....
Este tipo de refranes mexicanos tambièn promueven una forma de someterse al poder degradante y totalmente antidemocràtica,ya que "d
el cielo cayò un huarache,chingue a su madre el que no se agache",y es que "el que se fue a la Villa, perdio su silla" ...
Y la cobardìa es conducta comùn,puesto que "
màs vale que digan aquì corriò una gallina y no, aquì muriò un gallo”." y es que "el guajolote que se sale del corral, termina en mole",porque "el miedo no anda en burro",y se explica esa manera agachona y sometida de ser porque "donde hay miedo, ni coraje da" puesto que"para el cobarde, no es miedo, es puritita prudencia"
La valentìa en Mèxico,dejò de ser una virtud cuando empezò a festejarse la cobardìa-disfrazada de prudencia- bajo la bandera de que la cobardìa,la indignidad,el sometimiento,la codicia,y demàs defectos,son "gracias" naturales,o desfachatado cinismo, del modo de "
ser mexicano".

Otra vertiente de estos dichos es aquèlla de que toda desgracia carece de importancia,mientras la que la sufra sea un tercero,y no a ellos mismos. En un agudo egoìsmo y falta de solidaridad humana,se congratulan al decir "
de que chillen en mi casa,a que chillen en la ajena"...y "hàgase la voluntad de dios en los bueyes de mi compadre..." ya que seguro al que le fuè mal,"algo harìa" ya que"bien sabe el diablo a quièn se le aparece..."

Atados a la pasividad por sus dichos,los mexicanos deambulan sin rumbo en una especie de pensamiento màgico,soñando que su pais un dìa va a cambiar,pero se contradicen a diario al afirmar que "
el que nace para panzòn,ni aunque lo fajen de chiquillo" o "el que nace para maceta,no sale del corredor".... Este par de refranes aniquila toda posibilidad de cambio social,en un pueblo que ha sido vencido por sì mismo en sus decires cotidianos.

El problema de estos refranes,no radica en que existan, sino en que reflejan las reglas que los mexicanos han creado para justificar sus conductas fallidas y sus fracasos morales,y que reflejan la verdadera mentalidad que les impide ser una sociedad digna y efectiva.

Y es que,en Mèxico, donde
la moral es un àrbol de moras,el hacerse el gracioso ante las indignidades,es un modo de ser,que ellos llaman festivo y dicharachero, ya que para ellos,"contra todo mal,mezcal,y contra todo bien,tambièn",mientras sus niños mueren asesinados en la impunidad y su pais se les desmorona.

Asì,analizando lo que los mexicanos se dicen diariamente,se entiende muy claro,porque es que
"haiga sido,como haiga sido",en Mèxico pasa que "Mal de muchos, consuelo de pendejos"...

Por ùltimo,hay un refràn màs,sobre Mèxico, que rueda por
Chile,Venezuela,Perù,Guatemala,Cuba,y demàs paises de Latinoamerica, y que contradice la visiòn que de sì mismos tienen en Mèxico:

"Pretencioso,cobarde y vano...mexicano"

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lunes, 8 de junio de 2009

Sòlo el silencio,donde la esperanza estaba....


Se creerìa
que estàs aùn en un columpio,
riendo,chupando una piruleta, jugando.

Se desearìa que fueras como siempre
que no fueras aùn en la tierra negra
un niño difunto
metido en un cajocito blanco.

Se dirìa que lloras
cada noche, en la noche sembrada
de gritos, de ojos indiferentes
de monstruos.

Se pensarìa que contigo muriò la inocencia,
la alegrìa
la esperanza.

Se decìa que el infierno
no era para los niños.

Se esperarìa, sobre todo,que un pueblo entero arderìa
de furia al ver a sus niños muertos.
Pero no.

Ahora se sabe que por ti
todos nosotros somos
niños muertos,
clavados en el yugo como por costumbre,còmodos,
calladitos y quietos,
como sòlo saben esperar los muertos.

Se dirìa que has muerto y eres alguien por fin,
un nùmero en el periòdico de los muertos,
un retrato de tu cajita con velas para los muertos.

Pero aquì a nadie le importan los niños, los muertos,
a nadie los niños que viajan solos por el paìs de los muertos,
y para què, te dices, abrir los ojos al paìs de los ciegos...

Abrir los ojos hoy,
mañana, para siempre,y morirse otra vez,
de desolaciòn y asco.

Se dirìa que no hay futuro,que ha quedado
consumido por el fuego
de los sòrdidos que matan por codicia,
esos que lanzaron un fòsforo encendido
al inflamable (y muy barato)
hule espuma de tu cuna,
haciendo merma con tu vida.

Se pensarìa,ante el sumiso silencio por la infamia,
que este pais està desierto.

Si hombres hay, pero estàn ciegos y encogidos de cobardìa.
Ni chistan,escondidos,porque valoran su vacìo,
como si sus dìas arrodillados y comodinos sirvieran de algo.

Sin dignidad alguna clavetean,apurados, pequeños fèretros.
Quieren enterrar pronto,y seguir con sus rutinas.

Y es por ello
que ya no hay infancia en el paìs yermo.

Por eso tambièn se mutilò lo venidero.
Y la alegrìa y la pureza.
Muertas.

Sòlo fluyen los detritus en el paìs del miedo.
Pero la vida sigue,se dicen,pero sigue
como un puente de muertos o un flujo
de càdaveres que se cogen
de la mano ciega en su deambular en el fango
para saber que están muertos y viven.

La vida de la que hablan
en este infierno,
entre sì, los muertos, los indignos, los cobardes,
los egoìstas sonàmbulos, disputada con sangre,
trata de el valor de su dinero,
de odiar lo que por diferente,parece vivo,
hablan de los votos negros a su corrupciòn alucinante.

No basta una tragedia que hacen
cotidiana, a las viejecitas violadas por soldados,
o las que mueren en la calle de indigencia,
y los indios no contados muertos de la epidemia,
marginados del agua,de la luz de las escuelas,
a las mujeres del olvido en Lomas de Poleo,
flores pisoteadas por la maquila del desierto...
no les basta
ni siquiera
que se mueran los niños,
y van medrando con màscaras patèticas
y estridencias de televisiòn y fuegos fatuos:
asì obran, decadentes,
gangrenando todo asomo de verdad,
sostenidos por el silencio cobarde y comodino
de la raza vencida por si misma,
que pasa sin mirarse,
trèmulos de pànico todos,
agachados
por el peso
de su vergüenza,
amordazàndose a sì mismos
el rebelde grito de un ya basta!...

Por eso viven asì,en un carpe diem jodido,
sin tiempo ni destino,
cargando sobre su conciencia
el peso inmenso de un ataùd de niño,
un niño asesinado por indiferencia,
torpeza,
y codicia.

Ese niño,esos niños seràn las sombras
que se levantaràn de sus cenizas
dìa tras dìa
para gritarnos que somos
un pueblo de mierda
que por cobardìa,deja morir a sus niños.

Porque todos llevamos dentro un niño muerto,
llorando entre las llamas,
o muerto de hambre,
o violado y explotado,
asesinado
a golpes y miseria,
que espera tambièn esta mañana,
esta tarde como siempre
como tù,y yo,y como todos

la justicia.

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