sábado, 5 de diciembre de 2009

Capoeira: sìmbolo vivo de Libertad...

La historia del Capoeira







Por el maestro Oscar Ramos


El origen es remoto.
Hay que pensar en los dos millones de esclavos llevados al Brasil en el siglo XV desde el centro oeste de Africa, principalmente de Angola, transportados en barcos tumberos hacia San Salvador de Bahía, Santos, Recife y Río de Janeiro y depositados en plantaciones de azúcar y tabaco o en minas. Fue en Recife donde estalló la primera rebelión libertaria: cuarenta esclavos mataron a todos los empleados blancos de un ingenio, quemaron la casa del amo y se declararon libres. Después escaparon de los cazadores de esclavos huyendo al interior, a través de áreas boscosas con una densa vegetación. La odisea duró varios meses y se logró con la ayuda de los indios de origen tupí. Llegaron a un lugar lleno de palmeras, que creyeron seguro y al que bautizaron Palmares. Así nació una comunidad africana agrícola autónoma, conocida como quilombo, que duró casi cien años. En un clima de mezcla cultural nació la capoeira, en estos asentamientos donde negros de etnias distintas, indios e incluso blancos compartieron danzas, rituales, religión y juegos. Palmares creció y su gente motivó nuevas rebeliones y ayudaron a escapar a esclavos de otras colonias. Además de enfrentarse a los portugueses, la guerra que Holanda ganó a Portugal los enfrentó a nuevos enemigos: las expediciones organizadas por los holandeses fueron derrotadas por el sistema de emboscadas, donde la capoeira era la clave de los ataques inesperados y violentos y símbolo vivo de la libertad. En las plantaciones, al difundirse esta técnica, los esclavos comenzaron a entrenarse sin que los blancos lo notaran, dando una impresión de danza y ritual religioso. Sucesivas rebeliones, durante 25 años, llevaron a la abolición de la esclavitud en 1888. La mayoría de los trabajadores de las plantaciones emigraron a las ciudades y formaron las fabelas. Los mejores capoeiristas eran contratados como guardaespaldas de los políticos, pero la mayoría caía en la delincuencia por la falta de empleos. En la etapa de entre siglos la capoeira no sólo era marginal sino atacada y controlada por el gobierno, llegándose a dictar severas leyes contra quienes la practicaran. La guerra con el Paraguay sirvió para que muchos capoeiristas pasaran de delincuentes a héroes nacionales por su valentía en el combate. Mientras duró la prohibición, hasta 1920, la capoeira sobrevivió en su aspecto de danza folclórica. En 1937 se abrió la primera escuela de capoeira de Brasil y pocos años después se la designó deporte nacional.Luego,con las subisiguientes dictaduras,la capoeira fuè desdeñada,y su pràcita era despreciada y reducida ùnicamente a los màs pobres y marginales de las fabelas. No es sino hasta la reciente apertura demòcrata del Brasil cuando la capoeira es reconocida por fin,y enseñada con entusiàsmo a la juventud brasileña y de otros paìses.