sábado, 5 de diciembre de 2009

Capoeira: Rendirse...Jamàs!





Las canciones de Capoeira,ademàs de provocar un estado diferente de atenciòn mental debido a su rìtimo monocorde con el rìtmo propio del torrente sanguìneo humano,son canciones usadas como una de las formas de respeto y veneración, además de mantener la relación entre jóvenes y los ancianos que crearon la tradición, puntos del pasado en el alma de la capoeira, que son vivenciados como actuales en el instante del rito,asi, la canción actualiza el momento venerado, momento de suspensión del tiempo profano que acontece en todo rito religioso y que en el mundo capoeiro,construyen un cuerpo bien presente, como un legado sumamente valioso de toda cultura de raíces orales.

La marca esencial de las canciones es lo libertario y la lucha contra toda esclavitud y miseria, del pasado o del presente. Un aspecto básico es el de las enseñanzas de vida a través de historias que rescatan valores como la humildad, la responsabilidad, la lucha, la firmeza y el desprecio por cualquier prejuicio.
Algunas mantienen aún su característica primigenia de ser formas de aviso ante un peligro, código que también se servía de ciertos toques del berimbau para avisar de la llegada del peligro para el esclavo que combatía por su vida libre, códigos sonoros que desde el inicio hizo del capoerista un ser constantemente atento a las señales de la vida.

Los cánticos, aplausos, el timbre de los berimbaus tocando el ritmo hipnótico ijexá crean un campo energético que conforma una ritualidad de la capoeira propia de las antiguas prácticas órficas con su musicalidad extasiante. El estado de conciencia alcanzado por el jogador lo lleva a comportarse en una unidad donde su ser es en relación a la comunidad practicante del rito total. Cada capoerista no se siente un yo aislado que debe pensar los movimientos que realiza sino que cada manifestación de su ser danzante surge en armonía fusionante con el ambiente total de la roda. Cuanta mayor sea esta relación de armonía más belleza e integración tendrán los movimientos y la música. Por medio del transe capoeirano el estado emocional va sufriendo modificaciones y también se transforma la forma de encarar las situaciones de peligro del combate y de la vida misma, ya que el estímulo más efectivo para incorporar el estado de atención profunda no ligada a la racionalidad activa produce sensaciones ligadas a lo placentero.
Sin ser similar, el transe de los orixás en el candomblé tiene una diferencia fuerte en el grado bien mayor de intensidad de los estados de inconsciencia, mientras que el transe capoeirano se mantiene un estado de alerta al potencial peligro tendiente a encender los sentidos de autopreservación y contrataque. Una clave para entender este proceso mental es que en los capoeristas concentrados los movimientos de esquiva o ataque no surgen del control voluntario de la conciencia, llegándose a dar también toda una forma corporal de incitar al error al otro, de influirlo mentalmente, para lo que es muy importante el contacto visual de los danzantes.
Con respecto a lo que sucede con el cuepo del jogador,el estudio de las señales neurovegetativas, cardiovasculares, glandulares de la práctica de la capoeira sirve de parámetro para entender la importancia del ambiente en el que habita la corporalidad humana. El reflejo del entorno traza su imagen en la morfología de ese cuerpo, en la actividad física, el comportamiento, la afectividad, las mutabilidades en la personalidad y en el esencialísimo funcionamiento de los sistemas nervioso y endocrino del cuerpo. En la capoeira se han encontrado mecanismos que podríamos llamar terapéuticos ligados a una pedagogía maternal que ve en la estimulación de la afectividad la única capaz de desarrollar en el encéfalo los circuitos fundamentales de dominio de las reacciones emocionales por la cognición. Las impresiones captadas por el complejo sensitivo motor del hipocampo generan impulsos que activan el cortex cerebral estimulando el desenvolvimiento natural de las neuronas. Descansa el hemisferio lógico en la práctica profunda de la capoeira en esa atención creativa y sensorial ante el peligro y todo el cuerpo agradece el masajeo de los instintos sueltos.
Como parte activa del trabajo de entrenamiento de un grupo de capoeira no sólo está el desarrollo corporal para adquirir virtudes como la flexibilidad y la fuerza sino el relato de historias de la tradición para reforzar valores como la humildad y el coraje. Lo temas claramente recurrentes tienen que ver con la valorización de la práctica de un arte que nació de la necesidad de ser libre, que sirvió para lograr la libertad concreta de toda una raza y que aún por fuera de las problemáticas raciales mantiene un fondo vital de libertad, no sólo ya por la historia de las grandes batallas y héroes negros como Zumbí, sino que su misma constitución polisémica y abierta a la improvisación dentro de reglas que hagan que cada capoerista no deje de estar siempre moviéndose en armonía con su comunidad, implica una apreciación importante de las necesidades de libertad que todo hombre tiene, bien más allá de que su pie no esté físicamente engrillado.
Esta tradición oral puede complementar con historias las canciones de figuras fundantes como mestre Joao Grande, mestre Pastinha o mestre Bimba, grandes maestros que han recibido estas canciones que pudieron después regalar a la historia de la capoeira, para transmitir una filosofía pragmática surgida de la necesidad de sobrevivir, por lo que surge incluso el ocultamiento de las intenciones y la picardía como estrategias a saber usar y reconocer en el ambiente que habitamos, sea la roda o la vida, que en un punto convergen con una alegría que el capoeirista necesita como valor fundamental, como celebración de estar aún vivo.


El berimbau es el intrumento màs importante de estas canciones.De origen africano, el instrumento está hecho de con una vara de madera berimba (dura pero a la vez flexible) cruzada por un alambre. En la base una calabaza funciona como caja de resonancia y permite al músico - según la aleje o apoye en su vientre - modular las notas. Usado tanto en Africa como en Oriente, la versión más usual en estas músicas antiguas era un berimbau donde la boca funcionaba como caja de resonancia. El instrumento adoptado por los brasileros y propio de la capoeira es el berimbau de barriga, aunque no hay certezas de que este modelo no provenga también de Africa. Además de lo musical, tuvo un papel importante en las luchas, se dice que no sólo avisaba con sus toques de la llegada del enemigo sino que hasta era usado en algunos casos como lanza de combate.

Con respecto a la roda o rueda,diremos que es el círculo, el símbolo pleno de sentido que zigzaguea con astucia entre culturas y tiempos diversos: figura platónica de la perfección por carecer de principio, fin ni dirección, zona sagrada y refugio contra malos espíritus para las tradiciones mágicas arcaicas y metáfora vibrante de la misma vida para la capoeira: lo que sucede en la roda sirve para aprender a conocerse y acceder a saberes que estuvieron desde el origen y que estarán mientras haya hombres que vivan en un mundo como este, por respeto a eso y no sólo por comodidad es que se ingresa descalzo a su morada. También son circulares los movimientos de los capoerista, sus dislocamientos giran sobre el centro de gravedad de su adversario, en busca de escapar del ataque o en la procura de use punto débil donde el cuerpo del otro muestra su grieta en la solidez de su guardia y nos enseña qué hacer para estar más atentos.