jueves, 3 de diciembre de 2009

Seres plàsticos...




Mientras en el mundo existe la extrema pobreza, hay una sociedad opulenta en Occidente que está enferma. De ella surgen los sujetos de plástico, expresión fiel del materialismo y el individualismo, sin moral ni valores.

El objetivo principal de su vida es el bienestar y su comodidad, por lo tanto su modo de vida se centra en el consumo y la búsqueda del placer sin compromisos.

Es un sujeto hueco, con diplomas e información pero sin sabiduría, superficial, frívolo e indiferente.
Quizà se imaginen estas personas a sì mismas como un muñequito como el Kent o la Barbie,con muchisimos accesorios externos,pero de interior sintètico y vacìo...

Y es que el sujeto sintètico no tiene convicciones firmes porque no tiene un marco de referencia válido, ni ideología, porque le complace ir a la deriva con un solo interés de consumir y de su comodidad.

El dinero le basta para que los demás lo tengan en cuenta apoyándose sólo en la máscara que lo libera de los vínculos sinceros.

El sujeto de plástico se dobla pero no se rompe, porque transita siempre por el medio sin exponerse a riesgos,ni meterse en problemas.

Este tipo de sujeto no se crea espontáneamente sino que es un producto televisivo de una sociedad que prioriza al dinero y anula la dimensión afectiva y espiritual del ser humano.

Este sujeto dice que quiere ser libre-libre para consumir- y en nombre de esa "libertad" se queda solo y sin ideales, endiosando lo más frìvolo de si mismo, perdiéndose en un laberinto sin salida y sin objetivos.

Aunque la confusión es su estado natural, renuncian al cuestionamiento y la autocrìtica porque eso es algo que no se puede negociar, y como todo en su vida es enajenable, evaden la autorevisiòn.

Al sujeto de plástico no le preocupa la realización personal sino el placer inmediato y el bienestar comodino que le proporciona una especie de felicidad que también es de plástico.

En la cúspide del placer que busca está el sexual sin problemas, que es poco menos que su religión, porque para él no puede haber fidelidades permanentes porque todo es relativo.

El sujeto de plástico no tiene límites porque no tiene valores y se maneja sin rumbo fijo, como va el viento y para él, la verdad es lo útil, lo còmodo y lo que le otorga beneficio y goce de inmediato.

Su identidad se basa en la ropa,los relojes o las plumas que usa, la casa que tiene y su auto, que para él es lo esencial y sus temas de conversación giran alrededor de su ego,de sus logros y de sexo, de chismes de faràndula y polìtica y de sus últimas adquisiciones y compras, sin poder ahondar en algo abstracto porque cuanto mayor es la abundancia de sus recursos menor es su capacidad intelectual y espiritual.

Sin duda, el lema del sujeto de plástico de hoy en día es "carpe diem",ese pasarla bien, sin ánimo de aspirar a ninguna ideal màs allà de ese su superficial onanismo sintètico...