martes, 23 de febrero de 2010

Los mentirosos...


"El que no cree en si mismo miente siempre..."
Nietzsche




Podríamos decir que la mentira es el un rasgo intelectual exclusivo del ser humano, una conducta que los animales no pueden desarrollar. Podríamos decir que el ser humano es, en esencia, mentiroso... Si lo analizamos desde este punto de vista veremos que muchos animales usan el camuflage para sobrevivir. Quizà,debido a esa caracterìstica emergente,en algunas sociedades,como la mexicana, incluso puede estar bien visto mentir. Los motivos para mentir podrìan ser el miedo al castigo,el controlar el rechazo de los demàs,las ganas de poder manipular,el evadir problemas, pero sobre todo,el sacar ganancia de las relaciones humanas...

Hasta este punto la mentira puede ser útil a la hora de manejarse adecuadamente en algunas sociedades con bajo nivel de ètica,aunque el problema viene cuando la mentira se convierte en un rasgo de personalidad y se usa continuamente con algún fin concreto. Esas sociedades enseñan a los niños,desde pequeños, a mentir para conseguir con engaños lo que se anhela, y eso se llama: Corrupciòn...
Reafirmada esa conducta del mentiroso,con la complicidad de los otros mentirosos de su comunidad,se reafirma en esa "normalidad",y al serle "ùtil" mentir,serà una conducta reiterativa y aceptada. Sin embargo,en algunas sociedades hipòcritas,la mentira es aceptada,mientras no se pille en ella al mentiroso. O sea,mentir,no està mal,sino lo malo es que se descubra la mentira.
Por ello,hay paises y hay personas que utilizan la mentira con gran frecuencia. Las razones fundamentales son la inseguridad moral, casi siempre unida a una baja autoestima,la poca educaciòn ètica, de lo que resulta una sociedad y unos individuos que usan la manipulación como un fin en sí mismo.
Si uno se siente inferior es relativamente sencillo poder construir una realidad paralela que se adapte a lo que vemos que los demás esperan de nosotros. A corto plazo elimina el sentimiento de inferioridad, pero no a medio plazo,ya que las razones por las que el mentiroso se siente inferior e inseguro siguen estando presentes,ocultas por una tenue capa de mentiras, por lo que no se ponen medios para superarlas.
Con respecto a la manipulación, la mentira es la herramienta fundamental para poder conseguir que los demás se hagan lo que uno desea. Puede utilizarse de manera plenamente consciente o sin conocer realmente esa intención. Esto último coincide en ocasiones con la personalidad histriónica, son personas que se relacionan con los demás desde una posición victimista, desde la pena, simulando que sufren grandes problemas,y que son vìctimas de injusticias con la esposa,o con el jefe laboral,para asi sacar provecho del buen corazòn que les tienda la mano. Es fácil en estas personas detectar abundantes mentiras, que,conforme hablan,van creando una subrealidad distorsionada, adaptada a su necesidad de engañar.
Hay quien miente para conseguir sus objetivos sin importarle el daño que sus mentiras puedan causar a otras personas. Esto mostraría rasgos de personalidad narcisista, más de tipo psicopático, que se rige por el principio de “el fin justifica los medios” sin importarle los demás. Otros sin embargo, mienten por temor, para evitar el rechazo o una consecuencia negativa derivada de sus actuaciones. Lo que en un principio puede haber sido una solución ante un problema puede convertirse en un mecanismo de defensa que a corto plazo les libera de algún perjuicio, pero que a largo plazo no les ayuda a enfrentarse a sus temores haciéndoles cada vez más vulnerables a la realidad que se empeña en existir.
Por último, encontramos los casos en los que se miente para ser más valorados, admirados y conseguir así la aprobación de los demás, exagerando algún logro. Por ejemplo, cuando no se cuenta alguna anécdota negativa para no romper una imagen positiva, o cuando no se expresa la verdadera opinión sobre algún tema para no generar conflicto y no perder el reconocimiento de los demàs.Llevados por la inseguridad y desconfianza en nuestra capacidad de ser aceptados tal como somos, podemos caer en la tentación de adornar aquí y allá nuestra historia y nuestras habilidades de forma que causemos una impresión favorable en las demás personas. Un ladrón podrá aseverar más robos de los que realmente ha hecho si tiene que presumir delante de los compañeros carcelarios, o se pueden haber realizado más proezas sexuales de las habidas entre un grupo de hombres que se retan en su capacidad sexual, o una madre puede hacer que su hijo mejore las notas haciendole las tareas y apruebe cursos con fin de que aparezca como una madre exitosa con un hijo bien educado.
Esta práctica puede convertirse en un hàbito peligroso. Tal sería el caso de las personas que continuamente mienten para disimular y para conseguir la aceptación social llegando incluso a vivir una vida que no es la suya y teniendo finalmente que representar un papel a todas horas para mantener una maraña de mentiras. Con esto sólo se consigue aumentar la tensión, y que el miedo a ser descubiertos y rechazados cada vez sea mayor.
Por lo tanto si en una persona se detecta mucha tendencia a la mentira, habrá que analizar qué hay detrás,y qué es lo que obtiene...