martes, 9 de marzo de 2010

Clara y la Igualdad...


"Como persona, como mujer y como esposa, la mujer no tiene la menor posibilidad de desarrollar su individualidad. Para su tarea de mujer y madre sólo le quedan las migajas que la producción capitalista deja caer al suelo...y esa es la razòn de nuestra lucha..."
Clara Zetkin

Clara Zetkin (1857-1933) fue dirigente del Partido Socialdemócrata Alemán y organizadora de su sección femenina. Fundó el periódico "La Igualdad", que se transformó por 25 años en uno de los canales de expresión más importantes de las mujeres socialistas de su época. Combatió contra la dirección de su partido cuando ésta se alineó con la burguesía imperialista durante la I Guerra Mundial, y fue explusada del partido. Luego sería una de las fundadoras del grupo "Espartaco" y del Partido Comunista Alemán, por el que sería diputada desde 1920 hasta la llegada de los nazis, lo que le llevo a exiliarse en la Unión Soviética, donde moriría poco después.

Clara Zetkin fue una de las socialistas europeas que, en los albores del siglo pasado, propuso instaurar un día en homenaje a las mujeres obreras que habían dado su vida para exigir mejores condiciones laborales. Eso fue en 1910, durante el II Encuentro Internacional de Mujeres Socialistas, realizado en Copenhague. Al II Encuentro Internacional de Mujeres Socialistas asistieron más de cien delegadas de 17 países. Entre ellas estaban Clara Zetkin y Kathy Duncker, en representación del Partido Socialdemócrata Alemán, quienes presentaron la propuesta de conmemorar un día internacional de la mujer.
Las razones de tal propuesta eran evidentes para las mujeres socialistas. En el curso de los años anteriores a 1910, habían tenido lugar numerosas huelgas de obreras y obreros en Estados Unidos y en Europa. En 1908, por ejemplo, 40.000 costureras industriales de grandes fábricas estadounidenses se habían declarado en huelga demandando el derecho de unirse a los sindicatos, mejores salarios, una jornada de trabajo menos larga, entrenamiento vocacional y el rechazo al trabajo infantil.

Clara Zetkin tuvo la visión para entender, junto a otras mujeres, como la rusa Alexandra Kollontai, lo importante que era impulsar las demandas de justicia e igualdad de las mujeres trabajadoras. Por otra parte, la organización del 8 de marzo cada año por las mujeres socialistas de todo el mundo, servía a una reivindicación fundamental: el derecho al voto, sin el cual cualquier otra demanda se convertía en practicamente un imposible. De hecho, en muchas de las primeras manifestaciones del Día Internacional de la Mujer, la principal demanda era el derecho al voto. Hoy, en 2008, se la sigue recordando.Clara Zetkin había nacido el 5 de julio de 1857 en Wiederau (Sajonia, Alemania), y era hija de un maestro rural. Cursó estudios de magisterio en Leipzig, entre los 19 y 21 años, época en la que contactó con los estudiantes y emigrantes rusos. Allí se inició en las ideas socialistas, y tambien allí conocio a Ossip Zetkin, un ruso que sería su futuro marido. En 1878 empieza su militancia oficiosa en el Partido Socialdemócrata, aunque a causa de la acoso que el regimen imperialista y burgués de Otto von Bismark ejercía sobre esta organazación, no llegó a inscribirse como miembro. Poco despues el Partido Socialdemócrata alemán fue prohibido por Bismark y perseguido en Alemania, teniendo sus dirigentes que exiliarse de su país.
Aún no se ha publicado ninguna biografía rigurosa sobre ella -a pesar que en la República democrática alemana pasa por ser uno de sus santos iconofinados y que en la URSS está enterrada con los máximos honores-, pero sabemos que entre los diecisiete y los veinte años estudió magisterio en un instituto privado de Leipzig, donde conoció a un grupo de estudiantes rusos exiliados y vinculados al populismo. Entre ellos se encontraba Ossip Zetkin que militaba en el incipiente socialismo marxista alemán hasta que fue expulsado por sus actividades políticas. Clara se trasladó entonces a Zurich para poder visitarlo en Francia. En esta ciudad alemana conoció a George Plejanov y también a Vera Zasùlich. Por entonces comienza su vida militante colaborando con Julius Mottelert que pasaba clandestinamente el órgano del partido socialista de Francia a Alemania. Sus primeras clases de marxismo las recibe de Eduard Bernstein, a la sazón el discípulo predilecto de Engels.

En noviembre de 1882 es perseguida por la policía y se traslada a París donde contraerá matrimonio con Ossip y permanecerá durante ocho años sin dejar de cooperar con su partido. Durante este tiempo, Clara conoce y hace amistad con algunas de las figuras más notables del socialismo de entonces: Eugene Pottier, autor de la letra de La Internacional; Louise Michel, las hijas de Marx, Jenny y Laura; los dirigentes marxistas franceses Paul Lafarque y Jules Guesde, etc. Al final de la década es nombrada delegada de las mujeres socialistas de Berlín y toma parte en los preparativos del Congreso Constituyente de la Internacional Socialista opuesta a la Internacional posibilista que también quiso crearse en París. Al año siguiente, en 1890, tras la derogación de la “leyes antisocialistas”, vuelve a Alemania para convertirse en uno de los cuadros más significados del socialismo alemán que sería hasta 1914 el espejo donde se miraría el socialismo internacional.

En 1891 funda y dirige “Die Gleichheit” (La campana), órgano para las mujeres socialdemócratas y que llegará quizás a ser el periódico feminista de mayor tirada y de mayor influencia de todos los tiempos. El grupo femenino del SPD se crea sobre la base de una plataforma de reivindicaciones democráticas. Se trata de conseguir no sólo el derecho de voto de las mujeres sino también el más simple de poder organizarse sindical y políticamente, derechos que están explícitamente prohibidos aunque ellas saltaron por encima de la legalidad protegidas por la importante fuerza del partido. Sus concepciones teóricas sobre la cuesti´n femenina están fundamentadas en dos obras clásicas del socialismo: El origen de la propiedad privada, la familia y el Estado, y La mujer y el socialismo, de August Bebel, y avanzan nuevas ideas sobre nuevos problemas en el orden organizativo y sindical aunque encuentran una dura oposición por parte de la burocracia sindical y de algunos notables del partido en proceso de instalación en el statu qua.

Stuttgart será el principal centro ciudadano de su intervención -que en períodos de campañas políticas se extienden por todo el Estado- que pase a ser uno de los "feudos" de la izquierda revolucionaria y la ciudad donde las mujeres socialistas gozan de una mayor implantación. En 1893 participa en el tercer Congreso del partido socialdemócrata que tiene lugar en Zurich y donde entabla amistad con Engels que morirá dos año más tarde. Desde este Congreso la presencia de Clara será indisociable de todos los Congresos nacionales e internacionales del socialismo, lo mismo que lo será de todas las conferencias de mujeres. En 1896 en el Congreso del SPD que se celebra en Gotha, Clara presenta el primer informe partidario importante sobre la cuestión de la mujer y las tareas de la socialdemocracia en donde se adelantan la exigencia al voto feminista, punto en el que muchos partidos socialitas no se mostrarán tan avanzados.
Clara y Ossip Zetkin se instalaron en Austria, luego en Zurich (un importante centro de ideas socialistas con gente emigrada de diversos países por la persecución a que eran sometidos, allí Clara conoció por ejemplo a Louise Michel y a Jenny Marx), y más tarde en París. Ellos nunca se casaron, pese a lo cual ella adopto el apellido de su marido y tendrían dos hijos. Fueron muy felices hasta que Ossip murió de tuberculosis en 1889.

Tras la muerte de su marido, Clara decidió regresar a Alemania y continuar allí la lucha. Entre 1889-1890 hay un gran auge del movimiento obrero que se refleja en la creación de partidos socialistas en distintos países y se crea la Asociación Internacional de Trabajadores, más conocida como la II Internacional, fundada en París en 1889, a cuyos trabajos preparatorios y fundacionistas Clara Zetkin contribuyó. Entre 1891 y 1917, Zetkin estuvo a cargo de Die Gleichheit (La igualdad), importante revista -que llegó a tener 125 mil suscriptores- y que desde 1907 sería el organo oficial de la Internacional de Mujeres Socialistas.
En 1893 participó en el III Congreso de la II Internacional en Zurich. En 1898 Clara Zetkin y Rosa Luxemburgo se encontraron en el Congreso del Partido Socialdemócrata en Stuttgart y al año siguiente volverán a trabajar en común en Hannover. Desde entonces, hasta que estalló la Primera Guerra Mundial, Clara participará en todos los Congresos de la II Internacional. Ella se había planteado como un objetivo fundamental la organización del movimiento de mujeres socialdemócratas.

En su lucha contra la guerra, lanzó un llamamiento a las mujeres socialistas para que se opusieran energicamente a una guerra que solo beneficiaba a la burguesía machista, clerical y explotadora, y convocó a una conferencia internacional de mujeres socialistas (la tercera que convocó) que tuvo lugar en la ciudad de Berna (Suiza) entre el 26 y el 28 de marzo de 1915, reuniendo a 70 delegadas de ocho países europeos. En esa conferencia se condenó la guerra imperialista con la consigna "Guerra a la guerra". Por ello fue encarcelada desde el 23 de julio hasta el 12 de octubre de este mismo año, tras lo cual no pudo intervenir activamente en esta lucha. Al año siguiente, 1916, se le prohibe hablar en público y se la excluye del Partido Socialdemócrata Alemán.

En su lucha por los derechos de las mujeres, Clara había convocado anteriormente a otras dos conferencias internacionales de mujeres socialistas, una en 1907 (Stuttgart) y otra en 1910 (Copenhague), en las que se había pronunciado por el derecho al voto de las mujeres, la lucha por el mantenimiento de la paz, contra la carestía de la vida y por los seguros sociales y medicinas para las mujeres y los niños.
En setiembre de 1915, mientras Clara y su amiga Rosa Luxemburgo se encontraban en la cárcel, tuvo lugar la Conferencia de Zimmerwald (una importante conferencia de dirigentes socialistas que se oponían a la guerra), en la que ambas mujeres fueron homenajeadas por su implacable lucha por la causa de la paz.

Una vez fuera de la carcel, y visto el desolador panorama de la izquierda anticapitalista, Clara junto a otros disidentes opuestos a la guerra como Rosa Luxemburgo o Karl Liebknecht fundaron la "Liga Espartaco", grupo revolucionario y antirreformista, y cuyo nombre hace referencia al mítico lider de la revuelta de los esclavos contra el Imperio Romano en el siglo I a.n.e. Sus miembros serían llamados espartakistas, y sería el antecedente directo del Partido Comunista Alemán, de cuya primera dirección formó parte Clara Zetkin.
La revolución obrera estalla en Alemania en 1918 y es liderada por los soldados rojos. Los espartakistas rompen con los socialistas independientes y junto con "radicales" de izquierda forman el 30-31 de diciembre el Partido Comunista de Alemania (KPD). Finalmente la revolución es derrotada y cruelmente reprimida, siendo asesinados varios dirigentes entre ellos Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht. Este hecho marcaría prifundamente a Clara, haciendo más fuerte si cabe su determinación a favor de la lucha anticapitalista y antirreformista.

En 1920, cuando Clara tiene ya 63 años de edad, es elegida diputada por el Partido Comunista. En ese mismo año tambien fue elegida Presidenta del Movimiento Internacional de las Mujeres Socialistas, y visitó por primera vez la Unión Soviética. Mantendría su puesto en el Reichstag hasta 1933, como una luchadora parlamentaria incansable, y sus intervenciones siempre fueron admiradas, en especial cuando en 1932 se opuso rotundamente a la ideología capitalista, antigualitaria y racista de Adolf Hitler.

Clara se exilia en la Unión Soviética en 1933 cuando Hitler toma el poder, como tantos otros compañeros y compañeras. Era gran amiga de Lenin, y en este país recibieron una cálida acogida, estando ya enferma, lo que sin duda fue un balsamo despues de tanta hostilidad y persecución en su país. En la URSS fue nombrada presidenta de la Junta Internacional de Mujeres; poco después de ese hecho, el 20 de junio de 1933, murió en un sanatorio de Arjangélskaia, cerca de Moscú. Tenía 76 años. Su cuerpo fue sepultado en las murallas del Kremlin con grandes honores.

Clara Zetkin fue una de las precursoras del feminismo, incansable en su lucha a favor de la paz en el mundo. Las mujeres y los hombres liberetarios de hoy le debemos mucho a su valor, inteligencia y valentía.