martes, 9 de marzo de 2010

Largo de aquì,putas...!



A menudo la historia moderna nos recuerda que la disputa por la libertad y los derechos cívicos del tercer estado, o pueblo, comenzó con la Revolución Francesa, cimentada en la célebre consigna “Libertad, igualdad, y fraternidad” se convirtió en el primer eslabón de la democracia, sin embargo fueron numerosos los crímenes que la historia oculta y que la amnesia justifica, numerosas las mujeres y los clubes revolucionarios femeninos, que impulsaron las primeras luchas por la emancipación de los derechos cívicos de hombres y mujeres, pues la historia describe como fecha de inicio los movimientos sufragistas del siglo XIX, las corrientes feministas de los años 60 y 70, pero relega al olvido como si fuese una vergüenza la aparición de los primeros clubes feministas tan emblemáticos como el “Club des Citoyennes Republicaines Revolutionnaires”, mujeres que proclamaron valerosamente su derecho natural a participar en política y ha ser reconocidas como “Ciudadanas” en “La Declaración de los derechos del Hombre y del Ciudadano” , de esta manera la historia olvida a las prostitutas que antes de emplear sus cuerpos fueron mujeres, y que tuvieron el privilegio de tener entre sus filas a quien llevaría una espada entre sus manos y movilizaría a una multitud de mujeres analfabetas hacia el palacio de Versalles, lugar donde el ejercito de hembras campesinas lideradas por Théroigne de Méricour esgrimirían su propia declaración: "Ustedes anularon todos los privilegios anulen también los del sexo masculino. Trece millones de esclavas llevan las cadenas que les colocaron trece millones de déspotas".
Fue Théroigne de Méricour, quien decidió enfrentarse valerosamente a Robespierre, la misma que sería ultrajada y humillada por quienes enarbolaron las banderas de la igualdad, los mismos que los historiadores se han esforzado en reconocer como los lideres de la revolución.
Algo anda mal en la pirámide de reconocimientos de quienes conciben el desarrollo de la humanidad como una competencia balística, habría que inspeccionar el pasado para comprender la condición de la mujer en plena consolidación de la democracia.
Si bien es cierto que se han corregido positivamente las formas de inserción laboral, y que en gran parte de los países de Occidente se han adoptado medidas para evitar la inseguridad laboral basada en el argumento de la maternidad, es una realidad evidente que las creencias y los valores de las sociedades siguen siendo los principales culpables de la segregación e invisibilidad de muchas mujeres en el mundo. En América Latina según los últimos informes de la CEPAL, la pobreza sigue siendo 1,15 veces mayor en mujeres que en hombres y en trece de dieciocho países esta cifra ha aumentado entre 2002 y 2008.
Cuba,Chile,Argentina y Costa Rica han incursionado antes que otros países de América Latina en el reconocimiento de los derechos de las mujeres en las figuras como la de la ministra Adriana Alguin de Baltra,o la senadora Maria de la Cruz, y en Argentina y en Chile quienes han demostrado una ves más que una presidenta mujer es capaz de gobernar de forma integra a todo un país y de ser reconocida con un 80% de aprobación, sin embargo la violencia femenina sigue ocupando los primeros escaños en América Latina, las estudios llevados a cabo por la Organización de Naciones Unidas durante este año señalan que en Mèxico la violencia contra la mujer dispara un 98% de impunidad y ya se registran 602 asesinatos en lo que va de 2010, sin tomar en cuenta el nùmero de feminicidios en Ciudad Juàrez,mientras tanto la violencia emocional supera la violencia física y se estima que en Mèxico,un 60% de las mujeres han sufrido algún tipo de agresión de este tipo.
Quién define las condiciones de vida de una mujer?, Son los gobiernos, las tradiciones, las Constituciones, las naciones, las religiones, la época o los Estados?, en la India pareciera que fueran las tradiciones, pues la cultura manda y el mundo calla, las mujeres no siempre mueren en vida las tradiciones se han especializado en asesinar mujeres mucho antes de la procreación. Resulta difícil de creer que después de esta crisis las sociedades se alistarán en un proceso de “modernidad reflexiva” al estilo de Giddens o de Ulrich Beck, si todavía en la tierra de los cultos, de los templos escalonados, del Ramayana y el Budismo, las mujeres parecen estar pulverizadas, y 64,9 millones de niñas menores de 14 no asisten a las escuelas (ONU), y 2 de cada cinco mujeres no saben leer ni escribir,es decir que nunca han leído el Ramayana, ni el Vedas, ni ningún texto religioso por lo tanto sólo escuchan, soportan y aprietan los dientes.

A pesar de que la India ocupa el lugar 34 de 136 países con mayor participación política de mujeres, esto no se ha traducido en grandes beneficios, sólo dos de cada cinco mujeres saben leer y escribir, y 64,9 millones de niñas no asisten a las escuelas , en tanto la mayor cantidad de muertes se produce durante el parto y trescientas millones de personas sobreviven con menos de un dólar al día, en una sociedad que reúne a hindúes, musulmanes, cristianos y jainistas entre otros.

“La guerra al terrorismo”,”la jihad”, guerra santa o como quieran llamarles los fundamentalistas religioso u homicidas, que al fin y al cabo es la misma cosa, verdugos de Al Qaeda y de EE.UU., encargados de mutilar a 1.050 niños menores de 18 años al cabo de 2009, según Observatorio de derechos humanos afgano, y de ser los responsables de que el 25% de mujeres hayan sido abusadas sexualmente durante el año pasado.

70 mil tropas extranjeras de más de 40 países. Billones de dólares invertidos en armamento militar. En Kabul se vuelcan las mujeres en las calles, exigen que se suprima ley discriminatoria. Protesta una de ellas: "Queremos nuestros derechos! Queremos igualdad!", acto seguido, titula El Clarín, uno de los pocos diarios que procuró tribuna a este hecho: “Afganistán: protestaban contra una ley discriminatoria y las apedrearon:
"Largo de aquí, putas! Esclavas de Occidente-" les gritaron.

“La visibilizacion de la mujer es un proceso complejo en la medida que las tradiciones culturales e ideológicas suelen no reconocer una igualdad social y por lo tanto las reformas deben hacerse mediante cambios en leyes y políticas públicas que permita generar un proceso de cambio en la sociedad”.-opina el Cientista político y analista internacional Guillermo Holzzman.

Sabrán ustedes, que es muy difícil revertir esta situación, cuando quienes tienen el deber de hacerlo, tranzan sin ningún pudor los derechos de las mujeres a cambio de beneficios políticos, y mas complejo resulta aún, si las mujeres de gran parte del mundo continúan recibiendo un “apoyo” tan sustancial como el del Vaticano que expuso a principios del año pasado, y en plena celebración del día mundial de la mujer:
“den gracias por las lavadoras de ropa, este humilde instrumento doméstico ha hecho más por el movimiento de liberación de las mujeres que la píldora anticonceptiva..."