lunes, 12 de abril de 2010

Autoboicot...



El autoboicot es una fuga de la conducta hacia la obstaculizaciòn de nuestros proyectos,sueños y deseos.Se trata de un fenómeno propio de los estados ansiosos, cuando el desasosiego que nos produce algo es desviado haciendo otra cosa aparentemente correcta, perteneciente al repertorio de loables propósitos que tenemos, pero cuya oportunidad y urgencia son más que discutibles, lo que la convierte precisamente en "acción tapadera''. Ejemplo de esto es el furor limpiador u organizador -loable, quien lo duda- que le entra al estudiante precisamente cuando tenía que ponerse a estudiar: las incertidumbres y agonías que entraña el ``forzarse a aprender'' son aparentemente sustituidas por una actuación útil y menos agobiante.

Claro está que lo rechazado retorna más tarde de nuevo con dosis de desagrado crecidas en la profundidad silenciosa invernadero del ego, en el que estuvo temporalmente sepultado.

Hacer lo que no toca, lo que no se debe, incluso lo desaconsejable (por ejemplo, ponerse a comer fuera de horario), pueden ser tentaciones para fugarse con sucedáneos de lo que en el fondo sabemos que ``deberíamos'' hacer.

Actuar para no hacer lo que se evita hacer, es una buena coartada para convencernos a nosotros mismos de que somos quizás saboteadores, si, pero inocentes y bien intencionados. Así, por ejemplo, debemos acudir a una cita importante, pero antes convendría regar las macetas y de paso dejar fuera del congelador la comida y claro está, no olvidemos coser ese botón que estaba medio suelto, y ciertamente, sería inapelable lavarse antes los dientes, y ya que estamos en la zona del baño podríamos aprovechar para recoger los frascos vacíos que hace días que están pendientes de retiro, ah, y sacar la ropa delicada que estaba en remojo, no se vaya a desteñir demasiado, y así sucesivamente. La persona es consciente de que se está haciendo tarde, que no llegará a tiempo, y no obstante no puede dejar de lado más tareas de última hora que exacerban la ansiedad tanto que resulta tragicocómico la forma en que, vaya fatídica casualidad, llegar a tiempo es ya imposible.

Esta penosa desorganización aparece aumentada en la depresión por otros factores añadidos tales como las dificultades de memoria, concentración y la evitación de lo desagradable o incluso por un oscuro impulso de ``echarlo todo a rodar'', como complaciéndose en una degradación de las cosas acorde a la confusión interna de los sentimientos.

AUTO-AGRESIÓN

La depresión produce una dificultad para sentir sentimientos positivos (alegría, placer, goce, entusiasmo, deseo), pero en contrario, deja intacta la capacidad de sentir lo desagradable (nos vuelve màs que suceptibles,a un ruido molesto, una contrariedad, lo penoso y trabajoso, el trato hostil o áspero de los demás,por ejemplo).

La modulación emocional está basada en un juego de pesos y contrapesos que nos ayudan a dar la respuesta justa: nos pisan el pie, eso nos molesta, pero si evaluamos al responsable como inocente, con apariencia de buena persona, ello frena la reacción airada. En la depresión faltan unos ``frenos'' esenciales para la ira y la rabia: sentir amor por uno mismo y por los demás. Vivimos las situaciones como si los costos fueran mucho más pesados que los beneficios, y por ello dignos de la palabra más fácil y abundante en el depresivo: NO. No me gusta, no me interesa, no quiero.

La irritación que produce el más pequeño incidente o feo que nos hagan dispara en el deprimido una reacción desmesurada. Si la persona, antes de deprimirse, era una persona bien educada, con unos principios morales y un comportamiento ejemplar, no la veremos agresiva en el sentido más burdo de ponerse intemperante y ofensiva, ni menos aún pasar a la acción de agredir físicamente. En cambio, otros deprimidos, con dificultades previas a la depresión de control del mal humor y que entraban en estado rabioso a la primera de cambio, duplicarán estas conductas estando deprimidos (al igual que esas mismas personas tienden a sobrepasarse en estados alterados de conciencia como estando ebrios o cansados).

Cuando la persona, por su talante anterior, guarda las apariencias y no dirige la rabia hacia el exterior, esa furia se le vuelve un comportamiento auto-lesivo, auto-punitivo,o
un comportamiento agresivo-pasivo.

El comportamiento auto-agresivo consiste en hacerse daño a uno mismo. Cuando uno se daña hace a la vez de sujeto irascible, de verdugo ejecutor, y al mismo tiempo de víctima pasiva -que es la parte que en realidad hace que la ira se transforme en dolor y tristeza. La autoagresión consiste por ejemplo,en:insultarse y despreciarse constantemente (``soy imbécil'', "estoy hecho un asco''),auto-críticas destructivas ("nunca ha valido para nada'', "no soy capaz de reaccionar''),auto-evaluaciones negativas ("lo hago todo mal'', "no doy pie con bola"),o dejar de hacer cosas agradables (elegir el alimento menos sabroso, sentarse en el asiento más incómodo, no ir a ver la película que teníamos intención de ver, renunciar a una visita o a un favor, consuelo o ayuda que nos ofrecen),llevar a cabo acciones de "autodegradación'' tales como cortarse el pelo,sin necesidad,ya que lo tienes muy bonito,pot ejemplo,o ir con la ropa más lúgubre o fodonga,o escuchar música fúnebre, y complacerse en los estímulos que proporcionan pena y dolor (determinadas fotos y cartas, evocar recuerdos desagradables, traer a colación viejas ofensas)y por ùltimo,lo màs grave: inflingirse autolesiones (golpes, pellizcos, quemaduras) e intentos de suicidio.

Ahora bien,el comportamiento pasivo es una forma indirecta -y por ello mismo, generalmente inadecuada- de protestar y vengarse de los que han suscitado en nosotros la ira desatada. Dejar una ventana abierta por descuido en pleno invierno, quemar la comida, ponerle demasiada sal o elegir el menú que sabemos que menos le gusta a la persona diana, no hacer o hacer mal lo que habíamos prometido o en lo que nos habíamos responsabilizado (por lo tanto el no hacer ni dejar hacer), olvidar tomar la medicación o no colaborar en la recuperación para que los demás se preocupen y no se vean aliviados o se vean "castigados'' con nuestro empeoramiento, son algunos ejemplo de tácticas que la mayor parte del tiempo se llevan a cabo con nuestro sacrificio y nuestro dolor, y por ello mismo nos quitan y nada nos dan...
Generalmente,los actos fallidos,muchos "accidentes" o descuidos,asi como llegar tarde a alguna cita importante,perder el boleto de un aviòn,decir alguna palabra por otra en un momento totalmente inadecuado,o confundir la fecha de alguna cita importante,son actos de autoboicot,ya que nuestro inconciente nos "castiga" de ese modo,por alguna culpa no resuelta en nuestro pasado,evitandonos,por ejemplo,llegar a tiempo a una cita con un afortunado destino...