domingo, 18 de abril de 2010

Dìa de la Tierra...


La tierra tiene 4.500 millones de años. El Homo Sapiens unos 200.000 años. El Día de la Tierra cumple 40 hoy, con una celebración multitudinaria en el lugar de su nacimiento, Santa Bárbara, California...
Y es que pasò aquel l 29 de enero de 1970,que una plataforma petrolífera del Pacífico comenzaría un derrame de crudo de 757.000 litros, vertidos al mar durante once días. Miles de aves, delfines y focas del Canal de Santa Bárbara fueron arrastrados a la costa cubiertos de petróleo. A raíz de este desastre nació un movimiento ecologista sin precedencias, que un año más tarde crearía la fiesta en celebración de la madre tierra, ahora adoptada en todo el mundo.
También sirvió para concienciar a la comunidad, y para dar a luz al Consejo Ambiental de la Comunidad (Community Environmental Council ó CEC en inglés), una organización dedicada a la protección del medioambiente.
El Día de la Tierra marca cada año con màs fuerza al movimiento medio ambiental que se conoce mucho màs hoy en día. El Día de la Tierra se celebró con entusiàsmo por miles de personas, los primeros años de los el 70s, cuando el senador Gaylord Nelson animó a los estudiantes para que desarrollasen proyectos de sensibilización medio ambiental en sus comunidades. Gaylord Nelson, senador de Wisconsin, fue quien propuso la primera protesta de medio ambiente más importante de Estados Unidos para movilizar a los políticos y forzarlos a que incluyan la problemática del medio ambiente en la agenda nacional.De hecho, aquellos primeros Días de la Tierra lograron que se creara la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) y, además, logró que se adoptase la ley de “Clean Air, Clean Water, and Endangered Species” (Aire limpio, Agua limpia y Especies en Peligro). En 1990, el Día de la Tierra se convirtió en un evento mundial, ya que movilizó a 200 millones de personas en 141 países y jugó un papel fundamental en las cuestiones medio ambientales en el mundo entero...

Pero ha cambiado mucho el mundo en esos 40 años...
La población mundial ha aumentado de 3.680 millones a cerca 7.000 millones (casi el doble); la temperatura media ha aumentado en .06 grados y las nieves del Kilimanjaro sobre las que escribió Ernest Hemingway en 1952 casi han desaparecido.
En 1979 fue descubierto un agujero de un millón de kilómetros cuadrados en la capa de ozono. Para 2006 el agujero alcanzó 27 millones de kilómetros cuadrados. Los Cloro Fluoro Carbonos (inventados por DuPont en 1928 como refrigerantes) parecían el invento del siglo: baratos de producir y, a diferencia de las soluciones anteriores, no eran venenosos. Pero al final la solución ha salido cara, sobre todo a aquellos que han sufrido cáncer de piel por la menor protección de los rayos ultravioleta. Se dejaron de producir en 1996 pero siguieron aumentando el agujero hasta 2006.
Ahora parece que comienza a recuperarse la capa de ozono, aunque la erupción del volcán Eiyafjalla seguramente vuelva a aumentar el agujero temporalmente. Hubo muchos escépticos que se resistieron al cambio y negaron que los CFC causaran daño al ozono, entre ellos DuPont. El que se dejaran de producir los CFC no frenó la industria, sino que la transformó con soluciones menos dañinas.
Hoy en día sufrimos la misma lucha por la verdad de los efectos del CO2 y del efecto invernadero. La cuestión es, aunque dudemos o neguemos que la tierra se está calentando por la actividad humana...qué perdemos por dejar menos huella en el planeta y bajar nuestros humos? ¿Por qué no podemos hacer como las hormigas, que comenzaron su revolución industrial hace millones de años pero en lugar de contaminar la tierra la fertilizan? Por qué tenemos que fabricar objetos con substancias tóxicas si los podemos hacer sin ellas?
Lo bueno es que, tras 40 años de Días de la Tierra, estamos mucho más concienciados. Tenemos muchas soluciones para crear energía renovable, para cambiar nuestros hábitos baratos a corto plazo, pero caros a largo plazo, por otros dignos del siglo XXI, que mantengan nuestra calidad de vida y la que lleguen a tener nuestros hijos, nietos y bisnietos.

Al fin y al cabo, la Tierra no nos necesita...
Si cuidamos el medioambiente, la biodiversidad, los ríos y océanos, lo hacemos por nosotros. Aunque no creamos en el calentamiento global, si reducimos las emisiones de CO2, por ejemplo, se benefician nuestros pulmones...Qué tenemos que perder?
Por ello, el 22 de Abril no dejemos de recordar el Día de la Tierra. El 24 de marzo pasado hemos celebrado “La Hora del Planeta 2010” porque es vital cuidar nuestro medio ambiente, ya que se trata de una responsabilidad de todos y en todos los países del mundo. Recordemos cuidar nuestro planeta, aprovechemos para ahorrar agua y para proteger a las especies en peligro de extinción. Hay muchísimas cosas que podemos hacer, desde el punto de vista ecológico, para tener un mundo mejor.