sábado, 3 de abril de 2010

El Honor...


El honor es la cualidad moral que obliga al hombre al más estricto cumplimiento de sus deberes consigo mismo y con los demás.
El honor es un símbolo de la vida virtuosa y un elemento esencial de la dignidad humana y pertenece al inconsciente colectivo como un valor esencial en el arquetipo del héroe.
La consecuencia de la conducta virtuosa es el honor de la buena reputación y la buena opinión ejemplar; y en el caso de las acciones heroicas, la gloria.
El honor se adquiere con el comportamiento honesto que pone en evidencia la propia dignidad para merecerlo,asi como la templanza en el juicio,el caràcter moderado,y la justeza en el cumplimiento de la palabra empeñada y la honradez y la congruencia entre lo dicho y los hechos.
El honor es una alabanza que expresa un homenaje a la buena actitud y a la correcta disposición como forma de vida.
Un cargo de honor se brinda a todo aquel que por sus virtudes se hace acreedor al uso de ese título y a sus favores como si realmente lo tuviera.
Las personas que tienen honor es porque han sido capaces de cumplir escrupulosamente con sus compromisos, han observado una conducta laboriosa y desinteresada y se han destacado por su honestidad y sus virtudes morales.
Los honores sociales son demostraciones de honra y respeto por una trayectoria impecable. De manera que una persona honorable es aquella que es digna de ser honrada.
Pude comprobar que el honor es una palabra en desuso y es verdad, porque ya no existe ni siquiera en los nuevos diccionarios.
La Legión de Honor,por ejemplo,significa la orden y condecoración de más alto rango que existe en la República francesa. Creada por Napoleón pueden merecerla tanto hombres como mujeres, franceses o extranjeros que se han destacado durante veinte años por méritos civiles o actos de valentía en época de paz o por servicios militares durante la guerra.
No es casual que esta palabra no merezca una definición ya que en este mundo moderno son cada vez menos las personas dignas de honor.
La conducta virtuosa se ha tornado inestable y relativa, algo que alguien realiza según las circunstancias y que no se preocupa en mantener.
El hombre actual no es digno de honor, es “Light”, no piensa a largo plazo, se reduce a la inmediatez, por lo tanto no intenta proyectarse con una conducta estable y comprometida, sino que se permite cambiar según los dictados de las tendencias en las cuales se alista para pertenecer.
El honor ha sido remplazado por el oportunismo del sujeto que necesita ser aceptado y no segregado, adecuándose a las circunstancias para ser igual a los demás, evitando esfuerzos o conductas pasadas de moda, como la honradez o la honorabilidad, para no ser tildado de pacato y fuera de onda.
Es que el ser honorable como modo de vida parece reducir las posibilidades de su reconocimiento en una sociedad que se desarrolla sobre la base de la supervivencia del más abusivo,del mas desfachatado y del mas desleal.
Las grandes ciudades recrean los modos de vida del hombre primitivo, donde la lucha por sobrevivir anula toda capacidad simbólica y vuelve al hombre a una condición infrahumana y mecanizada,en donde lo ùnico que les parece importar es el consumo,la manipulacion de sus cercanos y la comodina dejadez moral...
Quedan pocos,y por ello,honor a quien honor merece: Admirables y dignos de amor,aquellos que son verdaderos,leales y cabales,es decir,esos que son hombres completos.