lunes, 24 de mayo de 2010

Ajedrez...


"El ajedrez, como el amor, como la música, tiene la virtud de hacer feliz al ser humano" : Mahatma Gandhi.

Para muchas personas,el ajedrez encierra un extraño misterio,y es que ver a dos personas, una enfrente de la otra, comunicándose a la distancia justa de un metro,inmersos en una concentración máxima y una especie de excitación intelectual que domina en esos momentos la mente de ambos,es ser testigo del ejercicio real de la inteligencia humana.
Recuerdo que de pequeña podía pasar horas observando a mi padre frente al tablero,mientras me enseñaba a jugar, completamente absorto en la partida. Y yo, totalmente absorta en sus manos, en su mirada, en la forma como se tocaba la frente cuando había decidido mover la torre.Y es por ese recuerdo,que estas palabras que escribo sobre el ajedrez, las dedico a él, a mi padre, y es que mi memoria selectiva me hace recordarle a él,y sus traviezos gambitos,o sus estrategias cubanas, cuando juego ajedrez,más que a nadie en este mundo. En algún lugar, seguramente, estará enrocando al estilo ruso, como solo sabía hacerlo él.

1.
El ajedrez es una forma de producción intelectual que tiene su encanto peculiar,ya que ser productivos intelectualmente es una de las grandes satisfacciones -si no la mayor- al alcance del ser humano.
Y es que en un mundo de fugitivos que se evaden en la prisa y el consumismo, del pensamiento profundo y paciente, quien toma la dirección contraria a esa superficialidad,estará huyendo de la enajenación de las masas,y sólo por eso,entre miles de motivos más,el jugar ajedrez vale la pena.
El juego de ajedrez es originario de la India. Fue llevado a la Europa medieval por los persas y los árabes. ( la palabra "jaque mate" que deriva del persa (shah-rey- y el árabe mat- ha muerto).
Es un juego de estrategias,como lo fueron hace miles de años las batallas en el Oriente antiguo,cuando Jerges,el rey persa,con su tropa ligera,venció a los espartanos.
La tropa ligera,en el ajedrez,es representada por los peones,y ocupa la primera línea; el grueso del ejercito lo constituye la tropa pesada, carros de guerra (torres), caballeros (Caballos) y elefantes de combate (alfiles); el rey con su "dama" o "consejera" permanecen en el campo de las tropas.
La forma del tablero corresponde al tipo clásico del Vastumandala, el diagrama que simboliza la existencia concebida como campo de acción donde fluyen las fuerzas divinas. En su significado más universal, el combate figurado por el juego del ajedrez representa la batalla mítica de los devas con los asuras, de los dioses con los titanes, o de los ángeles con los demonios, derivándose de este todos los demas significados del juego.. Los hindúes consideraban el juego como una escuela de vida.
En aquéllos lejanos tiempos,los persas contaban ocho planetas básicos: el sol, la luna, los cinco planetas conocidos y Rahu, el astro oscuro de los eclipses; cada uno corresponde a las ocho direcciones del espacio.Y le daban un sentido misterioso a la progresión geométrica efectuada en las casillas del tablero marcando una relación entre la causa primera, que domina todas las esferas y movimientos planetarios y el efecto al que todo conduce la suma del cuadrado de las casillas.
El simbolismo cíclico del tablero de ajedrez reside en el hecho de que expresa el despliegue del espacio según el principio cuartario y octonario de las direcciones principales (4x4x4=8x8), y que sintetiza en forma cristalina, los dos grandes ciclos del sol y la luna: el duodenario del zodiaco y las 28 mansiones lunares. Por otra parte, el número 64, suma de las casillas del tablero, es submultiplo del número cíclico fundamental que mide con precisión los equinoccios.
Así,el tablero del ajedrez simboliza al mismo tiempo un mandala divino, personificado por un deva, que fluye a la vez el cosmos visible, el mundo del espíritu y el mundo de la razón, en sus múltiples aspectos.
Los persas y los hindúes,mencionaban un ancestral orígen ajedrecistico, perdido en los tiempos, derivabado de la tradición china: los 64 signos que nacen de los ocho trigramas comentados en el I King. Estos 64 signos suelen estar dispuestos de manera que correspondan a las ocho direcciones del espacio y que resume todos los aspectos del universo,tiene su orígen en la China milenaria.
El despliegue alternativo de los cuadrados blancos y negros, pueden ser considerados como un tao en su aspecto transformador. Los cuatro cuadrados, puestos alrededor de un centro no manifestado, simbolizan las fases cardinales de todo camino. La alternación de las casillas blancas y negras, en este esquema elemental, hace del equivalente rectangular del símbolo extremo oriental del yin-yang. Es una imagen del mundo en su dualismo fundamental y complementario. Son dos aspectos complementarios pero opuestos, La cualidad geométrica del símbolo en negro y blanco expresa el espíritu, y su coagulación en la materia; polaridad considerada como tenebrosa y caótica, Luz y caos raíces del dualismo existencial.
Este doble sentido se representa en el combate que el juego del ajedrez representa:el órden y el caos,la luz y la oscuridad,disputandose el mundo que el tablero representa. Cada uno de los combates traspone el significado de las diferentes piezas del juego y al estilo de realizar las posibilidades en el tablero; como el movimiento axial de las torres o carros de combate, el movimiento diagonal de los alfiles o elefantes que siguen un solo color, y el movimiento complejo de los caballos. La marcha axial que corta a través de los diversos colores, es lógica y exacta. Mientras que la marcha diagonal corresponde a una continuidad existencial y, por lo tanto,creativa. El salto de los caballos corresponde al pensamiento analítico.

Lo más fascinante del ajedréz es su dicotomía la nobleza y el ataque guerrero,y esa relación misteriosa entre la voluntad y el destino...Y eso es exactamente lo que se ejerce en el juego de ajedrez, porque en cada movimiento,estamos viviendo la libertad de elegir.
Mi padre contaba una historia sobre esto: Un zar de Rusia quiso saber si el mundo obedecía a la inteligencia o a la suerte. Dos sabios, dieron respuestas contrarias, y para probar sus tesis respectivas uno de ellos trajo unos dados imagen de la fatalidad.
Pero el otro,sacó un tablero de ajedrez,y apostó con el de los dados: el que ganara,tendría la razón. Y ganó el ajedrecista,monstrando con ello,que la inteligencia prevalece sobre el azar.
En cada fase del juego,se aprende,también,el peso de la responsabilidad,ya que el jugador es libre de elegir entre varias posibilidades, pero cada movimiento traerá una serie de consecuencias ineluctables, de modo que esa necesidad delimita la libre elección cada vez más, apareciendo el final del juego no como fruto del azar sino como el resultado de un ejercicio de análisis intenso y de estrategias rigurosas.
Se revela así la relación entre libertad y conocimiento: Los jugadores salvaguardarán su libertad de acción en la medida en que sus decisiones coinciden con las posibilidades que este juego implica.y su la libertad irá de la mano de la previsión, del conocimiento y de la reflexión; inversamente, el impulso ciego, por libre y espontáneo que parezca en el primer momento, se revela a fin de cuentas como una no-libertad y una torpeza intelectual.
Por ello el ajedrez en conciderado un arte regio,ya que nos enseña que al gobernar el mundo interior con sabiduría y reflexión,obtendremos el conocimiento de las multiples posibilidades que tiene la vida externa para vivirla. La Verdad es así: tan clara y sencilla como un jaque mate,y al ser humildes ante esa Verdad,es que es libre el ser humano,ya que fuera de ella,es solamente un esclavo de un confuso destino.Y esa es la primordial enseñanza del juego del ajedrez.