sábado, 5 de junio de 2010

Ternura...


“Hay que aprender a endurecerse, pero sin perder la ternura” Ernesto Che Guevara



En estos tiempos, la ternura ha sido aplastada por la rutina diaria y el consumismo y se ha dejado de practicar y sentir entre los mas jovenes, para simular ser muy "duros".
Solo muy pocos luchan contra la enajenación capitalista y tratan a diario de reverdecer la ternura, ese sentimiento que nos hace valientes y aguerridos idealistas y sinceros poet
as, al igual que aquel guerrillero legendario, que durante el día combatía con la ferocidad de un león y por la noche escribía cartas de amor a su esposa.

Y es que desde que somos tiernos niños se nos prepara para la batalla, para competir, para se mejores, para lograr los mejores puestos de trabajo, los mejores salarios….en fin,de que parece que se nos ha sido formado y entrenado para una competencia feroz y amarga,donde el egoismo y el cinismo son las más lacerantes armas.

Ser más rapidos, más fuertes, más altos, más abusivos,mas desleales,mas mentirosos….esconder nuestros sentimientos, no mostrar en publico lo que pensamos, permanecer con el rictus de piedra ante las adversidades, ponernos nuestro mejor traje cuando las cosas vayan mal.pero, somos de verdad así?

Qué pasaría si un día vieramos crecer enredaderas y sonrisas donde antes so
lo había muros grises y rictus grandilocuentes y serios...?
Si la sociedad no perdiera la ternura y siguiera el consejo del Che, que si que endureció su carácter, pero nunca perdió la ternura,tal vez podríamos ver nuevamente el brillo en la mirada de miles de personas que necesitan una sonrisa y una flor para recobrar sus ganas de vivir...


La ternura es un sentimien to puro,que nos retorna a la inocencia primera,pues las emociones que genera aniña a los adultos enamorados, nos lleva a acariciar y mimar a nuestros pequeños niños y ancianos y provoca sensaciones de derretimiento y alegría. La ternura en acción se convierte en cuidado, y eso es lo que necesita el mundo, extender la ternura, algo que nos recuerde nuestra pequeñez e indefensión.
Elegir libremente usar la ternura en su vida diaria como motor,y como comportamiento,nos hace mejores personas y más vivible la vida. La ternura en la mirada de los rivales, escribir con ternura, bailar con ternura,sonreir con ternura y hablar con ternura,en fin, las diversas interacciones de la ternura: la ideología de la bondad,los sueños dulces,la tierna libertad,los tiernos viajes, tiernos abrazos,las verduritas tiernas para los bebés y los ancianitos,la mano y las palabras tiernas para el solitario,para el enfermo,para el compañero de camino …

La última revolución habrá de ser de ternura para superar las diferencias y hallar el camino hacia una singularidad convivida en la abundancia de lo múltiple...
Pablo Neruda y Benedetti,escribieron de una alianza indestructible entre la revolución y la ternura. También Víctor Hugo sugirió que “la indignación y la ternura constituyen la misma facultad vuelta en los dos sentidos de la dolorosa esclavitud humana; y quienes son capaces de encolerizarse son también capaces de amar”. El mismo Ché Guevara señaló que “a veces debemos endurecernos, pero jamás debemos olvidarnos de la ternura”. Antes se decía que una mujer sin ternura era una monstruosidad, todavía más que un hombre sin coraje; ahora, hemos de considerar que toda persona sin coraje y sin ternura es alguien mutilado.
Lo cierto es que la ternura aunque discimulada, se halla por doquier.Y es cuando sabemos dar la ternura y también sabemos recibirla, nos damos cuenta que se halla presente todas partes: en un perro, en un amigo o en una desconocida. Hay una ternura infinita en los corazones bondadosos,tanta como en una noche llena de estrellas,y sólo es cuestión de liberarla.
Algunos son como esos árboles centenarios y gigantes, los que inspiran solidez, altura y firmeza, y aunque se rodean de una tierna corteza,es en ella donde los amantes graban sus nombres y amores para la posteridad. La ternura nos hace vulnerables, nos convierte en humanos, y nos eleva a la categoría de seres virtuosos. Tenemos la misma edad que nuestra ternura. Nuestro desgaste de ternura no es más que amor sin utilizar, porque el amor crea ternura…esa que sobrevive al amor. La ternura es esa realidad que consigue superar al ensueño de la utopía...