viernes, 23 de julio de 2010

Muchas gracias...



A veces se piensa que de todos los sentimientos humanos, el más efímero es la gratitud. Quizás haya algo de cierto en esta aseveración. Ya que el saber agradecer es un valor en el que pocas veces se piensa. Tradicionalmente las abuelas nos lo decían "de gente bien nacida es ser agradecida".

Para algunas personas dar las gracias por aquellos servicios cotidianos es muy fácil: el desayuno, la ropa limpia, la oficina aseada... Sin embargo, no siempre es así.


La gratitud implica algo más que pronunciar unas palabras de manera automática, sino que responde a aquella actitud que nace del corazón, en aprecio a lo que alguien más ha hecho por nosotros.

Ahora bien, la gratitud no es "devolver el favor": si alguien me sirve una taza de café no significa que después debo servir a la misma persona una taza y quedar iguales... El agradecimiento no es pagar una deuda, sino más bien se trata de reconocer la generosidad ajena.

Aquella persona agradecida busca tener otro tipo de atenciones con las personas, no piensa en pagar por cada beneficio recibido, sino en poder devolver la muestra de afecto o cuidado que tuvo.

Una muestra sincera de agradecimiento proviene de un niño cuando con una sonrisa, un abrazo o un beso le agradecen a sus padres aquellos obsequios o presentes ...De qué otra manera podría agradecer y corresponder unos niños? Y con eso, a los padres les basta.

En este sentido, estas muestras de afecto constituyen una manera visible de agradecimiento; la gratitud nace por la actitud que tuvo la persona, más que por el bien recibido.

A lo largo de nuestra vida nos rodeamos de personas por quienes tenemos especial estima, preferencia o cariño por "todo" lo que nos han dado: padres,hermanos,médicos,maestros amigos,colegas... El motivo de nuestro agradecimiento se debe al "desinterés" que tuvieron a pesar del cansancio y la rutina. Nos dieron su tiempo, o su cuidado.

No debemos olvidar que nuestro agradecimiento debe surgir de un corazón grande.
No siempre contamos con la presencia de alguien conocido para salir de un apuro, resolver un percance o un pequeño accidente. Cómo agradecemos que alguien abra la puerta del auto, para colocar las cajas que llevamos, o nos ayude con su sonrisa,a ver bello el día...
Es bueno prestar atención a las cosas pequeñas de nuestra vida personal,para poder ser agradecido.Tomarnos unos minutos para apreciarlas y agradecerlas en el momento. Quizás será la sonrisa de tu hermano, una comida preparada en casa, una conversación con tus amigos o una flor de tu pareja...
De cualquiera manera,la gratitud nos mantiene enfocados en lo que se tiene y no no en las carencias.
Por ello,la gratitud, cuando viene del corazón, no sólo mantiene las relaciones sociales intactas sino que puede físicamente curar el cuerpo.
Y es que la gratitud es una emoción universal básica que no sigue el modelo típico de otras como la amargura, los celos y el temor.

Al igual que otras emociones primarias que corresponden a expresiones faciales universales y que provocan ciertas respuestas fisiológicas (como taquicardia o el aumento de corticol), la gratitud tiene conexiones psico-fisiológicas inmediatas con la salud. En laboratorio se ha comprobado que cultivar emociones positivas como la apreciación positiva y la gratitud pueden mejorar el funcionamiento del ritmo del corazón (experimentos de Rollin McCraty y Doc Childre,científicos de la conducta de HeartMath Research Center y Quantum Intec Inc).
Un corazón que funciona bien envía señales a los centros cognitivos y emocionales en el cerebro. McCraty y Childre han probado que las personas que se concentran en emociones positivas como la gratitud se pueden curar físicamente.
La gratitud es un tipo de emoción compleja, y hasta sutil que requiere que las personas evalúen si es algo genuino, ya que expresar agradecimiento requiere un compromiso mutuo entre “dar y tomar” y la habilidad de ser altruista en este esfuerzo recíproco,porque se necesitan habilidades cognitivas avanzadas para distinguir a personas honestas y detectar a las tramposas. a la vez que se lleva una cuenta mental.
Hay un enorme contraste entre las virtudes positivas de la gratitud con tres sentimientos importantes que son la fuente de la disfunción y la tristeza: el resentimiento, el arrepentimiento y la envidia.
Las personas agradecidas tienden a estar satisfechas con lo que tienen y por eso son menos susceptibles a emociones como la decepción, el arrepentimiento y la frustración, y al ser más felices estas personas son más amables y mantienen buenas amistades.

Se podría argumentar que la justicia de la gratitud es algo metafísico—una armonía entre la naturaleza humana y la naturaleza del universo—ya que dependemos de otros seres humanos y del cosmos para recibir buenas cosas.Pero también se sabe que ser agradecidos nos produce salud física y psicológica y bienestar espiritual.


La manera de vivir la gratitud implica:
1. Reconocer el esfuerzo de los demás cuando nos proporcionan ayuda
2.Acostumbrarnos a dar las gracias
3.Tener pequeños detalles de atención y gentileza con todas las personas: acomodar la silla, abrir la puerta, servir un café, colocar una flor en la mesa,dar un saludo cordial...y sobre todo...dar siempre y de corazón, las gracias...