domingo, 15 de agosto de 2010

Siguiendo líderes....



La definición de ídolo se refiere a una figura o imagen de una deidad pagana. Alguien excesivamente adorado o amado.La idolatría consiste en identificar a la divinidad con el ídolo. Es una forma de fetichismo que Freud describe como una instancia de la personalidad denominada ideal del yo, que surge de la idealización del yo y las identificaciones con los padres, sus substitutos y los ideales colectivos y que es un modelo al que el sujeto intenta ajustarse.Ve en este proceso la explicación de la fascinación amorosa, la dependencia frente al hipnotizador y la sumisión al líder, casos todos en los que una persona ajena es colocada por el sujeto en el lugar de su ideal del yo.La eficacia del ideal colectivo proviene de la convergencia de los ideales del yo individuales cuando un cierto número de individuos han colocado un mismo objeto en el lugar de su ideal del yo.El proceso de idealización lleva a la perfección de las cualidades y el valor del objeto que se idealiza. Este objeto es engrandecido y exaltado psíquicamente sin que se cambie su naturaleza.
La idealización, en especial de los padres, interviene necesariamente en la constitución, dentro del sujeto, de las instancias ideales pero no es sinónimo de la formación de los ideales de la persona ya que puede afectar a un objeto independiente, por ejemplo, idealización de un objeto amado o un líder.Se puede observar que incluso en un caso amoroso, se halla siempre fuertemente marcada por el narcisismo y el objeto externo es tratado como el yo propio.
Cuando los sujetos de una comunidad se adhieren a un líder,lo que están buscando en idolizarlo,es realmente,un padre,que les diga que hacer,y que les quite la responsabilidad individual de su libertad existencial.

La idealización también tiene un papel defensivo siendo en esencia una defensa contra la idea de soledad.La presión de la opinión de las masas es la fuente de las idealizaciones de líderes o figuras del espectáculo, principalmente en etapas tempranas cuando la identidad es poco firme.Los ídolos surgen de la necesidad que tienen los grupos de diferenciarse y es un modelo para identificarse. Es una imagen que aglutina a grupos humanos que de un modo colectivo expresan un instinto social.El ídolo impone pautas de comportamientos, modos de hablar, de decir, maneras de vestir, provocando una actitud casi religiosa frente a él que llega a convertir ese especial vínculo en un ritual.Las oportunidades de conexión son como ceremonias compartidas por los adeptos que refuerzan el sentimiento común de pertenencia.
La formación de un ídolo es de naturaleza muy primitiva, las personas se reflejan en él porque expresan sus propias necesidades.El hombre fuerte del mundo manifiesta invariablemente el principio masculino de voluntad y su fuerza depende materialmente de este hecho. Las personas magnéticas son las que pueden emplear su principio masculino para imprimir sus ideas sobre los demás. Estas manifestaciones del género mental pueden notarse en todas partes diariamente.El hombre corriente está polarizado en su principio femenino mental y su principio masculino, en el que reside la voluntad, está inactivo e inerte.Un ídolo se convierte en un mito si muere trágicamente, porque es una muerte colectiva del imaginario popular...
Y es que cuando la masa es ignorante y está fanatizada,toda ideología es un fracaso filosófico,ya que entre el montón,nadie se cuestiona las interrogantes que cualquier ideología con sentido común se haría: ....hay algo así como una verdad en estas conductas? es posible el cambio moral de todo este conglomerado? o,es mortal el lider...? Necesitamos un líder que nos diga que hacer,o lo que necesitamos son unos principios humanistas propios para actuar por el bien común...?

Más que en encontrar la verdad en su pensamiento en la revisión valiente y sincera, el rebaño tiene éxito en enmascarar las mentiras que surgen también una y otra vez, generación tras generación,en la personalidad de un individuo lider. Las sociedades primitivas necesitan quienes las dirijan,ya que no tienen la madurez cultural para asumir su responsabilidad histórica,y por ello viven asustadas,infantiles,anhelando al padrer ausente,e identificandolo con la figura del líder. Estas sociedades,envueltas en absurdos y peticiones de principios y tautologías no madurarán ni lograrán ningún cambio social hasta que dejen de ser "fans" y se conviertan en ciudadanos responsables.
Pero esto no es fácil de asimilar por los clubes de fans,ya que todos los conductores de rebaños y los propios rebaños se enfrentan con rencor a las personas que cuestionan,por disciplina filosófica, sus creencias, y las han puesto en duda. La ceguera y la sordera moral, cuenta con verdaderos cultores entre los pastores de rebaños y entre los líderes de las religiones: porque la reflexión y el conocimiento siempre separan a las ovejas de los rebaños y las transforma en hombres y mujeres que dicen que no a las opiniones de los rebaños y sus pastores que, a estas alturas de la historia, se confunden en una sola masa de rebaño pastoril.

Carenntes de fundamentación racional en la ética, a esos líderes-ídolos,les parece suficiente "desmentir" con su "palabra sagrada" y sus ovejas vuelven a sus rebaños con su fe “fortalecida” con algo así como “credo quia absurdum est” (creo porque es absurdo) o alguna contradicción semejante defendida como dogma. Es mejor llevarse un dogma en qué creer que entregarse al abismo de la duda constante que implica toda Revolución verdadera, y es que esos líderes no tienen ninguna respuesta que ofrecer a los rebaños,más que el consabido "únanse y resistan",aguantes,soporten,no levanten la cabeza...obedezcan.
Y es que la verdadera Revolución no parte de una mediocridad consensuada,sino de luchas individuales en la colectividad,con metas bien claras y con actitudes valientes y singulares,y ese es el caso de,por ejemplo,la lucha por la igualdad y los derechos humanos de los negros en Estados Unidos,con Rose Parks.
En la Revolución real, no hay respuestas para los rebaños que buscan llenos de esperanzas, en la Revolución sólo hay caminos para hombres y mujeres libres que no tengan nada ovejuno en su naturaleza y que sean capaces de enfrentar el futuro y su singularidad con una mirada valerosa,y sin buscar el permiso y la aceptación del líder. Para estos mortales, será suficiente con mantenerse en una voluntad ajena al engaño y con rescatar esa incertidumbre como respuesta… y en ella, con el debido recogimiento, obtener esa experiencia personal intransferible que no cae en ninguna de las trampas de las creencias del rebaño, que no antropomorfiza lo inhumano, que no suaviza lo duro y que es capaz de actuar por propia cuenta sin recibir indicaciones y órdenes del líder...
Pero el rebaño quiere una verdad socialmente sancionada, burguesa, de buen tono y a escala humana, aunque no sea una verdad verdadera:no quiere la "revolución de las conciencias". sólo quiere un consuelo. El rebaño quiere que se entregue un camino de pastoreo para simular que "protesta" y no es un rebaño agachón y cobarde, y de esa forma poder confiarse en sus guías. Pero no hay nada más ajeno a ello en un pensamiento que exige pensadores conscientes. En ausencia de verdad, el rebaño optará por su sinsentido y lo llamará verdad, mientras que los verdaderos revolucionarios amarán siempre por sobre todas las cosas el pensamiento de lo verdadero, aún si su única verdad es que tal vez pueda llegar a ser "subvsersiva"...Y es que,lamentablemente,aunque se hagan pajas pensando que cambiarán a un pais siendo "fans" de cualquier líder,no existe,ni existirá jamás, una revolución para las ovejas...