lunes, 20 de septiembre de 2010

El Amor y la Libertad...


En una sociedad de consumo donde todo se compra y se vende y donde todo depende de la oferta y la demanda, los sentimientos también ocupan un lugar en una vidriera y adoptan las mismas características que los objetos.
El amor no se puede objetivar porque cuando el amor es un objeto más, es utilitario y se requiere sólo para satisfacer las necesidades, suplir carencias o tener compañía.
Todos queremos ser amados sin embargo no estamos dispuestos a hacer ningún esfuerzo para brindar amor.
Para lograr un amor verdadero, no alcanzan ni la buena figura, ni la capacidad de empatía ni el magnetismo, porque no se trata de una serie de cualidades que se consideran deseables para ser atractivo sino que consiste más en una disposición, una capacidad, una habilidad que se construye con esfuerzo.
Amar y ser amado no es sencillo porque exige ser capaz de amar al prójimo, ser humilde y
confiable, tener fe, ser valiente, constante y ser veráz.
Pero sucede muy comunmente,que las personas confunden la dependencia neurótica con el amor verdadero. El hambre de compañía sólo refleja la soledad interior y la necesidad de aferrarse a alguien para no perderse, debido a la falta de superación del ancestral sentimiento de separación, propio de la existencia humana.
Es evidente que cuando el ser humano n
o ha logrado la madurez emocional para independizarse de los vínculos primarios, se torna más intensa en él la necesidad de huir del sentimiento de aislamiento y encontrar nuevas formas de superar esa soledad interior aferrándose emocionalmente a cualquier vínculo insano que le acune la dependencia emocional sin importar que sea generador de sufrimiento.
El amor verdadero exige preservar la propia individualidad, permitiendo superar el sentimiento de
aislamiento y mantener la integridad del si mismo.La dependencia es una esclavitud y el amor sólo puede existir en libertad,y jamás como resultado de una compulsión y una carencia.
El amor verdadero se caracteriza por la necesidad de dar sin esperar recibir, no con la intención de hacer un sacrificio ni para privarnos de algo que nos pertenece, sino como expresión de fuerza,riqueza y generosidad.
Dar siempre es más placentero que recibir si no estuviéramos siempre especulando en términos de ganancias y pérdidas.

En el amor de pareja la entrega del si mismo es una expresión de toda la riqueza interior, por eso es importante tener una vida plena y una realización personal.En cambio,en el vínculo neurótico,el dependiente emocional no tiene no puede vivir la entrega amorosa,porque no tiene nada que dar,y si mucho que requerir en sus carencias existenciales.
El que no puede amar no ha superado la dependencia
ni el deseo de obtener algo de los otros para si mismo y tampoco tiene fe ni coraje para confiar en sus propias capacidades para alcanzar sus logros,ya que ve en el otro algo así como un "parche" para cubrir sus deficiencias.
El amor verdadero es básicamente respeto por el otro, viéndolo tal cual es, con la conciencia de su propia individualidad, tratando de favorecer su crecimiento y desarrollo para que logre ser quien es.
El respeto sólo es posible si se basa en la libertad, nunca en la dominación o en la sumisión.

Respetar al otro nos permite valorarlo y valorarnos profundamente como dos libertades acordes en sintonía sublime, porque el acto de amar es una experiencia de unión que trasciende las palabras y el pensamiento.
En la relación neurótica se pone en juego la libertad individual a favor del vínculo. Pero un vínculo de esta clase no puede durar,sino cubierto con mil mentiras, porque la libertad es esencial para un ser humano, y en algún momento se pondrá esta necesidad en evidencia.

El neurótico dará a elegir a su pareja entre el amor y sus intereses personales. Y así,el sacrificio de renunciar a ellos por amor deja un residuo de resentimiento que no se borra con besos ni abrazos. Y es que esa renuncia al sí mismo es la negación del ser,que el neurótico dice "amar"...La paradója es: Cómo pedir renunciar al "si mismo",si es ese "si mismo" al que el neurótico dice amar?
La persona que vive para el otro sin condiciones se opaca hasta quedar reducida a una sombra: la sombra del otro.Esa devoción, lejos de atraerlo termina alejándolo, porque sólo se puede amar a una persona con identidad propia y no se puede amar a una sombra.

Y aunque en el amor de pareja el conflicto es parte de la relación, porque son dos seres libres que pueden llegar a obstaculizarse mutuamente,el camino de la negociación es el único viable en estos casos siempre que éste no implique estancamiento de ninguno de los dos.
El amor saludable debe ser un sentimiento reflexivo,y racional, no se puede aceptar, en nombre del amor,la traición, el desprecio, la deslealtad, la mentira o el maltrato.

La persona que quiere vivir en permanente enajenada en otro ser humano, se verá obligada a lo largo de su vida a borrarse a si misma,llenándose paulatinamente de rencor por aquél al que brindó-aunque no se le pidiera- el sacrificio de su libertad.El amor no puede borrarlo a uno de la escena para ser el otro. El otro siempre será otro diferente y nunca en una pareja los dos alguna vez podrán ser uno.
El amor verdadero a veces llega gracias a una desilusión. Después de haber sufrido una decpeción que también destruyó la autoestima, se puede recuperar la razón y comenzar a creer que tiene que ser posible amar y ser feliz al mismo tiempo.

Es inútil pretender que alguien nos quiera si no le place. En un amor sin esperanza somos perdedores de entrada porque no existe nada menos atractivo que el que se humilla.
Además, lograr una conquista de esa manera obliga a entregarse sin condiciones, porque todos sabemos que el que tiene el poder en una relación es el que menos necesita del otro.

Por otro lado se está renunciando a la propia dignidad, al respeto por uno mismo, porque la esclavitud se opone a la dignidad, cuando uno se convierte en un objeto.
No todos los conflictos de pareja se resuelven con una negociación, se necesita además paciencia,ternura,sentido común, sentido del humor,reflexión,autocrítica y bondad.

El amor verdadero significa unión, pero conservando ambos la propia individualidad.
El amor es posible sólo en libertad, y es que la envidia, los celos, la ambición, son pasiones y el
amor es más que una pasión: es una manera de vivir,es una capacidad humana,y no es,de ningún modo, un disturbio compulsivo o un arrebato súbito...El amor es una disposición,física,emocional,psicológica e intelectual permanente que consiste en dar, más que en recibir...Y dar no significa renunciar o privarse de algo, sacrificarse ni empobrecerse, sino que constituye la más una bella expresión del altruismo que produce felicidad y vitalidad...
Y no se trata de darse mutuamente cosas materiales sino de darse la propia vitalidad, lo que está vivo en cada uno, su alegría, su interés, su comprensión, su conocimiento, su humor, su tristeza y su libertad y todas las expresiones propias de cada uno...
Así,algo se genera al ejercer la libertad en el acto de dar amor y ese algo es más amor.
..

Fuentes: "El Arte de Amar" Erick Froom. Ed.Lux Barcelona.1960
"Enamoramiento y Amor" Francesco Alberoni Ed.Siglo XXI Barcelona 1998
"El segundo sexo" Simone de Beauvoire,Ed. Bruguera.Barcelona 1970