lunes, 20 de septiembre de 2010

La Libertad...


Es condición de la libertad, la verdad...

La condición humana contiene en su ejercicio en este mundo la capacidad de ser libres...
Erich Fromm, en su libro “El miedo a la libertad” nos dice que la naturaleza humana es el producto de la evolución del ser humano, y que a medida que progrese como individuo único y distinto en su proceso de individuación tanto más tenderá a unirse a los demás con amor, porque entenderá su lugar en el mundo.
Así como el bebé consigue una vez que crece separarse de su madre y ser independiente, así el ser humano social logrará su independencia de los lazos que lo atan al mundo exterior y sus condicionamientos, que le otorgan seguridad y sentido de pertenencia. El proceso de individuación; le permitirá la genuina relación con los otros y la naturaleza, sin privarlo de su individualidad.
Cuando una persona se transforma en un individuo se siente, sola y angustiada y puede optar por someterse a otros con tal de sentirse incluido.
Pero hay una mejor forma de evitar el sentimiento de aislamiento que no sea alienarse en los otros; que es el amor y el trabajo creativo.
El proceso de individuación necesita de la fuerza interior y de la integración de la personalidad individual que de lugar a una intimidad y solidaridad con los otros, superando los mecanismos de evasión que se ponen en juego en todos aquellos que aún no lo logran.
El instinto es un impulso que disminuye a medida que evoluciona la escala zoológica. Así,el ser humano se libera de los instintos y adquiere libertad para obrar libre de determinismos.
Queda expuesto a la libertad de acción y esa aparente debilidad con respecto a otras especies animales es lo que hace posible la cultura humana.
El ser humano registra los mismos estímulos que otros animales, pero puede elegir entre distintas formas de respuestas que lo obligan a pensar.
Modifica la naturaleza que es parte de él, porque en lugar de una adaptación pasiva puede crear nuevos instrumentos para dominarla; y esta posibilidad, lo separa de ella. Así se da cuenta de la dimensión trágica de su existencia: ser parte de la naturaleza y no obstante poder trascenderla.
El destino trágico del hombre y su relación con la libertad está representado simbólicamente en algunos de los mitos de la creación del mundo.
El hombre es expulsado del Paraíso bíblico por querer elegir libremente. Renuncia a vivir en el Jardín del Edén en completa armonía con la naturaleza sin sufrir ninguna privación para realizar un acto libre que le ocasiona toda clase de sufrimientos.
En el mito griego,Prometeo desobedece a Zeus y elige robar el fuego divino,significante de la libertad y la conciencia.
Este hecho representa un símbolo del comienzo de la humanidad. Esta separación del ser humano como especie es similar a la separación del hombre como individuo de su madre.
El proceso de individuación como especie es lento, mientras tanto el ser humano se siente aislado e inseguro con respecto a su papel en el universo y al significado de su vida.
El camino de la conciencia humana individualizada y su integración con el mundo históricamente ha estado lleno de espinas, llevándola a someter su individualidad, y a transformar su libertad en una pesada carga, y a involucrarse en un tipo de vida que carece de significado y dirección.
Y es que nacemos en un mundo ya hecho por otros seres humanos que han creado a través muchos siglos una realidad con culturas diferentes...Pero las personas de cada época se cuestionaron y se siguen cuestionando los valores y tratan de modificarlos.
La conciencia individual no depende del aprendizaje, pero la forma de ver el mundo y el comportamiento están influenciados por el ambiente.
La oposición entre los dictados de la conciencia del si mismo y la conducta, producto de una cosmovisión tergiversada por las experiencias, mantiene al ser humano fragmentado, luchando consigo mismo continuamente.
Pero el ser humano es libre en cuanto puede elegir ser él mismo o esclavo si decide ser como los demás.
La libertad se elige y las decisiones de cada persona son el eje de su destino...