lunes, 20 de septiembre de 2010

Los conformistas...











El conformismo es un comportamiento inhibidor de la conciencia, y limitador de la voluntad, que termina en un estado de autocomplacencia comodina. Se razona parcialmente, en el caso de que se razone. El conformismo social crea una sociedad de cobardes, de satisfechos, de sumisos, para no poner en peligro su estatus quo...
Permanecer estático, sordo a la realidad, siempre es mucho más sencillo y placentero, ev
itar problemas y aparentar un aura de ecuanimidad y decencia burguesa, pareciera que nos dará el reconocimiento social del entorno...
Algunas sociedades viven en un conformismo cotidiano muy penoso,puesto que parte desde el nucleo del sistema,que es la familia,y que se transforma finalmente, en cultura. Pero el permanecer mudos o indiferentes ante la inmensa cantidad de fenómenos y problemas que suceden a diario, sólo hará que éstos crezcan,como un cáncer silencioso,así que es más inteligente inmiscuirnos en esos problemas, conocer su fondo y buscar soluciones, usando nuestra capacidad de pensar, analizar, reflexionar y criticar, sin importar las formas,que no se trata de "quedar bien" sino de solucionar los problemas.
Si nos aplicamos a esas soluciones,nos afirmamos con la capacidad de transformar la realidad por medio de la crítica, del debate o del trabajo creador, y salvamos nuestra esencia en el camino, afirmándonos- no como víctimas resignadas del sistema- sino como propulsores de alternativas a él.Se puede medir la democracia de un país o de una institución por el nivel y capacidad de decisión de la población o de sus miembros. Para los conformistas, la democracia está limitada a las fechas que el calendario marca para ir a votar,y las toma de decisiones debe ser confiada a un líder ...
Para los conformistas, la controversia se califica de “irreverente” “irrespetuosa”, dicen que una actitud revisionistas provoca caos y confusión,y altera los valores y crea "desunión"...“
Su lógica es que la gente debe confiar ciegamente en los líderes y esperar sentados en sus casas a que se tomen las decisiones correctas para mejorar sus vidas. Para ellos, el poder se construye desde arriba, y no importa si son malos o buenos gobernantes,cosa que no es importante mientras los conformistas cuenten con la tranquilidad personal, la calidad en el consumo, la reputación social,la apariencia de paz espiritual y,por supuesto, la ausencia de rencor social que da la "madurez" y la "adaptación".
De mas esta mencionar que este tipo de sujetos son simpáticos incondicionales y comparsas en una puesta teatral en la que son las víctimas más complacientes y agradecidas con sus victimarios.
Y es que los conformistas sienten un rechazo drástico hacia cualquier tipo de actitud que conlleve enfrentamiento o contradicción con el poder,que puede venir desde el estado,el trabajo o la esposa... Así,por ejemplo,la guerra, la explotación y la competitividad, elementos todos ellos aberrantes de cualquier modelo de convivencia, son aceptados masivamente por los conformistas. Less entristece un poco la injusticia, les afectan medianamente las noticias que hablan del comercio de niños,o de la muerte por hambre,pero nada más allá de lo socialemente adecuado... Es más, aparentan enfadarse con dictadores y caudillos y claro que defendien el medio ambiente y la naturaleza,siempre y cuando no les distraiga dicha defensa de su comodino consumo burgués...Dicen identificarse con todo tipo de causas justas y afirman valorar en mucho la amistad, pero en sus actos cotidianos,agachan la cabeza acobardados con el primer gritito que los intimide en sus tibias e hipócritas defensas de las causas justas...
Los conformistas están prestos a sancionar socialmente a cualquier individuo crítico. Pretender ejercer el juicio crítico y la facultad de pensar dicen que es un signo de inadaptación al medio, un rebelde es como un enemigo,un peligroso infiltrado en su mundito tranquilo,y llega a constituirse en un anti social y, por ende, ser acusado de alterar el sistema y condenado al ostracismo,cuando menos...
Los conformistas ejercen un férrero control social sobre el disidente,y sobre ellos mismos,con la autocensura. Los principios del sistema se fundamentan en los conformistas que ejercen dicho autocontrol. Así los dueños del poder de hoy en día,usan de los conformistas para doblegar la voluntad de los discidentes,por la vía de los argumentos provenientes de la psicología conductista. Controlar la diferencia pasa a ser una responsabilidad compartida por todos los conformistas,miembros del sistema.

Pero el conformismo es una decisión cómoda que lleva al aislamiento, al automatismo y a la pérdida del ser individual, y que al mismo tiempo conduce a una batalla entre el ser y el no ser.
La represión de la espontaneidad comienza en la infancia, cuando cierta formación deforma en lugar de crear estructuras flexibles para dar lugar al ejercicio de la libertad personal.

Contrariamente a lo que suponen los conformistas, los problemas que les llegan de afuera,los externos, no son lo más importantes, porque la más difícil de ganar es la lucha consigo mismo, entre la contradicción de lo que se siente internamente y lo que se inculca desde afuera.
No es una lucha contra lo establecido sino entre lo que piensan los otros que debería ser lo establecido y lo que piensa uno mismo.

En una sociedad que desaprueba la exteriorización de la verdad,y que manipula las emociones para fines utilitarios,y ve al honesto como débil y al libre como solitario,fomentando la irracionalidad de la mentira, que es la mejor manera de dividir a un ser humano en dos.








Sin embargo, solamente lo que se hace con la pasión del afecto es lo que le da a la vida la intensidad y la profundidad que se necesita para vivir, pero vivir acobardado cada día es causa lógica de la disminución del interés por la vida.
Pero el conformista, con su intención de dominar la vida material, centra el interés de los individuos en la satisfacción de las necesidades materiales,en la costumbre y en la comodidad.
Este deseo de mirar al mundo en forma objetiva, para hacer uso de él, sin pasión ni afecto, anula la necesidad imperiosa del hombre de tener Libertad para conocer lo verdadero.
El conocimiento de uno mismo es lo único que permite tomar distancia de todos los condicionamientos y manipulaciones, de todas las ilusiones y temores y de todas las imágenes que nos venden o imponen los demás.
Pero los conformistas son los actores principales actores de un circo social del absuro del estatus quo,justificandose con un pragmatismo carente de toda ética.
Pero dejar de ser un conformista no es imposible:
Propiciar la crítica, la disidencia, la irreverencia, son las medicinas al estado de “tranquilidad” sometida en el que se ahogan tantos conformes...
Sublevarse contra la corrupción, contra la compra de conciencia,contra las injusticias, contra la barbarie, contra las situaciones cotidianas de violación a los derechos mas elementales de la vida y de la dignidad, contra la mentira y los núcleos sociales que fomentan el conformismo y la sumisión...