jueves, 28 de octubre de 2010

Conciencias fragmentadas...




Si la Revolución Social no ha producido en ningún lugar del mundo un cambio fundamental en el ser humano es porque intentamos cambiar lo de afuera sin tocar lo interno,que es donde se inicia todo cambio.Si deseamos un verdadero cambio en la sociedad es necesaria una revolución interior.En una sociedad corrupta, tiene que haber cambios, pero si el hombre individual sigue siendo corrupto en su actividad, trascenderá cualquier forma de sociedad que se instale, por perfecta que sea.
Si creemos que no es posible cambiar , entonces aceptamos las cosas tal y como son y es así como nos conformamos y nos volvemos deprimidos y confundidos. Sin embargo cambiar es posible si dejamos la pachorra y la cobardía de lado.
Si somos conscientes a cada momento del día, de la hipocresía, de las contradicciones, de los engaños,y no los permitimos, a la noche no tenemos que hacer balance alguno. En nuestro cerebro, que registra todo, no quedará ningún residuo que nos inquiete y que no nos deje dormir, por lo tanto cada uno de nosotros estará produciendo orden, porque los procesos mentales del día han sido resueltos tal cual son, sin dejar nada pendiente para interpretar o cambiar; y ya no quedará lugar para culpabilizarse de nada, ni atormentarse por los "hubiera" fallidos.
Cuando sufrimos un dolor, ese dolor se registra si lo asociamos con experiencias del pasado que nos han hecho sufrir y cuando vuelve a producirse lo seguimos registrando y ese recuerdo continúa.
En cambio, si ese dolor se observa de modo completo como algo nuevo, no se registrará como una herida, y sin compararlo con los pensamientos previos, ya que toda comparación es una manera me sentirse herido por el resto de mi vida.Cuando estamos completamente atentos a cada experiencia y la observamos,y hacemos lo correcto para nuestros principios, desaparece el conflicto.
El pensamiento ideatorio salta de un tema a otro, interpretándolo, analizándolo, modificándolo, porque para el sujeto abrumado por la culpa, pensar es recordar conocimientos, experiencias dolorosas del pasado y resentirse.
Ese pensamiento proyecta desde el ayer lo que debería ser el mañana, sin ver el hoy, y entonces hay conflicto.
Cuando nos ocurren experiencias felices queremos repetirlas porque nos produjeron placer, por lo tanto nos aferramos al pasado y planeamos para el futuro.Sin embargo cuando las experiencias no fueron felices y nos produjeros solo dolor o tedio,son mucho más fáciles de olvidar por la higiene mental natural si tenemos salud emocional. Pero si de una experiencia negativa hacemos un continuo reloaded,surge entonces el disturbio emocional y el miedo a que se repita ese pasado. El suceso pudo haber terminado pero seguimos cargándolo a cuestas al pensar en él.
Por lo tanto, el pensamiento ideatorio alimenta tanto el placer como el dolor y se torna completamente irracional, y las personas entonces se vuelven conciencias fragmentadas entre la culpa,el deseo frustrado y la mediocridad . Un yo que desea lo que todos desean y otro yo diferente acojonado de terror de sí mismo.


Vivir cada momento con la mente completamente libre de cualquier forma de permisividad comodina a nuestros principios, nos permite ver las cosas tal cual son, no comparando, no analizando, no interpretando en función del pasado. De esa manera la vivencia de un hoy fructífero se convierte en algo mucho más importante que la experiencia fracasada de un ayer mezquino...