jueves, 28 de octubre de 2010

Voluntad...



La voluntad es una facultad intelectual que representa la fuerza del yo para dirigir y mantener la orientación de la acción hacia el cumplimiento de los objetivos.
Observamos a diario que hay personas que parecen carecer de voluntad o que al menos no tienen la suficiente. Se dejan llevar por los deseos de los demás o no cuentan con el normal entusiasmo necesario para lograr sus propias metas que por lo general no tienen bien definidas.
Esta ausencia de voluntad se relaciona con la falta de motivación por la dificultad para discriminar entre objetivos accesibles y razonables que estén de acuerdo con las propias posibilidades y el hábito frecuente de aferrarse a fantasías inalcanzables.
El miedo,la inseguridad, el pesimismo, la baja autoestima y la debilidad del carácter atentan contra el ejercicio de la voluntad. Pero el carácter es adquirido y es la forma de asimilar la experiencia; junto al temperamento básico, que como característica de nacimiento es inmodificable, conforman la personalidad. Por lo tanto, sólo el carácter se puede modificar para lograr una mejor adaptación. La voluntad nos ayuda a controlar los impulsos y un buen manejo de ese control mejora el carácter.
No se puede identificar voluntad con deseo pero es necesario que vayan juntos. Los deseos tienden a satisfacer necesidades, la voluntad humaniza esos mismos deseos, organizándolos y orientándolos, dándoles un significado personal.El deseo exige inmediatez, no atendiendo razones. La voluntad no impide el deseo sino que es la perseverancia y la protección del deseo con un significado esencialmente humano....El voluntarismo sin deseo es enfermizo y el deseo sin voluntad es inmadurez, ausencia de metas personales e intenciones conscientes.
Pareciera ser que el punto central de la voluntad, es la atención. El esfuerzo involucrado en el ejercicio de la voluntad es realmente esfuerzo de atención.

El capitalismo nos ha hecho creer que el individuo "normal" actúa llevado por impulsos incontrolables que lo determinan, negando la existencia de la voluntad. Pero si la voluntad no existiera tampoco sería posible tomar decisiones libres y todo ser humano sería esclavo de sus instintos.
Las dificultades físicas que se aceptan y se integran emocionalmente a la personalidad, suelen trascenderse y superar esos límites, con una buena motivación y una férrea voluntad. Y por eso,la voluntad es uno de los rasgos más sobresalientes de la personalidad que nos lleva a la realización de cualquier propósito.Es esa fuerza interior que hace posible el dominio de uno mismo y el control de los impulsos y que permite postergar, reflexionar, tomar distancia de las cosas para otorgarles su verdadera dimensión.



Muchas veces,la voluntad puede más que la inteligencia porque su propósito es el cumplimiento de las metas y la inteligencia sin voluntad no llega lejos.Las exigencias de la vida ponen a prueba la voluntad que surge del orden, la disciplina, la constancia y la tenacidad y tiene su origen en la motivación, siendo su meta la esperanza del logro de los objetivos.
Porque la voluntad es ese impulso que nos lleva hacia adelante, aún en la adversidad, para hacer lo que haya
que hacer sin detenerse en obstáculos que puedan malograr el proyecto.La voluntad se cultiva para que crezca, madure y se fortalezca, porque empieza siendo pequeña y se va transformando en algo más grande y eso es lo que nos ayuda a adquirir seguridad en nosotros mismos.
La voluntad es una virtud que nos ayuda a templar el carácter y a hacerlo fuerte, evitando que los avatares de la vida nos hagan perder el camino; porque la persona sin voluntad es como una hoja en el viento, vaga sin rumbo fijo, impulsada por los acontecimientos y las opiniones ajenas, y es incapaz de encarar un proyecto propio,y a lograr sus más caros sueños, por miedo al esfuerzo.
Una persona imagina una vida y su voluntad se encarga de cristalizar sus sueños, porque voluntad significa querer, es la fuerza para actuar y obtener lo que uno quiere, es intencional y representa el elemento más importante de la decisión, que es un acto racional que incluye una valoración.
La tendencia o anhelo hacia algo puede tener obstáculos, y es la determinación la que lleva a la acción para alcanzar lo querido, porque la voluntad es determinación, o sea, la posibilidad de escoger una opción entre otras, después de haber analizado y reflexionado sobre ellas...La diferencia entre querer y desear algo radica en que lo deseado se circunscribe a lo emocional y afectivo, en tanto que lo querido está en el plano de la voluntad.

El deseo imperioso es el chispazo de ilusión que enciende el fuego de la pasión, en tanto que el querer es el que está dirigido a metas más maduras y voluntarias, porque la voluntad es un acto de amor y decisión.
Alberoni nos dice que existen distintos tipos de amor: el amor pasional, que representa la búsqueda del placer sexual que anula la razón; el amor vanidad, que es el que se conquista con fines propios egoistas y el amor sentimental que es el más profundo y sincero, cuando no se puede concebir la vida sin la persona que se ama...La voluntad se dirige hacia la mejor elección y nos define como personas únicas y distintas y esta elección implica saber lo que uno quiere y además estar motivado para hacerlo.
La motivación,para el conductismo de Ellis, es un juego de variables independientes e intervinientes, como por ejemplo la capacidad de cada uno, la forma de pensar, lo que se prefiere y la adaptación al medio.
Skinner, teórico del aprendizaje, sostiene que la motivación es la relación entre premios y castigos.
Pues vale, porque todos los elementos motivadores son los que ponen en marcha la voluntad, fuerza capaz de superar las dificultades para alcanzar un sueño...