sábado, 18 de diciembre de 2010

Los Árboles son de "navidad"...?



Los primeros árboles "de navidad" en la historia humana,escurrían sangre...
Pero esa historia es ocultada por las grandes empresas taladoras de árboles,ya que si la verdadera historia de esta tradic
ión se conociera,seguramente muchos cristianos dejarían de comprar arbolitos de navidad.
Había una diosa celta llamada Morrigan
,la diosa de los muertos,que en los gélidos inviernos europeos, mandaba a su parvada de cuervos a buscar cadáveres entre la nieve,y si sus aves mágicas no hallaban carroña,seguramente Morrigana iría a las aldeas a cobrar vidas entre los más vulnerables al invierno,entre ellos,los niños. Y también pasaba que los celtas,los galos,y muchos varegos del norte europeo,al solsticio del invierno,buscaban que comer en ess crudos inviernos nevados,cuidandose,eso si de los cuervos de la Morrigan. Y lo que encontraban,con frecuencia,era a otros hambrientos como ellos. Se entablaba entonces la lucha,el saqueo de aldeas,la rapiña,y si el hambre apretaba,el canibalismo. Pero entonces,para engañar a la Morrigan,y que no entrara a la aldea, los cazadores colgaban de los abetos,las cabezas de sus enemigos, y barnizaban los troncos con sangre,para que los cuervos-y otras alimañas- las vieran,las devoraran,y así entretenidos en ese manjar,olvidaran a los niños del caserío. Y ese es el orígen de las esferitas de navidad, y los adornillos rojos en los abetos junto a la chimena...
Hay datos,en el museo de história de Paris,de que los celtas-galos, y los celtíberos del Pirineu adoptaron estas costumbres, hacia el 1100 a.c.. Se sabe que al término del invierno o Yule,los aldeanos recogían una calavera y un un leño de abeto después del solsticio y los guardaban hasta que, unos días antes de la festividad, lo adornaban con piñas de conífera, acebo, hiedra y otras plantas siempreverdes. Después de varios días adornados y colocados en un lugar de honor del hogar, para que todos los miembros de la familia pudieran tocarlos y dejarles golosinas y regalos, el leño y la calavera se prendían al ponerse el sol la noche del equinoccio (normalmente era la madre quien prendía el fuego) y se quemaban lentamente. Sus cenizas se guardaban con veneración, ya que se decía que podían curar enfermedades, y se solía guardar algún resto carbonizado para encender el fuego del leño del año siguiente.

En muchos lugares sigue vigente esa tradición de encender un fuego de invierno, sin necesidad de ir más lejos, en la actualidad, en toda Catalunya persiste la costumbre del "Tió", un tronco de árbol que, según la tradición "caga" regalos para los niños que lo tocan con un palo la noche de Nochebuena. Previamente, el Tió se ha tenido en la casa durante los días antes de Navidad y, en algunos lugares, se le "alimenta" con dulces, para que los regalos sean mejores. También existe la costumbre de golpearlo con varas.Así, alimentado y fecundado, el tronco se convierte en un símbolo de fertilidad, alegría y buena suerte.( De ahí viene la expresión "tocar madera" cuando se desea alejar la mala suerte.)
Al paso del tiempo,durante el siglo VII,llegaron los católicos a someter a los paganos,a sangre y fuego,y entre ellos venía directo de Roma,San Bonifacio,que ayudado por sus soldados,ajusticiaba a aldeas enteras,atando a los cortadores de cabezas a los abetos sangrientos y prendiéndoles fuego. De ese modo,los paganos decidieron cambiar cabezas,por manzanas,para engañar a San Bonifacio y a los cuervos de la Morrigana...
Pero...cómo se transformó éste árbol en lo que es ahora?
Se sabe que fué Martín Lutero quien re-inventó el árbol de navid
ad.Una noche en la que Lutero regresaba a casa, se encontró con unos paganos tardíos haciendo esa ceremonia del abeto en el bosque,y se le ocurrió que si los lograba convencer de que se unieran a su causa,tendría más poder en su comunidad. Así que el sujeto este fué el primero en talar un abeto enorme,llevarlo frente a su casa,y decorarlo con nueces y manzanas,como una declaración pública de la unión del paganismo con el protestantismo.
Al correr de los años, esta idea se esparció por algunas provincias de Alemania y para el siglo XVI, los burgueses pusieron de moda poner un abeto en sus hogares. Y alguien vió el negocio e inventó adornos, naciendo así los mercados de objetos de navidad .
En Inglaterra el árbol de navidad llegó hacia 1886 debido al matrimonio del Príncipe Alberto (alemán de nacimiento) con la Reina Victoria. Alberto pidió que se colocara un inmenso árbol de navidad en el castillo de Windsor y así se propagó entre la aristocrácia esa moda.

Después de la muerte de la Reina Victoria, el pueblo se puso de luto y se dejaron de poner los árboles en las casas pero la moda viajó a ultramar,llevada muchos ingleses que habían migrado a América.
Debido a la cada vez mayor tala de árboles, en Alemania se empezaron a inventar los árboles de navidad artificiales. Comenzaron a ser importados de Alemania a América alrededor de 1900 a través de tiendas como FW Woolworth. Fueron seguidos por patentes de luz eléctrica y ganchos de metal para colgar las decoraciones.

Estos primeros árboles eran pequeños, pero con la llegada de Hitler al poder, comenzaron a fabricarse árboles cada vez más grandes. Esto marcó un hito en la sociedad, convirtiéndose en un símbolo de estatus: mientras más grande era el árbol, más opulenta era la familia.
En la postguerra, el mercado de árboles y adornos de navidad empezaba a expandirse por toda América y Europa, porque durante la primera guerra mundial, los árboles de navidad tuvieron que ser guardados en sus cajas en espera de la ansiada paz.
A mediados de los años 60’s, Estados Unidos,vió un excelente negocio el mercado de los árboles de navidad y empezaron a exportar a todos los paises del tercer mundo los árboles de aluminio plateado, que estaban contaminados con plomo,cadmio y otros metales pesados,por lo que hacia los años 70’s se recobró el consumo de los árboles naturales.
Ahora, en pleno año 2010, con el calientamiento de la atmósfera,la deforestación salvaje y la polución de los cielos y las aguas,se siguen cortando árbolitos de navidad para seguir una tradición cristiana,por demás,estúpida...
Y es que,para los católicos el árbol significa conocimento igual a pecado y perversidad,pero en las otras religiones, el árbol es un signo de encuentro con lo sagrado, del encuentro del hombre con la divinidad y de la divinidad con el hombre. En mesoamérica, el árbol guarda un significado místico; inclusive consideraban el ahuehuete como árbol sagrado. Los griegos,los siux,los incas,los olmecas,los mapuches,etc, tenían árboles sagrados alrededor de los cuales se reunían para entrar en comunión con dios,porque el +arbol unía lo celeste con lo terreno...
Por ello, el árbol de navidad con su significado consumista es un insulto para la Madre Naturaleza. Porque un árbol,es el arquetipo universal para los humanos,arquetipo que es símbolo de la unión del cielo y la tierra, y sus frutos significan la vida,la amistad de todos los elementos de la naturaleza en un trabajo compartido de sol,agua,aire,tierra,semillas y frondas,para dar a luz la delicia del fruto...

En la actualidad,con el capitalismo,los árboles han perdido toda su carga mística, y su componente mágico para ser expoliados sin nungún respeto ni sentido común. Y el árbol de navidad es ahora el símbolo de ese capitalismo abusivo y destructivo,árboles navideños ligados al consumismo y como imitación del american way of life, y sus origenes celtas y su ancestral significado de trampa de carroña para engañar a la muerte ,ahora ha sido cambiado por la imagen de seguridad y opulencia gringas vistas a través de los ojos de los inmigrantes tercermundistas...

El consumo de árboles de Navidad naturales en Estados Unidos,junto con el de armas,es el que reporta mayores beneficios a la economía gringa en los periodos finales de año,por poseen grandes plantaciones comerciales en paises subdesarrollados, que hoy en día satisfacen el consumo interno gringo, mismo que asciende a 36 millones de árboles por año, con una superficie plantada de 500 mil hectáreas que además les permite vender arbolitos a México y Centroamérica.
Y es que el cultivo de abetos es barato y no requiere muchos cuidados,pero es totalmente absurdo que árboles que pueden vivir 50 o 60 años,y lleguen a medir 30 metros,y de esa manera crear un bosque,y con él un nuevo ecosistema,tengan que ser talados a menos de 5 años de vida.
La deforestación en el mundo avanza cada año a pasos agigantados y mientras los estadounidenses se hacen millonarios con negocios de cultivo de árboles para su posterior tala.

Respecto a que árboles de menos de metro y medio creen un pulmón natural,obviamente es una mentira de estos negociantes,puesto que el volumen de hojas de un arbolito bebé es bastante reducido en comparación con lo que podrían ser estos mismos árboles replantados con una altura mayor y consecuente aumento del volumen.
A eso,hay que añadirle la erosión de la tierra por nulo enraizamiento del suelo que deja de nutrir a los árbolitos talados. Quizá esa tierra se mantenga fértil por los productos añadidos por el ser humano durante unos años, pero al paso del tiempo la erosión es inevitable,pues no hay fijación del terreno,ya que las pequeñas raíces que se puedan formar de cada arbolito no detienen los movimientos erosivos.
Y ese consumismo abusivo disfrazado de "tradición r
eligiosa" para nada ecológica ni buena,da por resultado que la mayoría de los árboles de Navidad acaben en la basura.
Árboles bellísimos en su entorno boscoso,procedentes del norte de Europa,por ejemplo,no pueden sobrevivir a las fiestas navideñas pues se cultivan para que duren unos días y no para que sobrevivan.
Ahora bien,con respecto a la recogida de los árboles para recivlaje,de todas maneras es una torpeza,puesto que por muy reciclado que sea,no volverá a la vida.
Nadie puede hacerse tonto y decir que "reciclan" esos árbolitos,pero si puede recurrirse a la imaginación y a la creatividad para adornar su casa con elementos que supongan menos daño a la naturaleza y menos consumo.
Y es que ese derroche y ese despropósito de consumo no se reduce a talar abetos,sino también,por ejemplo,al desperdicio enérgetico que se realiza en el uso de lucecitas,adronos de plástico y otros contaminantes,y demás absurdos. Y por ello,es que los verdaderos "cristianos",ante la celebración de su dios "pobre" deberían repensar la organización de sus festividades y su consumismo en bien de toda la sociedad,y del planeta.
Y es que entre religión y capitalismo,la gente en las festividades navideñas,se encuentra en un sistema de sobreconsumo del derroche de energía, de regalos y de bolsas que se da en estas fechas olvidsndose de que es más importante pasar un momento con las personas queridas así como hacer otro tipo de regalos espirituales... En estos tiempos de crísis económica y medioambiental, algunas personas consumen recursos que la tierra ya no puede permitirse, abusando y evitando pensar en que hubiese un reparto equitativo de los recursos.Simplemente,podría reducirse,desde los mismos comercianrtes y sus gobiernos,la exagerada iluminación navideña,que no busca con esa luces, que la ciudad sea mas bonita sino animar al consumo. El brutal e irresponsable consumo de las luces navideñas, que en los últimos años se han empezado a encender antes de tiempo llegan a un consumo medio de hasta 30 millones de kilovatios en ciudades pequeñas, e 100.000 habitantes durante un mes y supone la emisión de cerca de 15 millones de kilogramos de CO2. A todo este consumo hay que sumar, además, el derivado de la iluminación de los cientos de grandes centros comerciales y escaparates de las ciudades, que puede ascender a una cantidad equivalente o superior a esta.
La iluminación de festejos como la Navidad, Año Nuevo y Reyes debe ser íntima,familiar,y no fistas de consumo,y que en época de crísis son derroche criminal,pues mientras muchos sintecho mueren de frío por falta de calefacción,las tiendas hieren las retinas por su iluminación kitch e inútil. Y es que tanta luz ciega a las personas para ver que las cosas que dan la felicidad son espirituales,como el amor,la bondad,la alegría, el sentirse útil, etc, y eso no se consigue con compras y regalos materiales.

Concluyo,que si se ha elegido poner un árbol para decorar la casa en Navidad,sería bueno deshechar los árboles de plástico y los pequeños abetos muertos que se comercian. Lo que conviene,si no se tiene el espacio,se busca,es plantar un árbol. Por ejemplo,un abeto rojo,alcanzará hasta 25 metros de altura,y es frondoso y por ello,produce mucho oxígeno con su fotosíntesis. Ni pensar en un abeto blanco del Pirineo,porque esos están en peligro de extinsión y en Catalunya,son especies protegidas,por ser muy delicados para ser cultivados en casa.
En fín que si quieres ser bondadoso con el planeta en estas fiestas,no compres árbolito,si ya lo has hecho,apágalo un rato... o mejor aún: siembra un árbol,no sólo para navidad,sino para toda la Vida...