lunes, 31 de enero de 2011

Cerrrando círculos...





Siempre es importante saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistimos en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, perderemos la alegría y el tiempo. Cerrando círculos, o cerrando puertas,podremos clausurar asuntos que dejan de ser vivibles o han llegado a ser dañinos o lastres para seguir nu
estro camino.
Terminar un trabajo,acabar una relación,mudarse de casa?,irse de viaje, alguien querido murió,etc... No es sano sufrir de más ni pasarse mucho tiempo del presente “reciclando” los porqués, devolviendo el cassette una y otra vez en un desgastante reloaded emocional,y tratando de entender lo pasado. El desgaste ya a ser infinito, porque en la vida,todos estamos encaminados hacia el devenir,para ello es mejor ir ligeros de equipaje,como dijera el poeta,e ir dando vuelta a la hoja, a terminar con las etapas que ya pasaron la fecha de caducidad, para seguir adelante estrenando el futuro.
Es una fuente de dolor inecesario estar en el presente añorando el pasado que interpretamos,neuroticamente,como mejor. Ni siquiera preguntárnos el porqué sucedieron de determinada manera las cosas nos dará alivio ni nos regresará lo perdido. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse.
No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni soñadores de empresas ilusorias. Por ello,para perder el miedo a un futuro brumoso, es importante destruir recuerdos, donar lo que ya no usamos, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros. Se trata de limpiar,escombrar,orear nuestro espíritu...

Dejar ir, soltar, desprenderse. Y aunque duelan ciertas cosas del pasado,o se tenga temor al futuro,hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que tomar las riendas del futuro,viviendo sólo lo que tenemos en el presente…
Porque no hay forma de que se nos devuelva el pasado,ni manera de detener el tiempo,y tener espectativas de reconocimento o gratitud es inutil,ya que el reconocer o agradecerte,son actos de los demás para ti,y eso no está en tus manos,no puedes obligar a nadie a ser una persona decente. Por ello,se agradecido tu,se decente tu,y suelta el resentimiento Deja de dar segundas y terceras temporadas al asunto que ya fué,entierra al muerto, ya que manipularlo,una y otra vez,sólo produce vapores tóxicos para tu espíritu,envenenándote y amargándote...Perdónalo,y dale la santa paz de lo pasado.
La vida está para adelante, nunca para atrás. Lo que supones que necesitó aclararse,o explicarse,o entenderse,si no fué en el momento,ya no fué. Se perdió la oportunidad y ya no vuelve... Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio...El tiempo ha pasado y eres otro,y los demás,y sus circunstancias,también son otros...
Nadie ya es el mismo que fué hace dos días, hace tres meses, hace un año... Por lo tanto, no hay nada a qué volver.

Cierra la puerta, pon el punto.