martes, 15 de marzo de 2011

Simplemente Zen...














La simplicidad es una virtud de economía espiritual y gran sentido común pero es todo menos simple alcanzarla. Para lograrla es muy normal dar dos pasos adelante y uno atrás,pero encontré esta “guía para prin
cipiantes” basada en los consejos de Zen de Habwrt nueva, y que se traducen más o menos así:
Identifica las cosas más importantes de tu vida.
Elimina lo demás.
Claro que estos puntos no van a ser muy útiles si no los aplicas a cada aspecto de tu vida. Por eso presentamos la siguiente lista. Son, en su mayoría, cuestiones obvias, pero no está de más recordarlas de tanto en cuanto.
No puede haber una guía que explique paso a paso cómo simplificar tu vida, pero sí ideas que aporten pistas para llevar una vida algo menos complicada. Seguramente no estarás de acuerdo con algunos de estos puntos, ni te servirán otros. Escoge los que más se relacionen contigo, e intenta aplicarlos:
1. Haz una lista de las 4 ó 5 cosas más importantes: qué es importante para ti? Qué es lo que más atesoras? Que 4 ó 5 cosas prefieres hacer?... Simplificar tu vida comienza cuando creas espacio para las cosas que de verdad te importan.
2. Evalúa tus responsabilidades: reflexiona sobre el mayor número posible de aspectos de tu vida: tu trabajo, tu familia, tus aficiones, tu casa, tus amigos…. ¿Cuáles de estos aspectos están incluidos en las 4 ó 5 cosas que apuntaste anteriormente?
3. Evalúa tu tiempo: haz una lista de las actividades que emprendes rutinariamente desde que te levantas hasta que te vas a dormir y evalúa si está en sintonía con tus prioridades. Si tienes oportunidad, elimina las discordantes.
4. Simplifica la manera en que trabajas: nuestros días suelen estar repletos de asuntos pendientes. Si a diario pretendes eliminar de tu lista todas las tareas que tienes que hacer nunca vas a acabar y, peor todavía, nunca vas a hacer lo más importante. Así que céntrate en lo esencial y elimina el resto.
5. Reduce las tareas domésticas: a veces las tareas domésticas son igual de inabarcables que las listas de trabajos pendientes. Nunca nos da tiempo a acabar todo. Es imposible tener una casa impecable todo el tiempo sin dedicarle ingentes cantidades de tiempo. Concéntrate en lo importante.
6. Aprende a decir no: este es uno de los puntos más importantes para simplificar tu vida y aprender a crear espacio en la mente.
7. Limita tus comunicaciones: el correo electrónico, el móvil, Skype, Twitter, Facebook y la pléyade de redes sociales que nos inundan pueden monopolizar todo tu día en xateos frívolos y vacíos sin que apenas te des cuenta. Pon un límite al tiempo que pasas enganchado a la red. Ve tu email sólo en el espacio de tiempo fijado previamente. Sigue esta pauta para el resto de medios de comunicación. No dejes que la televisión u otros medios dominen tu vida.
8. Deshazte de cosas que ya no necesites: dedicar un fin de semana a donar o reciclar los objetos que ya no te hacen falta es muy terapéutico. Libera espacio en tu entorno y verás cómo se reordena tu mente.
9. Deshazte de objetos muy grandes: puedes comenzar por esos objetos demasiado voluminosos (ese viejo sofá con los muelles salidos, por ejemplo) que causan desorden en tu vida.
10. Una habitación a la vez: comienza por eliminar las cosas innecesarias de una habitación. Actúa como un editor de periódico: deja lo mínimo y quita lo demás.
Y recuerda el tao para simplificar tu vida: Elimina. Libera. Respira..