miércoles, 6 de abril de 2011

Tiempo de alevosías...


"Verdaderamente, vivo en tiempos sombríos...Es insensata la palabra ,y es ingenua... El que ríe es que no ha oído aún la noticia terrible, aún no le ha llegado...Qué tiempos éstos en que hablar de árboles es casi un crimen porque supone callar sobre tantas alevosías...!"escribió Bertolt Brecht desde el exilio...

Era 1938, pero podría ser hoy. Mientras campesinos, indígenas y otras víctimas del llamado "progreso" protestan por sus derechos más elementales -a sus tierras y territorios, a sus semillas, a sus recursos, a vender sus productos en un espacio público-, los poderosos responden con cinismo y violencia inusitada, como si estas demandas fueran un insulto. Como si campesinos e indígenas ,por su poco dinero para el consumismo,no formaran parte del "público" de los espacios públicos. Personajes que recuerdan un híbrido de enanos pijos con dictadorzuelos borrachos, se pavonean en los medios afirmando que son los pobladores los que ejercen "violencia", no los miles de efectivos armados que lanzan contra ellos. Otra vez, como en épocas de Brecht, quienes hablan de paz son los asesinos de las guerras...

Hoy hablar de árboles -o de flores- es nombrar alevosías. Sobre todo cuando los bosques y los recursos naturales son codiciados por las grandes empresas madereras, petroleras, mineras y farmaseúticas,ya que están en los territorios de los pueblos originarios o de comunidades locales que los
cuidan hace siglos.Cada año,por ejemplo, decenas de indígenas mexicanos mson masacrados impunemente, en su propio territorio (con la pantalla del "narcotráfico"), por caziques y madereros que explotan sus bosques. Según la organización Acción Ecológica, "la intensa y violenta explotación forestal en la Sierra Madre Oriental, en México,se ha realizado durante años a vista y complicidad de la policía, funcionarios de medio ambiente y militares. Los camiones cargados de madera recorren impunemente vías fluviales y terrestres y atraviesan los campamentos militares... Algunas veces,los propios soldados hacen el trabajo en esos aserraderos clandestinos. Las masacres y muertes son repetitivas. En 2003 fueron asesinados decenas de mixtecos por la mano de los intereses madereros. Desde entonces nada se ha hecho de oportuno y pertinente para evitar este genocidio. En enero de este año sólo había una denuncia de las madereras pidiendo "protección" contra las agresiones de los "narcos" indígenas y exigiendo al gobierno mayor apoyo para sus actividades, a las que llaman "sustentables", con el aval de las ONG conservacionistas mexicanas.
Con el pretexto de una "guerra contra el narcotráfico",el gobierno ha dado ese apoyo a las madereras transnacionales,metiendo a la cárcel a cientos de índigenas que sólo por defender su territorio ancestral son humillados,golpeados,encarcelados,o "levantados" y muertos,para favorecer de ese modo la invasión de madereras e hidroeléctricas en sus ejidos y bosques.
Las manifestaciones de solidaridad con los presos políticos indígenas son tomadas como "manipuladas por el crimen organizado" y han sido reprimidas brutalmente.
Y es que em México,la pobreza es criminalizada,la juventud también y el cuidado de los recursos naturales es el peor delito cuando golpea la bolsa de las poderosas transnacionales.

El crimen de muchos campesinos mexicanos es creer que el gobierno en turno hará cumplir las leyes: No es así,los gobiernos nunca han cumplido sus promesas y lo úlitmo que les importa es la conservación de la Naturaleza,que siempre fué tan bella en México,hasta que esa gentuza en el poder la vendió o se la acabó.
Ahora,todo aquél campesino que proteste por ello,será denunciado como criminal por pedir cumplimiento de los acuerdos firmados desde siempre por las autoridades.
Las mujeres indígenas padecen aún más de esas injusticias,por ejemplo,en la ranchería Palomares de Oaxaca,dos jovenes campesinas arrancaron zanahorias de un vivero de la empresa de celulosa Procter,para darles de comer a sus hijos. Las dos muchachas fueron metidas a la cárcel y sentenciadas a 6 años de prisión por robo calificado.
La empresa por su parte, no teme acusaciones por haber destruido con bulldozers dos aldeas de comunidades indígenas meses antes, dejando a muchos sin hogar y arrasando el bosque y eso no es violencia,ni robo,ni crímen contra la Naturaleza para las autoridades...


Los bosques de lloran en silencio ante tantas alevosías. Por eso representantes de 26 pueblos indios de México, se reunirán el 5 y 6 de mayo , para convirtir ese llanto en voz altanera, declarando en su Congreso Nacional Indígena ,tales vilezas contra sus comunidades,.sus pueblos y sus bosques,para despojarles de sus territorios y convertirles en obreros esclavizados y mal pagados,y alejados de nuestras propias comunidades para ser fantasmas sin futuro en las ciudades. T
al vez,unidos,puedan defender su tierra,y sus siembras,su derecho,su destino y su dignidad de las grandes empresas trasnacionales que quieren acabarlos...

Ancho y ajeno es el mapa de la devastación. Pero las flores seguirán rompiendo el asfalto...
Gracias a Mozz por los datos.