domingo, 16 de octubre de 2011

De la indignación a la acción...






Con la excusa de "la crisis", aquellos que mandan, políticos, banqueros y empresarios, han puesto en marcha una serie de planes de recortes que vienen implícitos en la forma que el sistema capitalista opera: las crisis son inherentes al propio sistema económico que vivimos actualmente y cuando se han de hacer frente, que pagamos somos los de siempre, los excluidos, los pobres, las y los trabajadores. Aquellos que tienen el poder político y el poder económico siguen lucrando a costa de nuestra miseria.
Para que este sistema económico no se venga abajo, desde el FMI, que es el árbitro que rige las reglas del Mercado, se han ordenado una serie de planes destinados a privatizar los servicios de carácter público. Hablamos de los recortes que nos están afectando a todas haciendo nuestras vidas más precarias. Cierran los servicios y salas hospitalarias, privatizan los servicios universales sanitarios, así com

El incremento del coste de los productos básicos y la bajada de salarios, así como de todas las demás condiciones que se han mencionado anteriormente, afectan a todas las esferas de nuestras vidas, cada vez cuesta más llegar a fin de mes, cada vez hay más familias desahuciadas en la calle, cada vez hay más pobreza.o los expedientes de regulación de empleo de los trabajadores de la sanidad, restringen las ayudas para las personas dependientes, aplican el pensionazo, privatizan las Universidades aún más, limitando el acceso únicamente a los ricos que pueden permitírselo; se cierran empresas y el paro no deja de aumentar, los contratos-basura proliferan y las condiciones de trabajo empeoran progresivamente.

Nos damos cuenta de que las cosas así no funcionan. No puede ser lógico que nos echen de casa por no pagar un alquiler y lo quede el banco para venderlo a otra familia que tampoco lo podrá pagar, no puede ser normal que recorten el salario o nos despidan del trabajo mientras la junta ejecutiva vive con toda serie de comodidades, no es lógico que cada 4 años votamos a un político para que decida por nosotros en todos los aspecto
s de nuestras vidas y decida aplicar una reforma laboral sin que podamos decidir detenerla. Que nos lleven a la Audiencia Nacional para intentar bloquear un Parlamento donde están decidiendo cosas que nos afectan y que no queremos y nos digan que es anticonstitucional y atentan contra los que velan por nosotros. Todos sabemos que esto es mentira. Su Constitución es un engaño para amparar unas leyes que están hechas por y para los que mandan.En estos últimos meses la autoorganización para hacer frente a este malestar general se ha visto reflejada en las calles, en las plazas, los lugares de trabajo, etc.
Intentando encontrar múltiples respuestas de mil maneras diferentes, se han creado asambleas, han llevado a cabo acciones apuntando a los causantes de la miseria, se han impulsado huelgas donde ha estallado toda la indignación, toda la rabia.
Hay algo que no funciona, que no es lógica. Quizás lo que no es lógico es que existan empresarios, que existan bancos. Quizás el problema es que pedimos a quienes nos pisan, en vez de derribarlos, que nos vemos incapacitados de dirigir nuestras propias vidas. Hablamos de derechos que los dueños nos conceden o no, en vez de las necesidades vitales que debemos poseer.