martes, 20 de diciembre de 2011

Perfil del desagradecido...


“Cuando de un hombre habéis dicho que es un ingrato, habéis dicho todo lo peor que podéis decir de él.”
Séneca

Hasta hace muy poco la gratitud no había sido tema para los científicos. Pero,en 2008, en París,se inició una investigación reaizada por psicólogos de la Unión Europea,sobre las fuentes clásicas de la fortaleza humana: sabiduría, esperanza, amor, lealtad, gratitud y humildad.
Y es de ese estudio que surgen las siguientes ideas sobre la gratitud:
En términos de salud mental, es más sano agradecer porque cuando
estamos agradecidos, cambian para mejor, nuestra expresión corporal,nuestros pensamientos y las funciones de nuestro cuerpo. En los estudios de psicología social de la UAB,muestran que las personas optimistas (ya que el optimismo y la gratitud tienen un ratio muy relacionado) tienen un 50% menos de sufrir muerte prematura que los pesimistas.Los depresivos crónicos muestran mucha menos gratitud (casi un 50% menos). La gratitud puede servir además como muro de p
rotección contra la culpa neurótica. Ser amable, apreciativo, tolerante, compasivo reduce en un 23% los niveles de cortisol ( hormona del estrés) y eleva un 100% la hormona DHEA (de la serenidad). Camus decía que la gratitud es la memoria del corazón. Todas las religiones y movimientos espirituales la ensalzan. En USA,por ejemplo, hay un “día de acción de gracias” desde los pioneros del Mayflower en 1620,que se salvaron de morir de hambre comiendo maíz y pavos american
os.

Y porqué mucha gente no sabe agradecer? Se debe,básicamente a la falta de educación en la humildad, a la incapacidad para la interrelación emocional,los conflictos psicológicos internos tales como narcisismo o el egocentrismo; al pensamiento de comparación y la envidia, el victimismo,o al sufrimiento mórbido.
Y es que si la gratitud es una emoción, la ingratitud es una carencia. Si profundizamos podemos resumir que hay cuatro motivos inconscientes para la ingratitud: el complejo de inferiordad, la sensación de impotenia por una deuda impagable, la distorsión neurótica en la mente del
beneficiario en el sentido de sentirse merecedor de todo y la falta de educación como decíamos antes.
Aunque,sin duda, la principal causa de ingratitud es el narcisismo.

Hans Seyle, el mayor experto mundial en stress, escribió que “de todas las emociones, hay una, en mayor medida que las demás, apunta la ausencia de stress en las relaciones humanas: el sentimiento de gratitud”.

Y es que la gratitud es imprescindible ante las dificultades. El psicólogo Barn Fredrick, de la Universidad de Viena, analizó las emociones antes y después del tsunami de Japón. Sobre 20 emociones (positivas y negativas), la gratitud fue la 2ª más experimentada, sólo superada por la compasión. Aquellos con mayores niveles de emociones positivas tuvieron mayor resistencia al trauma (el 72% sufren de síntomas de depresión clínicamente
significativos). La gratitud y otras emociones positivas tuvieron un enorme efecto protector. Este autor en su “Ensayo de campo de la personología", estudia a cientos de personas en su contexto biográfico y cultural, e identifica “secuencias de redención” en la trayectoria vital de cada uno. En ellas hay sentimientos de gratitud y apreciación. Como superviviente de un atentado a su equipo durante una de sus investigaciones de campo en Somalia, tiene escrito que “nadie es tan capaz de agradecer como quien ha emergido del reino de la noche”. Y añade: “este simple proceso tiene el poder de transformar la vida de cualquiera. La libertad comienza dando gracias por las pequeñas cosas y ganando coraje y fuerza para alcanzar las grandes”.

¿Cómo practicar la gratitud? El profesor Emmons sigue las etapas del modelo de cambio eurotalent de coaching, del pensamiento a la a
cción. Y éstas son:
1. Se debe,primero aprender a dar,para poder valorar lo que se recibe,como un regalo.
2. Al conocer la propia generosidad,es más fácil reconocerla en los demás y agradecerla.
3. Pregúntarse tres puntos: lo que se he recibido, lo que se he dado y las bondades que el don nos ha dado.
4. Aprender frases de gratitud y practicarlas a diario.
5. Atender a los sentimientos de los demás.
6. Hacer pronunciamientos públicos de gratitud.
7. Analiza tu lenguaje (“el lenguaje determina la naturaleza y el contenido del pensamiento”, nos enseñó el lingüista Benjamin Lee Whorf).
8. Utiliza expresiones corporales de gratitud,no sólo hacia las personas sino hacia "la vida","la suerte" o "dios".
9.Estás en libertad de agradecer a quien gustes y por lo que sea...
10. Y por último,pensar “fuera de la caja”: esto es,pensar diferente a como nos tiene entrenados a la insensibilidad y la descortesía el sistema capitalista,por ejemplo,pensar distinto sería por ejemplo, que agradecer no nos hace débiles,ni nos humilla y que es bueno y elegante agradecer también a quienes nos dañan,porque como dijera Saratustra: Lo que no nos mata,nos hace más fuertes,asi que gracias por ello...