lunes, 20 de febrero de 2012

El Manifiesto de la Universitat...



Ocupació de la Cadena Ser

De un pasacalle con origen en el campus Raval de la UAB llegó hasta el hall de la estación de metro de la plaza Universidad, donde sabotearon todas de máquinas expendedoras de billetes en protesta por la subida de los precios del transporte público.
Y a continuación se dirigieron a la histórica sede de la Cadena Ser-Radio Barcelona ubicada en la calle Caspe, donde se okuparon las instalaciones, y se exigió a la dirección de la emisora ​abrir el micrófono para leer un comunicado de cuatro minutos en directo. El mensaje de denuncia llegó a miles de oyentes y este es:
Manifiesto.
De voz de la Plataforma de defensa de la Universidad Pública: (PUDUP)
Ciudadanos catalanes y ciudadanos españoles:

La educación pública es un derecho y una necesidad social, no un privilegio. Como trabajadores y estudiantes que ahora mismo estamos viviendo la transformación política y económica de la Universidad Pública, nos sentimos con la responsabilidad social de transmitir a la ciudadanía nuestra preocupación. Se está ejecutando una transformación estructural de la Universidad que pone en suspenso el derecho a la educación pública de las próximas generaciones. Somos plenamente conscientes de que lo que estamos viviendo es una transformación que afecta a todo el Sector Público y, en general, al modelo de sociedad que queremos. Somos plenamente conscientes de que la reforma afecta a toda la Educación Pública, tanto en la Universidad como en la Educación Primaria y Secundaria. Es nuestra responsabilidad defender la Universidad Pública de la que formamos parte y poner en conocimiento de todos que las reformas afectan no sólo a los que ahora estamos en la Universidad sino los que vendrán y los que quisieran venir, en el futuro. Hay que garantizar que las próximas generaciones tengan al menos los mismos derechos de acceder a una formación pública y de calidad. Por todo ello exponemos:

- El cambio de modelo universitario limita la posibilidad de acceder a los estudios universitarios. En una sociedad del conocimiento donde la formación no sólo es requisito indispensable para poder acceder al mercado laboral sino también para el desarrollo de una ciudadanía crítica, las políticas universitarias que se están aplicando tienden a convertirse en un privilegio el acceso a esta formación . Es incongruente, y un agravio irresponsable hacia las próximas generaciones, dificultar el acceso a la Universidad cuando, en una coyuntura de crisis económica como la que padecemos, la formación se ha señalado como un elemento fundamental para superarla y, al mismo tiempo , puede ser también una vía de transformación de las condiciones que han abocado a esta crisis.
- La coyuntura económica, en la que se exigen recortes en el sector público, se está utilizando para reducir la financiación pública de la Universidad y aumentar el coste de las enseñanzas para las y los estudiantes y sus familias.
- Los recortes están precarizando las condiciones de trabajo tanto del personal docente e investigador como del de administración y servicios cuando no, directamente, provocando su despido. Un contrato fijo e indefinido es un derecho de todo trabajador dentro y fuera del ámbito público, y no un privilegio.
- Las consecuencias de esta precarización repercuten directamente en la calid

- Estos recortes suponen la pérdida de muchos puestos de trabajo, no sólo dentro de la Universidad a todos los niveles, sino también a las empresas que dan servicio y los proveedores.
ad de los servicios. No se puede aspirar a la calidad y la excelencia con políticas de precarización laboral y una reducción del número de profesores y de personal de administración y servicios.
- Denunciamos la falta de transparencia en la gestión. Las progresivas reformas universitarias han impulsado un modelo de gobernanza de la Universidad que hibrida un modelo empresarial con el modelo de gestión pública. Esta hibridación se ha traducido en una falta de transparencia en la gestión que no se consecuente con una institución de carácter público.
- Denunciamos también las presiones orientadas a la progresiva pérdida de control democrático de las universidades públicas y del conjunto del sistema universitario. Presiones que reducen al mínimo la participación de la comunidad universitaria a favor de un sistema jerárquico dominado por representantes del poder empresarial.
- Ante un proceso de internacionalización de las universidades destinado a captar "clientes" de todo el mundo, recordemos que la sociedad catalana tiene derecho a un uso pleno de la lengua propia del país, incluyendo su utilización en todos los niveles de la enseñanza superior.


Hay que repensar la Universidad Pública, todas y todos queremos una Universidad mejor. No se trata de aferrarnos a un modelo anterior como tampoco de aceptar acríticamente las reformas que se imponen con criterios de beneficio monetario. La educación no es un negocio, es un derecho. El fin de reconstruir la Universidad Pública exigimos que no se nos impongan las reformas sino que éstas sean fruto de decisiones conjuntas que nazcan de la propia comunidad universitaria y de la sociedad, y que tengan presente el interés colectivo de la ciudadanía y la función de la universidad como servicio de interés público.

"No es una crisis, es el sistema"
PUDUP.
Febrero 2012 Barcelona.

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