miércoles, 28 de marzo de 2012

La chinche asesina...



Un piquete de chinche inocula un parásito que se aloja en la sangre y, lenta y silenciosamente, daña el corazón hasta dejarlo casi inservible, algo insólito en un niño...
Miles de niños indígenas padecen Chagas en México, enfermedad que se ha expandido por nulas políticas públicas para controlarla.
El parásito puede entrar al organismo por piquete de chinche (el insecto pica y casi al mismo tiempo defeca. En sus heces están los parásitos que contaminan la sangre del humano. 80% de los contagios son por esta vía), también por transfusión de sangre o contagio de madre a hijo durante el embarazo.
La enfermedad de Chagas afecta en la actualidad a 10 millones de personas y mata al año a 12.500.
El tratamiento en la primera etapa de esta enfermedad es sencillo y eficaz, pero es complicado reconocerla, porque sus síntomas son silenciosos y muy genéricos.
Los fármacos tienen más de 40 años y no existe vacuna.
Los hábitats naturales de la chinche vinchuca son las grietas de las paredes y los tejados de las viviendas de adobe o paja. Estos insectos permanecen ocultos durante el día, pero al anochecer empiezan la caza. Su alimento básico es la sangre humana. Así que la vinchuca busca a su presa, le pica en una zona expuesta de la piel y defeca a escasos centímetros de la herida. La persona atacada se rasca instintivamente, empuja las heces hacia la picadura y los parásitos penetran en el organismo. Durante la primera fase de la enfermedad, llamada mal de Chagas, estos organismos circularán libremente por el torrente sanguíneo. Es complicado reconocer la enfermedad, porque sus síntomas son silenciosos y muy genéricos. La segunda etapa es más compleja: los parásitos permanecen ocultos durante años en el músculo cardiaco (el 30% de los pacientes presentarán trastornos en el corazón) y digestivo (el 10% de los enfermos padecerán alteraciones en el esófago) y, sin tratamiento, la infección es precaria, básicamente porque afecta a los sectores más humildes de América Latina y está asociada a la exclusión socioeconómica. De hecho, la dolencia pertenece a la categoría de «enfermedades olvidadas», según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El mal de Chagas es endémico en 21 países. Afecta a 10 millones de personas y provoca 12.500 muertes al año. La inconsciencia es el primer problema de la enfermedad.  Médicos Sin Fronteras (MSF) tiene registradas a unas 67.000 personas que se infectan al año. Es una constante en las zonas rurales y es el principal reto de MSF: concienciar a los Gobiernos de países endémicos sobre la necesidad de invertir en campañas informativas, desarrollar nuevas pruebas de diagnóstico y mejorar los medicamentos. Pero falta inversión económica. Solo existen dos tratamientos para el Chagas, benznidazol y nifurtimox, y ambos fármacos se desarrollaron hace más de 40 años en el marco de investigaciones que no abordaban concretamente la enfermedad. El único laboratorio en el mundo que produce el benznidazol (el Laboratorio Farmacéutico Público de Pernambuco) alcanzó hace tres meses un acuerdo con la organización Iniciativa Medicamentos para las Enfermedades Olvidadas (DNDi) para comercializar la fórmula pediátrica del fármaco (antes no existía) y distribuirlo a precio de coste en los países latinoamericanos. Sin embargo, ninguno de los dos medicamentos está adaptado a embarazadas.
Hoy, según el Centro Nacional de la Transfusión Sanguínea, 8 millones de mexicanos estarían infectados con Tripanosoma cruzi, parásito que provoca el Chagas. La cifra supera a la de los 200 mil que viven con VIH (según Onusida) y es semejante al número de diabéticos, que va de 6.5 a 10 millones (de acuerdo con la Fundación Mexicana de Diabetes).
Miles de portadores ignoran que llevan tal bomba de tiempo: entre 30% y 40% de ellos desarrollará la fase crónica de Chagas, durante la cual el parásito daña corazón, esófago o colon. Podrían transcurrir años sin que noten que están enfermos; cuando se enteren, los daños serán severos e irreversibles ya.
En 1909, Carlos Chagas, médico brasileño-portugués, descubrió la enfermedad. Las chinches que la transmiten tienen delimitado su territorio desde México hasta el sur de Argentina y Chile; de ahí que su nombre científico sea Tripanosomiasis americana. En Mexico Secretaría de Salud siempre ha ignorado a los enfermos de Chagas...Injustificado desdén gubernamental hacia una enfermedad que puede controlarse con campañas sanitarias que informen sobre el daño que causa la chinche. Además, si se detecta a tiempo, el parásito puede ser combatido con fármacos.
Médicos sin Fronteras y otros de sus colegas científicos han hecho múltiples propuestas de control y vigilancia de Chagas en México, avalados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) pero siempre han sido ignorados por la Secretaría de Salud, y demás instancias gubernamentales yy quizá tal desinterés obedece a que “es una enfermedad de pobres”.

En una época de intensa migración global, sin embargo, el Chagas está traspasando la frontera de la pobreza, convirtiéndose en una infección urbana que puede transmitirse por transfusión de sangre. Algunas personas infectadas que donan sangre podrían estar contribuyendo, sin saberlo, a su propagación, pues sólo 113 de los 558 bancos de sangre de México, realizan la prueba al 64% de los donadores para descartar Chagas, de acuerdo con información del Centro Nacional de la Transfusión Sanguínea. Los que no la aplican, violan la Norma Oficial Mexicana para la disposición de sangre humana y sus componentes con fines terapéuticos que  impone realizar la prueba en personas con antecedentes de residir o proceder de zonas endémicas, es decir donde pueden encontrarse chinches transmisoras. El asunto, muestran investigaciones recientes, es que estas chinches se desarrollan en casi todo el país y es que el costo de los reactivos, que va de seis a nueve dólares por muestra de sangre, y la corrupción de las autoridades sanitarias,son los obstáculos para realizar la prueba.
Por eso México es el país más atrasado en  la investigación para conocer la magnitud de la transmisión por la picadura de chinche,cosa que es muy grave porque si bien los países del Cono Sur sólo tienen una especie de chinche que causa Chagas, en México hay más de 30 especies, de las cuales al menos 13 transmiten el parásito al humano.
Algo por demás trágico es que se ha incrementado exponencialmente el número niños con trastornos cardiacos a causa de Chagas en estados como Oaxaca,Chiapas,Puebla,Querétaro, San Luis Potosí y Veracruz. Por ejemplo, en Tamazunchale (municipio potosino) se hicieron análisis a mil 200 chicos de primaria a bachillerato; 130 tenían el parásito y la mitad de ellos padecía ya problemas cardiacos.
Este estudio da una nueva dimensión al chagas: se pensaba que podían pasar entre 20 y 30 años para desarrollarlo, ahora resulta que hay menores de edad con daños cardiacos graves, dos años después de haber sido picados por la chinche. Don esas las consecuencias de no tener una campaña nacional contra el Chagas. Tenemos niños de seis años con alteraciones en su corazón....Qué futuro le puede esperar a un niño con un problema así?...Muchos pacientes  en Oaxaca,de entre seis y 16 años han muerto mientras jugaban porque cualquier esfuerzo les causa una muerte súbita.
Otro tema grave es que los médicos familiares que  atendien en las clínicas sociales, no logran explicar el origen de dolores, fatiga, arritmias,pues diagnosticarlo es una tarea difícil, aún para los especialistas de Cardiología. Los médicos generales mexicanos no tienen idea de la enfermedad; si alguna vez la oyeron fue en la escuela y creen que en México no hay.
Eso conlleva,también,la falta de acceso a los medicamentos para eliminar el parásito de la sangre. Sólo existen dos (Nifurtimox y Beznidazol) y ninguno puede adquirirse en la farmacia porque no se distribuyen en el ámbito comercial. El gobierno mexicano consiguió donaciones a través de la OMS, pero la última quedó varada en la aduana, aguardando trámites. Los pocos medicamentos disponibles fueron conseguidos por MSF, como donación, en Catalunya, Argentina, Brasil o Paraguay.

datos:

-Hay 25 millones de personas que corren el riesgo de enfermar.
-Si el Chagas no se trata, los enfermos permanecen décadas en fase crónica.
-La tasa de éxito del benznidazol en la primera fase de la dolencia es del 100%.
América Latina es la zona del mundo más afectada por el Chagas.
-Médicos Sin Fronteras ha tratado a más de 51.000 enfermos desde 1998.
Ese año, Médicos Sin Fronteras abrió su primera oficina en la ciudad deOaxaca
En 1999, desarolló un proyecto de atención médica básica en 60 comunidades en la sierra Mixteca.
En 2000, accedió a los Altos de Chiapas, en donde equipos móviles visitan regularmente 25 comunidades brindando consultas médicas gratuitas.
Desde 2002, abrió un proyecto en la Sierra Mixteca cuyo objetivo se centró en reducir la morbilidad y mortalidad de madres y niños menores de 5 años, e investigado en temas migratorios y afecciones como tracoma y mal de Chagas.
El Mal de Chagas no  no debe tomarse a la ligera, porque todos podemos estar expuestos.
Si desean más información, folletos, diapositivas, videos, testimoniales y hasta un curso de cómo detectar la enfermedad, acérquense a las páginas que MSF México, pone a su disposición:
Curso y diagnóstico en línea http://www.msf.es/curso_chagas/iframe/index.htm
Página MSF México  http://www.msf.mx/web/
 Quieres ser voluntario? http://www.msf.mx/web/index.php?id_pag=111
Twitter : #maldechagas #chinchevinchuca #enfermedaddechagas.
Pluma y labor:Alo.