viernes, 6 de abril de 2012

De Justicia...


                                                                                         
Uno de los ideales más deseados por la humanidad es el de la Justicia, entendida como la concreción en términos de equidad, de la distribución igualitaria de bienes y derechos, según las necesidades y esfuerzos de cada uno, y de acuerdo al bien social.
La justicia es el fin del Derecho. La humanidad ha creado  normas con ese fin,basándose en el Derecho Natural para aplicar la equidad a todos.
La justicia entonces, es un valor universal y  fundamental para la vida.
Platón definió la justicia como dar a cada cual lo que le corresponde y el hombre puede reconocer lo que es justo y acceder a la idea de la justicia por reflexión, experiencia y razón.Así,para Platón, el individuo justo es aquel que usa su razón según la verdad, que tiene fortaleza y valentía y que actúa con moderación.
Y con Platón, el jurisconsulto romano Ulpiano, definió la justicia  como la constante y perpetua voluntad de dar a cada uno lo que le corresponde. Constante y perpetua pues no debe ser ni por un tiempo ni para algunos.
Sócrates, maestro de Platón, decía que la justicia siempre obra con el bien y nunca debe aplicarse el mal, que dar a cada uno lo suyo no implica hacerles el bien a nuestros amigos y el daño a quienes son nuestros enemigos, pues esto haría que se tornen aún peores. El mal para Sócrates se remedia con el bien.
Es verdad que es difícil dar a cada uno lo que se merece, y también saber exactamente lo que a cada quien debe corresponderle, pero hay normas de Derecho Natural determinadas por el propio instinto, que nos dice que no es justo que haya personas que padezcan enfermedades y hambre, que no tengan casa y trabajo, que sean víctimas de la guerra o la violencia y la explotación, o que no tengan acceso a la educación. Esta es la justicia que Aristóteles llamó distributiva.
(Junto a la justicia distributiva, Aristóteles distinguió la correctiva, que trata de volver a la justicia, cuando esta ha sido violada, por ejemplo, por quien cometió un delito. Esta es la justicia que aparece castigando al delincuente y restableciendo el principio de justicia. Pero no es de la correctiva de la que hablamos ahora,aunque tiene que ver y mucho con la justicia distributiva).
Aristóteles,fue el que atribuyó al hombre la característica de animal político,y asumió que el fin de lo social es lograr una convivencia justa dentro de la polis, distinguiendo entre las formas de gobiernos, tres: la monarquía, la aristocracia y la democracia,señalando como justa a la última.
Ahora bien,el médico William Godwin  (fue un político inglés -de 1800 más o menos,autor de una obra llamada “Disquisición acerca de la justicia política y su influencia en la virtud y la felicidad de la población”, obra que es considerada precursora del pensamiento anarquista, pues critica con dureza a las instituciones políticas). Pues este autor dijo que la justicia no se logrará por medio de esas instituciones, sino por la razón humana; y la política, estrechamente unida a la moral, debe ser decidida por la opinión racional de los miembros de la sociedad en una especie de democracia directa.
Sin embargo,cuando la persona es ignorante no puede salir de la oscuridad en que está sumergido por falta de conocimiento.Y es cuando recae en manos de los que saben la responsabilidad altruista de distribuir esa justicia.
En el centro del humanismo está la idea del Bien, que es difícil de percibir, pero una vez que se ha logrado se convierte en la causa de todo lo bello y perfecto del universo, y el que quiera ser sabio en esta vida no tiene que apartar los ojos de esa idea.
Una sociedad puede ser justa cuando está dirigida por personas sabias, porque la justicia se percibe con el entendimiento y no con los sentidos.
Se puede decir, que la República de Platón es un verdadero tratado sobre la justicia.
Aristóteles sostiene que la justicia no es un medio como las otras virtudes sino como la virtud que produce el equilibrio entre el que posee demasiado y el que no posee nada.
Aristóteles llama esa la conciencia moral y a sus principios “razón práctica” para buscar la equidad. Esos principios de Aristóteles, son también principios racionales, aplicados a la práctica, a la acción, a la moral.
Los calificativos morales sólo pueden adjudicarse al hombre. Las cosas no pueden ser buenas o malas, el único digno de ser bueno o malo, moral o inmoral, justo o injusto es el ser humano, y para que sea moral es necesario que sus actos sean voluntarios, porque si una persona actúa por miedo al castigo no es moral ni justa.
Un hombre es moral y justo cuando hace lo que debe hacer obedeciendo a su consciencia.
La característica de la vida del hombre es la tragedia y el dolor que le produce el abismo entre lo ideal y la realidad. La naturaleza parece ser ciega a los valores morales, como la justicia,y la bondad, por la relación entre causa y efecto, pero el hombre los percibe y se da cuenta que esos valores no se realizan.
Quisiéramos ser santos pero somos pecadores, deseamos que la justicia en la sociedad fuera total pero vemos que prevalece la injusticia y el crimen.Como  Kant,que pone el conocimiento científico al servicio de la moral; muchos  buscamos saber para educarse, para que mejorarse, aunque sea en forma imperfecta.
Y es que la obra humana sólo cobra sentido sólo cuando está subordinada a los valores morales y va encauzada al bien común.
Pero la justicia social además de ideas básicas, necesita medios instrumentales y económicos, y definir propuestas que puedan llevarse a la práctica, pues las utopías sin acciones solo producen mayor frustración. Además deben adecuarse los planes a las posibilidades económicas en cuestión, pues de lo contrario ni se solucionan los problemas actuales y si fracasa el proyecto.
Y es que las injusticias afectan a todas las culturas, incluso las económicamente más poderosas, pues la desigualdad es un mal cotidiano cuando se impone la propiedad privada, las explotación laboral sin salarios dignos, y en su caso,la discriminación,la guerra,las catástrofes, el crimen... Por eso, la sociedad civil debe intervenir para evitar o aliviar las grandes injusticias, y restaurar la igualdad de oportunidades, y el acceso de todos a los recursos más urgentes.
Y la salud, que no es una concesión generosa de los gobiernos, sino una obligación de éstos constitucionalmente exigible.
Y es con esa filosofía que Médicos del Mundo (que es una Organización No Gubernamental de acción humanitaria,sin filiación política o religiosa) interviene donde la guerra,la enfermedad,el hambre y la miseria constituyen una injusticia,y por ende, un peligro para la vida humana. En 1980 el propio Bernard Kouchner funda Mèdecins du Monde con el objeto de prestar ayuda a las personas que padecían los efectos de las catástrofes naturales o las originadas por otros seres humanos,independientemente de su condición racial,política,religiosa o cultural.Hoy en día,MdM constituye una organización internacional,tanto en su concepción de la ayuda justa  a los más desfavorecidos,como en el trabajo de implantar una idea de justicia solidaria global para el conjunto de la humanidad en  sus sedes Canadá,Francia,España,Grecia,Bélgica,Portugal,Chipre,Argentina, Italia,Suiza y Suecia.
La ética de Médicos del Mundo trata de sensibilizar a la población de los países ricos sobre la miseria,la guerra,la tiranía y el deterioro ecológico de la otra parte del mundo, y urge sobre la necesidad de intervenir,incluso más allá de la soberanía de los estados,en aquellos lugares donde se atenta de forma flagrante contra los Derechos Humanos.En MdM no podemos quedar indiferentes ante la injusticia y la barbarie.
Ni podemos dejar de tender la mano a quienes solicitan nuestra ayuda.Es intolerable que el dolor,la miseria y los sufrimientos sean aceptados como una consecuencia irremediable del funcionamiento de las naciones. Es imperante reconocer la dignidad de los que sufren y su Derecho Universal a la Salud.
Por Justicia es que en Mdm reivindicamos el derecho a la asistencia en las situaciones de extrema urgencia,en guerras,campos de refugiados,catástrofes,etc. prestando asistencia a las poblaciones,asistiendo a toda persona en situación de sufrimiento físico o moral.
Por todo lo anterior,es que los cooperantes de Médicos del Mundo,no actúan por altruismo,actúan,simplemente, por Justicia ante la falta de acceso a la sanidad de miles de personas en situación de marginación por género,por senilidad,por pobreza,por inmigración y sin hogar,por prostitución, los usuarios de drogas,y a la sociedad en general ante la falta de acceso normalizado a este derecho fundamental que, aún hoy en día, sufren en nuestra sociedad miles de personas, y que, al recortarse  los recursos asignados a la sanidad en muchos países afectados por la crisis, desencadenan situaciones de emergencia social.De ahí que Médicos del Mundo, además de atender en sus  Centros Fijos de Atención Sociosanitaria, intervenga también directamente con las Unidades Móviles que desplaza a las zonas donde las personas trabajan con mayor desprotección así como la atención directa que presta mediante visitas “in situ” a las mujeres y niños de las zonas más marginales.
A ello habría que añadir,personas atendidas a través del programa que Médicos del Mundo para personas sin hogar que sufren además problemas asociados de drogodependencias y/o de salud mental.
Médicos del Mundo recuerda siempre el vergonzoso vínculo entre la pobreza y el deterioro de la salud,y el sufrimiento de muchos otros seres humanos,y la Injusticia que eso significa.
Además,podemos volvernos el cambio que esperamos ver.
Pluma y labor: El Sensei.