domingo, 6 de mayo de 2012

El sendero luminoso del Tao...


El Tao Te King es un compendio de las maravillosas máximas de Lao Tse, el gran sabio chino que nos guía para transitar el camino recto. Aquí una somera selección de estas enseñanzas:
"El recto camino del Tao está lleno de curvas; los nombres que se le dan no son su nombre. Sin nombre es el origen de todo; con nombre, la madre del universo. El no ser es su secreto; el ser su acceso".
"Treinta radios convergen en el centro de la rueda, pero es el espacio entre ellos lo que hace útil al carro. La arcilla da forma a la vasija, pero es el hueco que posee lo que le da utilidad.
"Doblarse es ponerse derecho; humillarse es engrandecerse; vaciarse es llenarse; desgastarse es renovarse. Quien abarque poco adquirirá mucho conocimiento; quien abarque mucho adquirirá poco. El sabio abraza la unidad y es el modelo del mundo. Brilla sin exhibirse, afirma sin imponerse, sin alabarse ve su mérito reconocido; toma el mando sin imponerse. Como no rivaliza con nadie, nadie rivaliza con él. Existe un antiguo proverbio que dice: "Lo humillado será engrandecido", por él, el sabio mantiene su integridad".
"Quien se alza de puntillas no se mantendrá en pie mucho tiempo; quien camina a grandes zancadas no llegará muy lejos; quien se da mucho lustre no conseguirá brillar; quien se ensalza no merece honores, quien se glorifica no merece ser jefe. Esto es para el Tao como los restos de una comida: quienes conocen la ley de la naturaleza, sienten repulsión".
"Hablar poco es lo natural. Un huracán no dura toda la mañana; una tormenta no continúa durante todo el día. Si estas cosas, producidas por el cielo y la tierra, no son duraderas, ¿cómo pueden serlo las cosas del hombre?
"Quien gobierna según el Tao renuncia a la conquista a través de las armas, porque las armas llaman siempre a las armas".
"Quien conoce a los demás es inteligente; quien se conoce a sí mismo es sabio; quien vence a los demás es fuerte; quien se vence a sí mismo es la fuerza. Aquellos que se contentan son ricos; y quienes actúan tienen voluntad. Los que jamás pierden su centro, perduran. Quienes al morir dejan algo de sí mismos, tendrán larga vida".
"El hombre de principios no se precia de ellos. El de principios bajos los exalta. Por eso carece de fundamento. La moral superior no es autoritaria: no tiene objetivos que alcanzar. La moral rastrera siempre persigue algo".
"Vivir es llegar, y morir es volver".
"El sabio dice: dejemos que el pueblo progrese por sí mismo y el pueblo por si mismo progresará. Evitemos a los negociantes rapaces, y el pueblo se enriquecerá. Contengamos nuestros deseos y necesidades y retornaremos a la sencillez".
"Un buen general no es belicoso. Un buen guerrero no es irascible. Un buen vencedor evita la guerra. Un buen dirigente se supedita a sus dirigidos. Estos son buenos principios para el gobierno de los hombres, en armonía con las leyes del universo".
"Tengo tres tesoros y a ellos me atengo: amor, moderación y humildad. El amor me da valor; la moderación generosidad; la humildad éxito. Sin los tres tesoros se camina a la muerte. Quien lucha por amor, vence y quien se defiende por amor, resiste. El cielo los socorre y protege con amor".
"Lo que está quieto se sostiene fácilmente; lo que no ha sucedido se puede resolver; lo frágil se rompe enseguida; lo pequeño se puede dispersar. Prevenir antes de que suceda y ordenar antes de la confusión. El árbol gigante nació de un germen diminuto. La torre de nueve pisos dio comienzo por un ladrillo. Un viaje de mil kilómetros se inicia con un paso. No es raro que un hombre fracase cuando está a punto de conseguir el éxito. Cuidando del final tanto como del inicio ninguna obra se perdería. Por esto el sabio aspira a no desear nada y a despreciar lo valioso. Aprende a desaprender y huye de los excesos de los hombres; facilita la evolución de los seres, pero no interfiere sobre ellos".
"Saber que nada sabemos es lo más grande. El que cree saber y no sabe, tiene la mente enferma. Pero, si llega a conocer su mal, podrá librarse de él. Así es como actúa el sabio".
"El temerario se hace matar; el prudente conserva la vida. De estas dos formas de actuar la segunda es provechosa y la primera nocivo. El camino del Tao vence sin batallar, responde sin hablar, llega sin haber sido llamado y traza sus objetivos con serenidad. La red de los cielos es amplia, pero nada se escapa".
Estudiemos estas máximas de la sabiduría universal para comprenderlas y aplicarlas conscientemente en nuestras vidas, transitando así el camino recto, el sendero luminoso del Tao...