lunes, 7 de mayo de 2012

Los sometidos...




Hay personas que se someten a la manipulación de otros, se convierten en sus víctimas y viven quejándose y soñando con liberarse de esa influencia. No saben que antes de vencer a quien las manipula tiene que dejar de sabotearse y vencerse a sí mismas.
Es difícil deshacerse de un manipulador, porque tanto él como el sometido se necesitan mutuamente; el primero porque no quiere perder el poder y el segundo porque tiene miedo y se siente inseguro.
El manipulador, como cualquier depredador, arrincona a su víctima y la aísla de quienes la quieren liberar.
Las personas que viven sometidas reiteran una y otra vez el mismo patrón de comportamiento con todas las relaciones creando el mismo tipo de vínculo.
El comienzo del sometimiento puede haber empezado a edad temprana con sus relaciones familiares y luego continuar aceptando el rol de sometimiento con sus parejas.
Estas personas se someten a los caprichos de otros porque no tienen confianza en ellas mismas, son demasiado adaptadas e inseguras; nunca protestan porque tienen miedo de ofender y quieren quedar bien y agradar; no pueden tolerar el rechazo porque temen no ser amadas, tienen poca resistencia a la crítica y escasa tolerancia a la frustración; son indecisas, necesitan la aprobación de los demás; son muy vulnerables y sensibles, no pueden decir que no, se sienten culpables y creen que los demás siempre tienen razón; se sienten insatisfechas, con baja autoestima y no pueden poner límites.
Los manipuladores pueden actuar con sutileza o ser autoritarios y violentos; utilizan el doble mensaje que es ambiguo y causa confusión y la técnica de los malos entendidos para fomentar la duda y luego poder descalificar a sus víctimas y echarles la culpa.
Manejan con el silencio y con el temor, niegan la comunicación y pueden apelar a la violencia física.
El manipulador seduce y le quita la energía a su víctima; es el que tiene el control y el poder.
La ingenuidad o la estupidez pueden llevar al sometimiento; son sometibles todos aquellos que creen todo lo que les dicen los demás sin cuestionar nada porque siempre están dudando de sí mismos.
Los sometidos terminan sufriendo enfermedades psicosomáticas, sienten que se ahogan, que no pueden digerir, que les duelen las articulaciones.
Muchos de ellos que deambulan por los consultorios de todos los especialistas que no les logran hacer un diagnóstico, porque el problema no es físico sino sentirse atrapados en una situación que creen sin salida.
Y aunque la manipulación en el sistema capitalista pareciera ser es una manera de sobrevivir, porque se supone que el que no se impone y manipula se tiene que someter,eso no es así,ya que todos nacimos iguales y libres,y nadie tiene porque oprimir la libertad del otro,y mucho menos represaliarlo por ejercer ese derecho vital.
Cuando el manipulador está en el campo de los afectos,  hay que abandonar es el círculo vicioso de batalla, y él sometido tiene que aprender a mantenerse firme en su convicción, confiar en sí mismo, no dudar y arriesgarse a tomar decisiones aunque se equivoque.
Los manipuladores se complacen en rebajar a sus víctimas de distintas maneras, apelando a sus conocimientos y haciéndolos quedar como malvados, seduciéndolos, con autoritarismo, con mentiras, ocultando los hechos, confundiendo y chantajeando con ficticios temas de su salud o de su desamparo.
 Ahora bien,hay muchos sujetos que aceptan el rol de sometimiento por distintos motivos, a veces el económico es el que consideran el más importante, porque huir de un manipulador puede implicar cambios de estilo de vida y enfrentar la inseguridad y las privaciones. Algunas otras por pereza de romper sus comodinas costumbres,otras,las más por cobardía, los sometidos más lamentables,esos que no tienen cojones para asumir su libertad...


Por último,es bueno reflexionar que si un sujeto sometido no puede alcanzar la libertad,la igualdad y la justicia dentro de su propio hogar,es muy poco probable,y hasta ridículo,que se ufane de ser un "luchador social" por la libertad de su país... Así que sería un asunto de congruencia y sentido común buscar la justicia,la equidad,la democracia y el respeto por sí mismo primero en casa... Y si en cada hogar se instaura la justicia y la bondad, y se cambian esos roles de manipulación y sometimiento,seguramente podremos hacer,todos juntos, otra sociedad mucho mejor...