jueves, 7 de febrero de 2013

El fin de los Chippewa...



Antes que esta historia ocurriera la gente chippewa vivía en el Lugar del Poblado Antiguo.La gente de otras tribus los llamaban "los cuervos del norte" porque  los chippewas gustaban de cometer raterías a sus vecinos,deslumbrados,justo como los cuervos,por los  abalorios,las plumas,las cuentas brillantes ajenas, y hasta la ropa que los incautos dejaban secando sobre las piedras del río...Y esa conducta fue,tristemente,lo que un aciago día les llevó a su mal destino...
Una noche uno de los abuelos de la tribu, tuvo un sueño que,durante días  le mantuvo muy preocupado y muy serio. Ayunó y tomó baños para sudar todos los malos espíritus y se encerró en su tipi.
Su penitencia era tan dura, tan poco frecuente que todo el pueblo sentía gran curiosidad...Qué iba a pasar? ...Llegaría la gran hambre o sería una mala temporada de caza? ...habría guerra con los sioux? O acaso un eclipse tendría lugar?

Por fin el anciano convocó a toda la tribu. Y les dio noticias asombrosas.
..."Hombres  blancos de luna vendrán a través del agua sin fin. De su piel y de su cara de nieve nacen  pelos como de oso donde guardan espíritus rojos, pero que son invisibles para los chippewas... Vendrán sobre el agua sin fin en canoas muy grandes, de alas blancas, como pájaros gigantes. Tienen grandes machetes, muy afilados y tubos negros y largos, con los lanzan fuego a animales y pájaros. Y unos tubos más anchos que producen humo con un gran ruido...tan fuerte que en mi sueño quedé destrozado..."
Así el anciano describió las telas y mástiles de los "barcos", sus armaduras de hierro, las armas de fuego y el cañón. Todos lo escucharon con gran temor ,pero con mayor curiosidad... Cuando acabó de hablar todos estuvieron de acuerdo en que tenían que preparar  varias canoas y mandarlas hacia el este, a través de los grandes lagos, con mensajeros que debían ir al encuentro de esa gente extraña, y de vuelta a casa, hacer un informe a la tribu.
Durante varios soles y algunas lunas los mas valientes guerreros viajaron sobre las aguas de los lagos hasta el Gran Río, a través de tierras de tribus del Yukon. Estas tribus no sabían nada todavía de los extranjeros blancos, pues no tenían un anciano iluminado por el espíritu del Gran Cuervo Blanco Azuk.
Por fin,una tarde encontraron un claro en el bosque donde incluso los árboles más grandes habían sido derribados limpiamente.
Los enviados chippewas acamparon allí y examinaron con atención los tocones de los árboles derribados.Creyeron atemorizados que eso era obra del wéndigo que con sus grandes y afilados dientes había arrancado los abetos...
-No -dijo el anciano-... Estos árboles  han sido cortados con los grandes machetes aserrados de los hombres blancos que vi en mi sueño... han acampado aquí.
Los guerreros chippewas quedaron despavoridos y con gran terror. Usando sus propias hachas de piedra no podrían haber cortado árboles tan grandes y tan limpiamente...

Luego encontraron largas virutas enrolladas, que les extrañaron y girones de tela de lana de colores pero que olía mal. Colocaron estas virutas en su pelo y orejas y las telas que encontraron las lavaron y luego las  enrollaron en sus cinturas.
Con estos ornamentos, los viajeros continuaron avanzando. Pronto llegaron al campamento de los extranjeros. Tenían las caras blancas y barbas floridas como dijo el viejo; y lo peor si poseían esos largos machetes y y los tubos de fuego y trueno, y las canoas gigantes con velas blancas.... Ahora sabemos que estos primeros blancos eran franceses.
En un momento,mientras los indios ocultos observaban a los extraños,uno de los marinos encendió el cañón y lanzó una bala hacia la mar para ensordecer a los peces y poderlos pescar más facilmente. Pero fue tal el estruendo,que el corazón débil del anciano se detuvo por el susto. Y ahí en segundo,murió y su espíritu se volvió un cuervo que voló hacia la montaña.
Entonces los viajeros chippewas amortajaron al viejo y volvieron silenciosos a su campamento en el Lago Superior y contaron lo que habían visto. Estaban emocionados y su historia conmocionó a toda la tribu...


Todos se reunieron para ver las cosas que los hombres habían traído: las virutas, los girones de tela cortada con instrumentos afilados, el color alegre de esta tela. La tela fue repartida en pedazos para que todos pudieran tener un trozo...
Para impresionar a los jefes de otras tribus, los chippewas siguieron su antigua costumbre. Anteriormente colgaban las cabelleras de sus enemigos en largas varas y las paseaban de una tribu a otra.
Ahora sujetaron retazos de una tela de lana y percal a las varas y las enviaron con mensajeros especiales.
Y así, estos artículos extraños fueron pasando de mano en mano por todo el lago y fueron sumamente codiciados como si fuesen tesoros y no los girones de viejos trapos y las virutas de madera que no tenían ningún valor real para los europeos... Y así las gentes del Lago Superior desearon poseer  los novedosos objetos que la gente blanca procedente de Europa traía en sus misteriosas canoas...
Dos meses después, un paramixovirus del género Morbillivirus,desconocido y mortal, exterminó a los chippewas que no tenían los anticuerpos para superar esa epidemia que se extendió por todas las tribus del Lago Superior que habían tenido contacto con aquellos girones de tela francesa contaminados con algo tan simple como el  virus del sarampión,..

 Relatos Chippewas del Canadá. 
Traducción del francés ligeramente adaptada por Rox.