lunes, 4 de marzo de 2013

El método de Sherlock Holmes...





"El verdadero arte de la memoria es el arte de la atención", dijo Sir Arthur Conan Doyle. Sabias palabras en verdad, pero...qué significa eso de "prestar atención"? La respuesta nos las da su mejor personaje,que aun cuando es literario,no deja de ser certero, dándonos una comprensión de eso que se nos escapa de la realidad cuando lo podrìamos entender con una simple ,y atenta, mirada: Se trata de Sherlock Holmes.
-Elemental mi querido Watson...-decìa Holmes despuès de dar una larga bocanada a su pipa-Usted ve, pero no ve... Esta diferencia obvia...
Y sí, es esa diferencia, la clave para comprender.
El asunto es centrar nuestra atención, y ser más detallistas en la forma de ver y observar el mundo a nuestro alrededor.
Pasa que la visión del ser humano es muy selectiva: la retina normalmente captura de unos diez millones de "bits" de información visual en  la corteza cerebral profunda, pero sólo retiene diez mil "bits"en la primera capa de la corteza visual de la "realidad" que captura a primera vista. Además de eso, sólo usa el 10% de las sinapsis de la zona diseñada para procesar la información visual entrante. O, en otras palabras, el cerebro humano bombardea en algún lugar del inconsciente alrededor de once millones de datos a la vez, aunque la persona es capaz de procesar conscientemente sólo unos cuatro mil diarios. Esto básicamente significa que "ve" una fracción muy pequeña de lo que lo rodea. Visión selectiva  que va filtrando lo real basándose en factores como el estado de salud, el estado de ánimo, los pensamientos, las creencias,las motivaciones, los objetivos,y sobre todo,los prejuicios...
Pero hay además algo qué impide el desarrollo de la atención: Se trata de un mecanismo integrado en el cerebro humano llamado el "efecto cóctel". Por ejemplo,una persona está en una fiesta, rodeada por el ruido de la conversación,distraída en los colores,la música,y el movimiento,ajena a casi todo. Y entonces,de repente, su espíritu vuelve de súbito,cuando  alguien que ella quiere grita su nombre. Ahora empieza a prestar atención. Lo que antes era una pared de ruido sin sentido y percepciones sobrestimuladas,se convierte en su consciencia en  un momento significativo. Cuando las personas se centran en una sola voz, ignorando a los demás, su cerebro de alguna manera se niega a información de otras fuentes que le rodeen .
Otra forma de visión selectiva es aquella en la que encontramos coincidencias casi mágicas en nuestro entorno.
 Así, por ejemplo,las mujeres embarazadas comenzará a "ver" a otras mujeres embarazadas, mientras que antes, al parecer, no había muchas. Lo mismo sucede cuando estrenamos automóvil  y milagrosamente, vemos muchos coches iguales al nuestro en el camino. En ninguno de estos casos hay cambio en el medio ambiente: ni hay más embarazadas ni hay más autos azules... Lo que cambia es nuestra percepción, o, en las palabras de Holmes, lo que cambia es el hecho de que enfocamos nuestra atención.
Asi para desarrollar  nuestra atención tendríamos que mantener la función de cerebro activo, renunciando a la pereza de pensar, y ensayando el profundo pensamiento, pues es  sólo la inactividad  del cerebro, lo que lo vuelve lento,como bien podemos observar en  el rostro de la mayoría de los pasajeros adormilados y aburridos que viajan a la salida de sus trabajos en el transporte público.
Sin embargo,la atención es un recurso limitado por el grado de inteligencia del ser humano. La necesita una persona para percibir el entorno,pero necesita sobre todo la inteligencia y el criterio propio para interpretarlo. Al igual que con la mayoría de las cosas,la atención necesita usarse en el justo medio. Prestar demasiada atención a una sola cosa, raya en un disturbio obsesivo,y nos ciega a otras posibilidades de la realidad. Y lo mismo ocurre cuando al contrario,dispersamos nuestra  atención en muchas cosas,  para llegar a una saturación cerebral en la cual ya no  se presta atención a ninguna de ellas.
Existe un experimento que demuestra ampliamente lo anterior:
A un grupo de estudiantes se les convocó a jugar baloncesto,mientras contaban sus pasos y  tarareaban una cancioncilla. Lo hicieron muy bien, y el único problema fue que todos ellos no notaron al hombre disfrazado de gorila gigante que se golpeó el pecho un par de veces frente a todos.
Estaban tan ocupados en jugar,contar pasos y tararear que no fueron capaces de ver lo elemental,eso que parecía imposible que no fuese notado.

Por lo tanto, lo que hay que aprender es  a ver nuestro entorno sin la venda de los prejuicios,el miedo y los pensamientos mecánicos y dando libertad a nuestro cerebro de ampliar nuestra mirada sobre el mundo, en lugar de permitirle a la pereza y decidir por sí mismo,dejando atrás la comodidad de  lo que se hace por la costumbre de la menor resistencia.
Holmes nos deja el ejemplo: Su mente analítica siempre le ayudó a solucionar cualquier situación.
Así, podemos preparar a nuestra mente para ignorar ciertos elementos triviales y comprender otros de importancia. Y tener en cuenta siempre algo,eso mismo
que le dijera Sherlock al doctor Watson mientras afinaba su violín:
-Elemental,mi querido Watson...Aunque parte de lo que percibimos viene de los objetos que nos rodean, otra parte (y que puede ser en su mayor parte) siempre sale de nuestras propias cabezas...