lunes, 10 de junio de 2013

Los elefantes de Botswana...





Para desgracia de la mayoria de los españoles no es noticia que su rey gusta de masacrar animales,y que es un adicto al espectáculo taurino,pero fue de vergüenza internacional cuando salió a la luz pública su última cacería a Botswana,safari que realizó acompañado de su amante y a cargo del erario, mientras los españoles sufrían uno de los momentos más graves de la crísis económica del país.
 Este sujeto,digno heredero del dictador Franco que lleva mas de 50 años matando por ocioso,y no tiene ética ni respeto por la vida y su placer por matar no distingue si son animales en peligro de extincion. La caza esta prohibida en Africa desde 2010 pero algunos gobiernos corruptos la permiten a cazadores ricos decididos a pagar sobornos de mucho dinero por el placer de matar.
El despreciable sujeto necesito siete disparos de un rifle Rigby Express, que pesa 5 kilos, para tumbar al animal, el mayor ejemplar cazado este año en la zona y que lo tenian reservado para él). Pero recordemos que el Borbón empezó a matar desde muy joven,cuando en 1956 mató a su pequeño hermano de 14 sorrajándole un tiro en la cara con su revólver. A una persona normal ese suceso le hubiese traumatizado de por vida,pero en el psicópata reyezuelo vemos que esa tragedia sólo fue el inicio de su carrera de asesino.
 En el mismo año,antes de matar al elefante en África,este individuo pago 7.000 euros para matar un bisonte sedado en Polonia, pese a ser una especie protegida y a que sus súbditos están en plena crísis económica.
Lo triste de todo este asunto es que pocos españoles están indignados por la matanza de esos animales en riezgo de extinción,más bien pasa que la mayoría está furiosa por el derroche de dinero gastado en este viaje a Africa, de un rey que habla de "austeridad" y "solaridad" y que sin embargo  no tiene escrupulos en gastar miles de euros de las arcas vacias de un pais en la ruina economica. Y al que se le están imponiendo duros recortes en educacion, sanidad, etc. y a la casa real  le quitan simbolicamente un 2%.
 Solamente matar a un elefante cuesta 38.000 euros pero el precio del safari completo ronda los 76.300 euros.Y esos gastos de la caceria del Borbón  los pagó el contribuyente español: permisos, vuelo, sequito,amante,etc.
Pero lo más trágico de todo esto es que los elefantes estan muy amenazados por la caza furtiva y la pérdida del habitat. Dicen que la extincion de estos animales puede hacerse realidad en 20 años si los gobiernos africanos no hacen nada para impedirlo. Pero esos pueblos,víctimas desde siempre de los explotadores europeos,se mueren de hambre y no tienen más elección que aceptar los sobornos de  manos de ricachones, como Juan Carlos, que pagan muchisimo dinero para experimentar el placer de matar.




La caza tenia sentido cuando los cavernícolas de las glaciaciones tenían que  matar animales para comer y abrigarse con sus pieles, pero en esta época cazar ya no es necesario y quien lo hace es porque compensa su disfunción viril matando animales. Y ese es el caso del decadente sujeto de 76 años,que quiere aparentar ser un jovenzuelo cazador, y evade afrontar de verdad los problemas de corrupción y saqueo con los que su familia,sus socios y èl mismo,hundieron a  España...un país donde el  presunto jefe del estado se va a cazar elefantes mientras cinco millones de personas no tienen empleo...un país donde un sujeto que se hace llamar "rey", se opera de prótesis de cadera en una clínica privada, mientras miles de sus compatriotas esperan meses para la misma intervención...triste país donde el anciano millonario a base de parasitismo  se va de vacaciones en jet privado mientras se anulan las ayudas a las personas dependientes,y se desahucian a los viejos que trabajaron toda la vida de sus casas...Su país se hunde en la miseria mientras este sujeto sin cordura derrocha millones, a cuenta del pueblo, en sus extravagantes y cruentas aficiones. Que necedad…
Un señor de casi 80 años,con tumores en los pulmones y osteoporosis incipiente, disparándole sin juicio ni compasión a un indefenso animal...Que caso tuvo? Para qué? Cuál era el fin...?
La Monarquía es la antítesis de la democracia,ya que la primera es simplemente la legalización de la desigualdad y la impunidad política por derecho de nacimiento,y en la democracia nadie tiene porque decirse superior y menos por herencia, y menos esa banda de holgazanes autonombrados "nobles", que jamás en su vida han trabajado,y que derrochan el dinero del pueblo y lo roban descaradamente, con un sujeto corrupto,fascista y que mata hermanos y animales por deporte como líder de esa pandilla de granujas que deberían estar en la cárcel…Pero pasa entonces que el sujeto "real", con mayúsculo cinismo, hace el último agujero al barco español-que ya hacía aguas por su propia corrupción y la de su familia y la de sus sirvientes Rajoy y Bárcernas- y se va un 14 de abril, día de proclamación de la Segunda República, de safari ilegal y termina su cacería con su monárquica cadera rota en tres pedazos, causando indignación y estupor en el mundo y una ola planetaria de vergüenza ajena por los pobres españoles que se dejan robar por ese patético gilipollas ...


Por lo anterior, el periodista Juan Arias,que fue condecorado con la Cruz al Mérito por  Juan Carlos Borbón. Sin embargo,Arias, frente al dolor animal que el Borbón ha venido causando en cada uno de sus exclusivos y carísimos viajes de safari a África se negó a recibir la cruz y mejor escribió una carta tomando la identidad de un elefante, haciendo las veces de vocero de esos animales para  ayudar a la reflexión acerca de estos delitos del señor Borbón.
Así fue que el periodista envió la siguiente carta a la Zarzuela:


“Señor Rey de España:
(Con todo el respeto que me merece su Majestad,adviertoprimero,y de antemano, que no soy monárquico.)
Soy un elefante de Botswana, el país africano en el que me dicen que su Majestad ha estado recientemente para descansar de sus fatigas, cazándonos en un safari.
Los elefantes somos mansos, aunque fieros cuando nos atacan.También nuestros dioses, los de la sabana, son dioses buenos, no vengativos, aunque sí celosos de sus habitantes.Quizás por ello, han querido preservar su vida,importante para su país,aunque han querido advertirle con su caída y sus fracturas en el campamento desde donde salía para cazarnos, que sería mejor ya para su Majestad que ha vivido ya más de lo que vivimos uno de nosotros, dedicase su tiempo a otras cosas, en vez de venir a matarnos.
Por ejemplo a seguir a esa España que se está desmoronando económicamente, a ese 52% de jóvenes que sufren el aguijón del paro después de tantos años de estudios, o simplemente a disfrutar de ver a los animales correr y divertirse en su habitad natural, pero sin escopetas, con las manos vacías o llenas de flores.Nosotros sabemos que no ha hecho nada ilegal viniendo y pagando muchos miles de euros para matar a uno de los nuestros.Se lo permiten las leyes de mi país. Para muchos, matar gratuitamente animales es como lo era antiguamente cazar a lazo a los negros o indios para esclavizarlos.
¿Pero basta que algo sea legal para realizarlo?
 Existen también las leyes del corazón, no escritas,las de los sentimientos humanos, que dicen por cierto que son superiores a los nuestros y existen ciertos ejemplos que un Rey debe ofrecer de su vida incluso privada.
Su Majestad, desde su primer discurso como Rey,afirmó que quería serlo de todos los españoles.Yo sé que en España hay aún mucha gente que no se importa de ver sufrir o morir a los animales y que hasta se divierte observándolo. Pero existen también millones, sobretodo de jóvenes,que aman a los animales, que quieren protegerles y
conviven con ellos.A esos millones de españoles, no creo que les guste especialmente la imagen de su Rey llegando a esta África, que es nuestro territorio, escopeta al hombro, para distraerse disparándonos sin que podamos defendernos.
Nos han dicho, Majestad, que posee una de las mejores colecciones de escopetas de caza que existen.
¿Podemos hacerle una sugerencia? 
Haga de ellas un museo y anuncie a los españoles, que su Rey ya no va a matar
a ningún animal y que los años que aún le queden de existencia-que le deseamos sean aún muchos más de los que nosotros vivimos, los va a dedicar a distraerse a favor
de la vida y no de la muerte. Sabemos que nosotros, los elefantes, como el resto
de los animales, no tenemos derechos. Nacemos para ser cazados y muertos. Pero queremos recordarle que nosotros no hacemos mal a nadie. Somos sensibles
y humildes y hasta nos parecemos a ustedes los Homo Sapiens.
Dicen los zoólogos que somos de los animales que respetamos a nuestros difuntos y de los pocos que saben reconocerse, como los humanos, en un espejo.

Es verdad que quizás para ustedes los humanos los elefantes seamos inútiles, no somos indispensables para nada, pero,no por ello deben tener el derecho de matarnos.
También las monarquías hoy-y lo digo con todo el respeto- aparecen inútiles para muchos y no por eso se pasa por la guillotina a los reyes y reinas.
Y hablando de reinas, nos gustaría saber qué piensa su discreta y querida reina Sofía de su amor por la caza de elefantes. Ella como mujer y como madre, debe saber
que en nuestra organización en la sabana,vivimos un reino matriarcal.
Ellas, las elefantas, organizan y dirigen nuestra comunidad.
Son madres amorosas, dan de mamar a sus hijos durante tres y hasta cinco años y sufren como ustedes los humanos cuando se los matan por capricho.
Por último nos gustaría que sus nietos y biznietos,majestades, un día consiguieran divertirse sin necesidad de venir a África a cazarnos y arrancar nuestros colmillos de marfil para adornar los palacios reales con sus trofeos de muerte.
Quizás, ni queriendo podrán ya hacerlo porque quedamos sólo 30.000 elefantes en todo el mundo y al ritmo con el que nos matan, sus nietos ya no tendrán como hacerlo,porque habremos sido extintos.
Tendrán que conformarse con cazar cucarachas que al parecer tienen un millón de años y resisten hasta a las radiaciones atómicas.
Nosotros, no. Somos más grandes, pero más frágiles.Quizás por ello nos amen tanto los niños a los que les gustamos tanto... Vivos, no muertos.


¿Por qué no nos subasta sus escopetas y devuelve ese dinero a su pueblo,que tanto le ha trabajado?
Finalizo deseando, Majestad, en nombre de nuestros dioses primigenios,que se recupere pronto del susto que le hemos dado,que no era para matarle, sino para hacerle pensar que sería mejor para su Majestad, que a la hora de dejar este Planeta, los elefantes que aún estemos vivos,podamos lamentarlo por usted en vez de alegrarnos por haber perdido a un verdugo.
Los vientos de la selva son misteriosos, Majestad.
¿Por qué no les devuelve lo que valen sus escopetas en vida?
Con la dignidad que supuestamente debe tener y en nombre de todos los elefantes de Botsuana...”