lunes, 26 de agosto de 2013

Un llamado...














El campo de Qah,al mediodía, es caluroso para las 5.000 personas sirias que han logrado encontrar refugio  y se organizan en torno a las tareas cotidianas, mientras se lleva a cabo una distribución de ropa y agua en el centro de salud de los Médicos del Mundo. Ellos atienden a  cerca de 150 pacientes al día, en su mayoría mujeres y niños que sufren patologías relacionadas con la guerra y las carencias que han soportado durante su precipitada huída y que se agravan por los múltiples desplazamientos que han tenido que realizar.
La frecuencia e intensidad de los combates ha aumentado la afluencia constante de personas al campo de refugiados, que cuenta ya con más de 800 tiendas. Los equipos de Médicos del Mundo distribuyeron el pasado verano,alimentos, mantas, jabón y lonas de plástico para impermeabilizar las tiendas. Se ha instalado un sistema de abastecimiento de agua potable y de eliminación de aguas residuales y se han distribuido kits de higiene con el objetivo de reducir el riesgo de contraer enfermedades infecciosas. También en Qah se ha abierto un centro materno-infantil para las mujeres y niños que viven en el refugio y en los campos de la región. Allí, diez camas permiten acoger durante cinco días a madre e hijo para asegurarles unas condiciones de vida decentes, calor, comodidad y cuidados posnatales. Les atienden tres enfermeras,sirias, como refuerzo del equipo de Médicos del Mundo.

MdM también se encuentra desde hace dos años trabajando en Jordania y en el Líbano,asi como en la frontera turco-siria. con las personas refugiadas, en centros operatorios y de rehabilitación.
Y en ellos,además,se han recibido más de 2500 pacientes que habían sido operados en clínicas u hospitales sirios, pero que no habían recibido el cuidado postoperatorio ni rehabilitación alguna por el tema de la guerra. La mayoría de los pacientes provienen de Alepo, Homs, Idlib y Hama y son civiles heridos durante los bombardeos aéreos o por las tropas en tierra del régimen y de los insurrectos. Desde abril de 2012, Médicos del Mundo da soporte material y envió sus redes de médicos  que -junto con equipos sirios voluntarios-, socorren a toda la población afectada dentro del territorio. Debido a la violencia y los bombardeos generalizados, la necesidad de ayuda médica no deja de acrecentarse.
Lo lamentable de ésto es que tanto el personal sanitario como los establecimientos médicos siguen siendo el blanco de ataque de las fuerzas gubernamentales.
Pero aún con ello,MdM sigue reforzando su apoyo médico y psicosocial en Jordania, Líbano y Siria, suministrando medicamentos,agua y alimento a las personas refugiadas y a las redes médicas en Siria.
En la zona de North Bekka, donde se encuentran más de 130.000 refugiados sirios de diferentes orígenes étnicos, Médicos del Mundo realiza ahí una misión hospitalaria completa. La población refugiada, sufre una constante preocupación por cubrir sus necesidades básicas, y superar las múltiples barreras que limitan el acceso a los servicios de salud, y además mantener una organización comunitaria, lo cual dificulta aún más su situación,por ello se ha extendido el apoyo al campo de Al-Zaatari (donde MdM Francia ha instalado ya dos clínicas y un consultorio) así como en Ramtha, entre otros lugares en colaboración con Médicos sin Fronteras.
Todo este trabajo le da a Médecins du Monde la autoridad moral para hacer un llamado de exigencia a los participantes de esta guerra a que por lo menos,respeten la ley internacional sobre los Derechos Humanos. Todos los implicados tienen la obligación de proteger a los civiles y heridos,y para evitar que  los médicos y los hospitales de trabajo sean dañados.
Esta es una llamada de atención
de acuerdo con la Convención de Ginebra (1954), aplicable a los conflictos armados no internacionales y que advierte:  "Todas las personas tienen derecho a recibir asistencia médica, independientemente de su campamento. En tiempos de guerra, los heridos deben ser protegidos, en hospitales seguros y los médicos tienen la obligación de cuidarlos."
Cada día, miles de sirios que huyen del horror hacia los campamentos humanitarios de  las fronteras con el Líbano, Turquía y Jordania, donde las ONG internacionales (como Médicos del Mundo y Médicos sin Fronteras) vienen en su ayuda.
Pero cuando los profesionales de la salud son asesinados o torturados,y los hospitales son destruidos,o se les hace inaccesibles a los heridos por temor a represalias,y los retenes y barreras a la atención médica son  una constante, es necesario que todos los participantes del conflicto recuerden que en todas las circunstancias y en todas partes, sin discriminación alguna, toda persona tiene derecho a la asistencia médica. Pero en Siria no se está cumpliendo con la Convención de Ginebra,y eso es inaceptable y hay que señalar que,aun en la guerra, hay límites, y hay una serie de normas de derecho internacional que deben ser respetadas .


 Hay 600 médicos del voluntariado encarcelados,y muchos de ellos  han sido torturados y algunos asesinados. Las farmacias fueron quemadas, saqueadas,bombardeadas. Esto es un crimen contra la humanidad que se debe detener ya. La Convención de Ginebra establece que los heridos no son combatientes. Un herido con una bala en el estómago, no es un soldado de tal o cual campo, sólo un es ser humano en estado de desamparo que está herido y que debe ser tratado como tal.
La crisis humanitaria en Siria se extiende desde Aleppo, (con el continuo  bombardeo a clínicas y hospitales, las farmacias quemadas, con las ambulancias destruidas o robadas, y casi sin comida), hasta Ghuta,donde,con los datos de Médicos sin Fronteras, que realizaban su labor en esa zona,murieron 355 personas por un ataque de gas sarín,el pasado 21 de agosto.
(Para el gobierno estadounidense, este ataque fue perpetrado por las fuerzas de Assad y causó la muerte de mil 429 civiles radicados en una zona bajo control de los opositores armados.Tal vez ese país maneja a su conveniencia otros datos por su interés bélico-económico...
Pero Médicos sin Fronteras es independiente,y su único interés es el bien humano,y ellos  anunciaron la muerte de 355 pacientes con síntomas neurotóxicos en los hospitales de la zona de Damasco.
Tres hospitales de Damasco apoyados por MSF recibieron en menos de tres horas de la mañana del miércoles 21 de agosto,a 1600 pacientes con síntomas neurotóxicos... "355 de ellos murieron", escribió MsF en su comunicado).

El llamado de MdM  a la comunidad internacional es para que se colabore en la ayuda a los heridos y niños y mujeres refugiados,y para presionar a los Estados Unidos a que pare el despliegue de recursos militares en la región, y que ofrezca otras opciones para la paz,  recordàndole a  Barack Obama que un Premio Nobel de la Paz, no puede ordenar la intervención bélica de ningún país,y si lo hace,que regrese el monto del premio o lo done al mismo país intervenido,en este caso Siria...
Y recordar igualmente, que Médicos sin Fronteras también recibió el Premio Nobel de la Paz,y que fueron  sus médicos y rescatistas los que proporcionaron los primeros auxilios en Siria, y por ello también fueron afectados por la exposición masiva a un agente nervioso,mientras salvaban otras vidas,y no se muestran tan suceptibles como Obama... Así que intentar sofocar la violencia con más violencia es absurdo. Ante una intervención de Estados Unidos,los más perjudicados serían los civiles ignorantes de dónde se encuentran los depósitos de esas armas químicas.

Sin saber aún quienes fueron los autores de esa violación del derecho internacional humanitario que prohíbe el uso de armas químicas y biológicas, la intervención de otros paises desataría un genocidio aún más terrible. Pero en MsF no tienen tiempo de ocuparse de la geoplítica,pues estan atareados con los pacientes que sobrevivieron y que fueron tratados con atropina, una droga proporcionada por MdM y que se usa para tratar los síntomas nerviosos. MSF y MdM ahora estáN trabajando para obtener màs medicamentos,pues las dosis de atropina ya están agotadas de los hospitales (o mejor dicho: casas abandonadas transformadas en hospitales de emergencia para operar y hospitalizar a los heridos).
La supervivencia de este proyecto humanitario es frágil. En una situación de guerra donde MSF trabaja sin el permiso de las autoridades del gobierno sirio ni el de los jefes opositores ,aunado a que la evolución de la lucha, las dificultades de comunicación y los obstáculos que enfrentan los heridos a unirse a los hospitales itinerantes, pone constantemente el trabajo de los médicos en riesgo.
Por eso es que MdM y MsF hace este llamado para recordar al Mundo que:


"...Los Médicos del Mundo , se niegan a que los civiles, mujeres y niños sean bombardeados y asesinados. En tiempos de guerra, los civiles deben ser protegidos."
"Los Médicos del Mundo  se niegan a ser ejecutados y torturados simplemente por tratar a los heridos. En tiempos de guerra, los médicos y personal de enfermería deben ser protegidos."
"Los Médicos del Mundo rechazan que los hospitales sean destruidos y se conviertan en lugares de tortura y represión . En tiempos de guerra, los hospitales y sus heridos y médicos  deben ser protegidos.
"Y los Médicos del Mundo, finalmente, recuerdan a los combatientes que en toda circunstancia y en todo lugar, sin discriminación, toda persona tiene el derecho a recibir atención médica,según el artículo 3 de los cuatro Convenios de Ginebra aplicables a todos los conflictos armados- internacionales o no- lo que constituyen un mínimo de respeto al derecho del humano y a su dignidad."
En Siria, como en todo país, hay normas humanitarias de derecho internacional que todas las partes en el conflicto deben respetar...



Todos podemos participar y transmitir la llamada de MdM en su sit: http://appelsyrie.medecinsdumonde.org/
o por medio de redes sociales, bajo el hashtag # AppelSyrie. 
(Gracias)
Texto al alimón del Sensei y de Rox