viernes, 16 de agosto de 2013

Los indecisos...


Es muy común encontrarnos con sujetos que entorpecen nuestras labores,nos distraen,nos hacen perder el tiempo y nos enfadan por que no pueden tomar la más mínima decisión, como por ejemplo, elegir un plato en un restaurante, o escoger una película, y hasta el camino que tomar para volver a su casa...
Son esos que cuando se trata de elegir entre  apoyar o dar la espalda a sus amigos,prefieren mejor no tomar partido y eludiendo compromisos y responsabilidades,  autonombrándose "neutrales"... Pero la verdad es que cuando deben tomar decisiones trascendentes en su vida, como podría ser mudarse con la persona amada, tener hijos, elegir un trabajo o unos estudios, los indecisos se paralizan y se abruman como si se estuvieran ahogando en un vaso de agua,y postergan,eluden,y engañan a los otros con mil evasivas.
Los indecisos se pueden descubrir si los observamos cuidadosamente: siempre parecen vivir apurados por el tiempo escaso que tienen o abrumados por la gran cantidad de trabajo que dicen hacer, comen rápido, mienten rápido, opinan ligero, porque su falsa percepción del tiempo les hace sentir que los minutos transcurren con inusitada lentitud.
Y es que los indecisos no pueden elegir una opción entre otras varias que se les ofrecen, ni decidirse a ejecutar una acción, ni seleccionar una estrategia, ni orientarse hacia un determinado rumbo renunciando a otros, ni atreverse a solucionar problemas, debido a que son presa de  bloqueos u obstáculos psicológicos.
Esos bloqueos pueden ser porque estos sujetos están sumamente desorganizados, o tienen serios problemas de autoestima, trastornos de sentimientos, pensamientos y emociones,y sus valores estan trastocados.
Porque los indecisos son personalidades inseguras y son a su vez, buscadores exagerados de reconocimiento:  no pueden tomar ninguna decisión por más pequeña que sea,porque estan petrificados entre el pensamiento del  "no puedo" y deseo de que "todos me aplaudan".
Pero también sucede que cada decisión nos compromete y nos define, y eso es lo que en última instancia los indecisos temen: el compromiso. Van por la vida evadiendo comprometerse con el amor,con los valores personales,y hasta con sus propios sueños... Y es que no están dispuestos a cambiar sus costumbres ni a dejar su comodidad, y es que elegir es asumir un riesgo... el riesgo a perder.
Los indecisos a menudo padecen la sensación de estar siendo dominados por los otros,y este sentimiento de sometimiento a la voluntad de los demás entorpece su forma de actuar,sus pensamientos, sus ideas y afecta la identidad. Pero lo que en realidad justifica esa sensación,es que los indecisos reelegan su propia libertad en los demás,que son los que al final terminan decidiendo por ellos. Esta dependencia mental hacia los otros es disfrazada como un sentimiento persecutorio, porque  de ese modo son los demás los que se equivocan,y no él.
Y todos estos juegos mentales de los indecisos se deben, por lo general, a experiencias vividas en el pasado que ocasionaron culpa o dolor.Esos posibles traumas generaron los bloqueos psicológicos que se estructuran en prejuicios  en todas las áreas vitales y, en especial, en el proceso de toma de decisiones. Por lo general,esos bloqueos son inconscientes y surgen en ambientes abiertamente hostiles y rechazantes, que causaron la dificultad para elegir claramente que nos gusta o que anhelamos, y que bloquearon el derecho a decir "No" que todos tenemos.

Por ello, los indecisos no saben decir "no",ni "sí",  evitan los problemas para no experimentar incomodidad o sufrimiento, pues consideran que las opciones y elecciones, al ofrecer una posibilidad de cambio, constituyen una amenaza a la comodidad de lo que resulta familiar ,y tienen miedo de abandonar su zona de confort de sus costumbres.Y es que los indecisos tienen una enorme falta de confianza en sí mismos,cosa que lleva al temor inconsciente de que ninguna opción que tomen será buena y será riesgosa.
Por otra parte,muchos  indecisos tienen una imagen super- idealizada de sí mismos, lo que constituye una forma de compensación destinada a disimular y contrarrestar su desconfianza personal. Y eso los obliga a actuar sobre la base de cualidades y talentos inexistentes, error que los conduce a elecciones erróneas debido a que su juicio se encuentra distorsionado.
También sucede que los indecisos tienen una necesidad obsesiva de agradar a los demás que los afecta enormemente, debido a que no se satisfacen los propios gustos; en caso de que una decisión acertada desagrade a otros o sea impopular,los indecisos  la desechan a favor de otra que hasta les puede ser perjudicial, o de plano,se abstienen de elegir.
La afición desmesurada por el reconocimiento da lugar a tomar decisiones erróneas que, a menudo, son la antítesis de la libertad y la dicha.
 Pero oculto en esa búsqueda del reconocimiento,subyace un escaso amor propio, lo que hace que se sientan obligados a mentir y mentirse. Y como les asusta el fracaso y la humillación, evitan tomar decisiones que puedan poner en peligro su orgullo.
De ahí vienen las interminables demoras y esperas, porque los indecisos, en esa morosidad,esperan  una solución mágica que les solucione la vida.
Y pasa también que los indecisos  tienen una necesidad obsesiva de tener siempre la razón, pues al menor asomo de fracaso –por pequeño que sea- se autodesprecian severamente. Les asustan las decisiones y se ven en la imposibilidad de tomarlas por miedo a cometer algún error por ese exagerado anhelo de reconocimiento y por la fragilidad de su yo, lo cual no les permite reconocer sus limitaciones y errores con humildad.
Los indecisos,siempre parecen agobiados por la engañosa creencia de que no tienen tiempo para lo que sea,de ese modo se autopresionan y  justifican con ello su miedo al compromiso de elegir. Y es que padecen una grave desorganización en sus ideas,cosa que los lleva a olvidar,omitir,postergar,o negar,pues su mente no ha aprendido a priorizar las cosas importantes de las que no lo son, lo cual incide en lo que aprecian, cómo utilizan su tiempo y energía , cuales son sus genuinos ideales, y como estructuran sus valores personales.
Y es que desconocer esos valores es como si no los tuvieran.Por que cada vez que tomamos una decisión ordenamos los asuntos de nuestra vida de acuerdo con esa escala de valores personal, privilegiando los más importantes para nosotros, y es así como se fortalecemos nuestras convicciones y nuestro carácter. Por eso es que los  indecisos se ven tan pusilánimes,pues tal parece que no saben quienes son y ni qué quieren realmente,pues su falta de carácter  se pone en evidencia cuando no establecen el orden de sus prioridades,y cuando ejercen un criterio erróneo en el que igualan lo trivial a lo trascendental.

 En síntesis, en la medida en que los indecisos  desconocen sus propias preferencias, carecen de la entereza y el carácter para defender sus propios valores ,y no toman en serio sus propios sentimientos,se  sabotean a sí mismos en cada elección que su libertad les obliga a tomar,y así es como van perdiendo las cosas más valiosas de la vida...