miércoles, 28 de agosto de 2013

Los irracionales...

El pensamiento se manifiesta como la palabra; 
la palabra se manifiesta como el hecho; 
el hecho se convierte en un hábito; 
y el hábito se endurece hasta convertirse en carácter; 
de modo que observa el pensamiento y sus formas con cuidado, 
y deja que surja el amor 
y que nazca de la preocupación por todos los seres.... 
Del mismo modo que la sombra sigue al cuerpo, 
conforme a lo que pensamos, en eso nos convertimos. 
Sidharta el Buda.




Albert Ellis es considerado, entre los profesionales de la psicología de Estados Unidos y Canadá, como el segundo de los psicoterapeutas más influyentes de la historia (delante de Sigmund Freud que ocupó el tercer puesto, y detrás de Carl Rogers, que fue el primero en la calificación de las entrevistas realizadas a estos académicos) Ellis fué el fundador de las terapias cognitivo-conductuales y desarrolló la terapia racional emotiva conductual o TREC. Fundó el Albert Ellis Institute en la ciudad de Nueva York,y escribió numerosos libros.
Las mayores influencias de Ellis fueron Horney, Adler, Fromm y  Sartre. Se apoyó en sus estudios sobre semántica general, para la creación de la terapia racional, y también se basó en gran medida en la filosofía existensialista, y en sus propias experiencias de psicoterapia.
Ellis rompió por completo con el psicoanálisis, y desarrolló un nuevo tipo de psicoterapia más activa, en la que el psicólogo ayuda a comprender a las personas, —y actuar en base a esa comprensión—, que su manera personal de pensar contiene creencias erróneas que son la causa de sus dolores emocionales. Así,con esta nueva aproximación,Ellis se dedicó al trabajo de cambiar activamente las creencias y comportamientos contraproducentes, autoderrotistas y rígidos de los aquejados, demostrando su irracionalidad por falta de evidencias. Ellis creía que a través del análisis racional, la gente entendería que muchas de sus creencias y pensamientos eran irracionales, y cambiándolas por una posición más racional aliviarían su dolor psicólogico. A esto se le conoce como reestructuración cognitiva.
Así, la Terapia Racional Emotiva (TRE), intenta descubrir las irracionalidades de nuestros pensamientos y con ello sanar las emociones dolorosas, dramatizándolas y exagerándolas, para reconocerlas más facilmente, como consecuencia de los esquemas mentales distorsionados. Ellis afirma que no son los acontecimientos los que nos generan los estados emocionales, sino la manera en que los interpretamos.  Por tanto, si somos capaces de cambiar nuestros pensamientos irracionales, seremos capaces de generar nuevas emociones menos dolorosas y más racionales y realistas.
Y es que los pensamientos irracionales no se basan en la realidad, no tienen ningún fundamento, no existen pruebas de su autenticidad y sin embargo se pueden vivir como si fueran ciertos y causarnos mucho daño.
Estos pensamientos recurrentes pueden producir depresión, ansiedad y estrés; provocar malestares físicos, malograr el estado de ánimo y ser el origen de muchos trastornos obsesivos y hasta fisiológicos.
Pero ese hábito de pensar de modo irracional se puede revertir al tomar consciencia de que lo ejercemos al adelantarnos a los acontecimientos basa en supuestos utópicos y  en generalizaciones ilógicas,y viviéndo con miedo a ser rechazados, al fracaso, a las pérdidas,etc.
Son ideas o pensamientos que en vez de traernos bienestar, nos traen malestar, nos llenan de ansiedad y afectan nuestras relaciones con nosotros mismos y con los demás.Y estos pensamientos irracionales siempre son signados por la  "tremendizacion","catastrofismo" o exageración del daño o significado del hecho más simple. Pero cuando ese pensamiento es expresado de esa manera,la situación en verdad parece peor de lo que es.
Otra  característica es la "Insoportablidad",pues la persona piensa que no puede ni imaginar el dolor que le causará ese algo que aún no sucede, y que si pasa es tolerable y pasajero.
Y lo más irracional es la "condena global", cuando la persona tiende a ser excesivamente crítica consigo misma, con los demás  y/o con las condiciones de vida. Ejemplos:
Sobre uno mismo: "soy un inservible","soy un hijo de puta","soy un pobre diablo" etc.
Sobre los otros: "es una mala persona y merece ser castigada". "El amor apesta" o "todos las viejas son unas putas" etc.
Sobre el mundo: "el mundo es una mierda”...
Ya vemos que éstas,como todas las generalizaciones, son ilógicas.
Ellis resumió en tres estas “Creencias Irracionales Básicas” , y  son:
1) Ideas respecto a uno mismo:  “Debo hacer las cosas bien y merecer la aprobación y el reconocimiento de los demás por mis actuaciones”.
Si pensamos que debemos hacer las cosas perfectas- para que los demás nos den su reconocimiento o  nos quieran-  no podremos sentirnos jamás seguros ni tranquilos, y viviremos pendientes de las opiniones de los demás. No tenemos que condicionar nuestra conducta al afecto o la aprobación ajena. El equivocarme forma parte de mi aprendizaje y no significa que me dejarán de querer. Y esa creencia de que necesitamos sentirnos valorados y reconocidos por los demás sólo causará un estado de contínua tensión por lo que se hace o se dice,y hasta llegar a fingir lo que se "es".El exigir ser aprobado por todos es una meta inalcanzable. Si se necesita de forma extrema ese reconocimiento siempre se generará una preocupación por el cuánto le aceptarán a uno y es imposible que uno sea siempre simpático o agradable a los demás. Y aunque se pudiera alcanzar ese reconocimiento de los demás, eso exigirá una enorme cantidad de esfuerzo y energía.
Pasa también que al intentar ser aprobado por los otros generaría un servilismo cotidiano hacia ellos,de tal modo que se tendrían que abandonar las propias necesidades.
Y para peor: la incertidumbre de no conseguir el reconocimiento de los demás genera un comportamiento inseguro y molesto perdiéndose con ello el interés que tanto se busca en los otros.
La alternativa racional a ese pensamiento erróneo es comprender que debemos erradicar las necesidades excesivas y dependencias de reconocimiento o amor, buscándo más la aprobación personal en los hechos, actos y comportamientos, que el reconocimiento valadí de los otros por el "sí mismo" abstracto. Y entender que el no ser reconocido o aceptado por los demás, es algo enfadoso, pero no horroroso, catastrófico y letal....Y asimilar que, para conseguir el amor de los demás, una de las mejores formas es darlo...
2)     Ideas respecto a los demás: “Los demás siempre deben actuar de forma agradable, considerada y justa”...El creer que los demás deben tratarnos bien y no dañarnos también es una idea errónea, que nos llevará a crrer en el otro lado de la moneda: "Cierta clase de gente es vil, malvada e infame y que deben ser seriamente culpabilizados y castigados por su maldad"....Las personas somos seres limitados que la mayoría de las veces actuamos de manera automática e inconsciente sin una "maldad consciente".
Debemos entender que el castigar o culpabilizar severamente al que comete errores normalmente le conduce a seguir cometiéndolos, por el contrario una actitud más tolerante y racional a la hora de considerar sus errores le favorece más el cambio positivo.
El culpabilizar a los demás nos lleva a culparnos a nosotros mismos,y esa culpa siempre genera depresión, angustia o ansiedad, así como el culpabilizar a los demás causa rabia y hostilidad, y no conduce a otra cosa que al conflicto y al dolor.
El sujeto que actúa mal en la mayoría de los casos, es una persona ignorante o perturbada,llevada por sus pensamientos irracionales,y que no es conciente de las consecuencias de sus comportamientos para los demás y para si misma. Así que la alternativa racional a este tipo de pensamiento dañino es que cuando alguien nos culpabilice, deberemos preguntarnos si realmente hicimos mal e intentar mejorar nuestra conducta, pero si no lo hemos hecho, comprender que la crítica de los demás es un problema de ellos, por algún tipo de defensa o perturbación. Hay que comprender qué la gente actúa desde su punto de vista, y si hay una manera serena de hacerle entender sus errores, practicarla. Si no hay modo,sabremos que es algo lamentable, pero no necesariamente catastrófico,y no pasa a más...
Lo racional es entender que los propios errores,así como los de los demás, son el resultado de la ignorancia o de la perturbación emocional,simplemente.
Y es que cada quien actúa de acuerdo a sus criterios o posibilidades, y si nuestras expectativas son demasiado elevadas nos desilusionaremos o condicionaremos nuestra conducta intentando forzar el comportamiento de los demás...
3)     Ideas respecto a la vida o el mundo: “La vida debe ofrecerme unas condiciones buenas y fáciles para que pueda conseguir lo que quiero con  comodidad y sin mucho esfuerzo ", o "La desgracia humana se origina por causas externas y la gente tiene poca capacidad o ninguna, de controlar sus penas y perturbaciones", y también: "Es tremendo y catastrófico el hecho  de que las cosas no vayan por el camino que a uno le gustaría que fuesen".
Esos pensamientos son irracionales porque no hay razón para pensar que las cosas deberían ser diferentes a lo que realmente son, otra cosa es que nos agrade o no...El estar abatidos por las circunstancias no nos ayudará a mejorarlas, y sí es posible que de esta forma las empeoremos.
Cuando las cosas no nos salen está bien luchar por cambiarlas, pero cuando esto es imposible, lo más sano es aceptar las cosas como son.
Aunque nos veamos frustrados o privados de algo que deseamos, el sentirnos muy desdichados es sólo consecuencia de considerar erróneamente nuestro deseo como una necesidad fundamental.
El creer que el mundo “nos debe” dones y éxitos es un pensamiento irracional que nos llevará a sentirnos frustrados. Cada persona tiene  las herramientas en sus manos para hacer su camino. Y si no las tiene, puede obtenerlas reflexionando,leyendo,y trabajando en sí mismo. Esperar sentado a que ocurra lo milagroso instalándose en la queja o en la auto-victimización no generará ningún cambio y si mucho dolor.
La alternativa racional sería la de discernir si las circunstancias son realmente negativas, o si estamos exagerando sus características frustrantes.
El sentido catastrófico de los acontecimientos se lo damos a veces con nuestras propias expresiones: "Es terrible", "Dios mío", "No puedo soportarlo". Hemos de aprender a cambiar estas expresiones por otras más racionales y realistas: "Es pèsimo", "Esto es feíto pero puedo soportarlo".
Un individuo, cuando experimente una emoción dolorosa, puede reconocer que es él el creador de dicha emoción, y que como la origina, también puede erradicarla.


Cuando observamos de forma objetiva nuestras emociones dolorosas descubrimos los pensamientos y frases ilógicas que están asociados con esa emoción. Y cuando se es capaz de cambiar las propias verbalizaciones de forma radical,se podrán transformar las emociones autodestructivas.Y es que la mayoría de nuestras preocupaciones no las causan los peligros externos, sino la manera que tenemos de hablarnos a nosotros mismos.
EN fin,que muchos de nuestros malestares  giran alrededor de estas 3 pensamientos irracionales. Si los reconocemos, dejarán de afectarnos. Reconocerlos es una forma de desactivarlos, de restarles poder...