sábado, 5 de octubre de 2013

En el país de los gordos...






La  obesidad es  la causante de más de tres millones de muertes por año, debido a enfermedades asociadas con el exceso de peso, según la Organización Mundial de la Salud.Si se comparan las cifras de hace treinta años en la población, existen actualmente más de doble de personas obesas en el mundo, que suman alrededor de quinientos millones de individuos.
Aunque la vida en general se ha vuelto más sedentaria, como resultado del adelanto tecnológico y su incidencia en el sedentarismo, el factor que incide en mayor medida en el aumento de peso es la comida procesada por las trasnacionales de alimentos, debido a la gran cantidad de azúcar y de grasas con las que se elabora.
Los edulcorantes y las grasas saturadas en alimentos envasados, la presión publicitaria, y la inmensa variedad de productos prescindibles pero accesibles y altamente adictivos por su alto contenido de grasas e hidratos de carbono en el mercado,y sobre todo el peligroso consumo de gran cantidad de fructosa en bebidas refresacantes,elemento que suprime la función de una vital hormona, la leptina, que es la que regula el hambre en el cerebro,causa que el organismo no registre cuando está satisfecho,han causado este daño en la salud del mundo.
El aumento de grasas,como hemos mencionado,es, también, generador de enfermedades cardiovasculares debido al exceso de plaquetas que se forman en los conductos intravenosos. Y resulta que,gran parte de los productos bajos en grasas contienen gran cantidad de edulcorantes, así que los alimentos "light" son un engaño que propicia aún más, la epidemia de obesidad mundial que preocupa hoy día a todos.
Tamnién ocurre que la obesidad es motivo de discriminación, dificultando a las personas con exceso de peso, el acceso a los empleos, a los lugares de esparcimiento y a los vehículos públicos, además de afectar a los niños en los colegios, al convertirse en el blanco de burlas de sus compañeros,causando todo esto,un daño enorme en la autoestima de los individuos.
Hay familias de obesos debido a factores genéticos pero son pocas,en general eso se debe a los hábitos de consumo que todos comparten en el hogar.
La obesidad es una enfermedad que se puede controlar y que hay que tratar,física y psicológicamente,y que debe ser incluida en los servicios de salud para su tratamiento en todos los países capitalistas. Y es que la obesidad sólo es el resultado de una adicción a los elementos de la comida chatarra,pues el azúcar y los alimentos hiper-calóricos son tan adictivos como la cocaína.
Por otro lado,a los poderes económicos les conviene mantener a una sociedad obesa,pues el sobrepeso dificulta cualquier revolución,-desde los puntos de vista físico y emocional- y además,los obesos son consumidores cautivos,además ese tipo de comida se come rápido,para que el empleado pueda volver a trabajar enseguida,y produzca más.
Este tipo de comida producida por el capitalismo,llamada también comida "basura" o "chatarra",resulta también,sumamente precaria debido a su poco valor nutritivo:  Las hamburguesas , los perritos calientes, las papas fritas , las sodas y refrescos,las frituras de harina,los pastelillos,o las sopas instantáneas, son arquetipos de la desnutrición. Sus conservantes basados en el fenol,generan algunos tipos de cáncer.
El aumento del síndrome depresivo en los obesos ha sido estudiado por la Universidad Autónoma de Barcelona,en una investigación realizada en enero del 2013,
que cubrió 12.059 personas y se analiza su dieta durante 6 años: los resultados sugieren un riesgo de depresión  de 48% ,o más altos, para los sujetos que consumieron grasas saturadas en comparación con los sujetos que se alimentan con la dieta mediterránea (verduras,pescado,frutas,cereales). Este síndrome  depresivo de la obesidad genera una alta co-morbilidad psiquiátrica ( trastornos de ansiedad, tendencia suicida, conductas adictivas, desarrollo de síntomas bulímicos y/o anoréxicos, etcétera)
.Pocos trastornos son tan visibles a los demás como la obesidad, y aun menos trastornos generan tanta ridiculización de sus víctimas y condena de parte de la misma sociedad capitalista. Los obesos sufren vergüenza, pena y culpa. Muchos de ellos, y en particular los pacientes de nivel socio-económico medio y alto, se ven cargados de un legado de fracasos para controlar su peso. La carga puede  desembocar en una depresión clínica, pero reduce la autoestima y afecta la calidad de vida del individuo. La presencia de complicaciones como diabetes, puede intensificar los sentimientos de vergüenza y culpa. La frustración y pena se intensifican cuando los pacientes luego de una pérdida de peso vuelven a subirlo, y en esa categoría se diagnóstica un aumento en la incidencia de suicidio- el 34% de los/las suicidas son obesos o lo fueron,o temieron serlo-.Esto último principalmente porque en el paciente obeso se presentan comúnmente problemas en el área afectiva y cognitiva,observándose una deteriorada imagen de sí mismo y de su cuerpo, bajas expectativas de autoeficacia y logro.
Esta alimentación distorsionada ya ha sido denunciada en la Unión Europea, por el eurodiputado José Bové ,portavoz de los agricultores franceses,centrando sus documentos en la importancia de la autosuficiencia alimentaria y la preservación del medio ambiente. Por otro lado, los chefs franceses del grupo Cyril Lignac 5 decidieron difundir la educación culinaria y del gusto en las escuelas ,creando la Semana del Sabor y la  Salud. dirigido en particular a los jóvenes y para controlar la publicidad dañina por medio de la legislación francesa.
Otros  movimientos para la promoción de buenos productos, el sabor y el patrimonio culinario, como el movimiento "slow food" ,se están creando en Italia,en Barcelona,en Berlín,en Rusia y en Canadá .

Esto sugiere que a los políticos les interesa que la población tenga  patrones de conducta sedentarios frente al televisor, y su ingesta excesiva de grasas en la dieta alimentaria sea para beneficio de los empresarios dueños de las refresqueras,las panaderías y las franquicias de alimentos basura.
Es así como se han ido desarrollando a lo largo del tiempo una modificación de los hábitos alimentarios del mexicano, y un cambio drástico en su actividad física,al mismo tiempo que se ha hecho una reducción grave en la calidad y el presupuesto de los servicios sanitarios que el estado debe otorgar a la sociedad.. No obstante, que la obesidad ha demostrado ser una problemática con importantes costos, tanto a nivel individual como social sólo 4% de los afectados reciben atención médica integral.
Y es que las actuales campañas de prevención-que son realizadas por los mismos publicistas que producen los anuncios de comida chatarra- hacen énfasis en indeseables secuelas del sobrepeso,como si el obeso fuese el único "culpable" de su gordura,sin tener la más mínima consideración al deterioro en la autoestima y su pésima calidad de vida.Y es que las enfermedades crónicas graves, representan un alto costo a nivel hospitalario, a nivel mundial,y es alarmante ver que los países como México, el líder en el problema de obesidad, no implementan con seriedad medidas legales contra esta patología social,y que sus campañas sanitarias se hagan solamente por conveniencias políticas,sin importarles a los mismos dueños del poder,que también están muy gordos,que alrededor de dos terceras partes de todos los adultos en el país tengan sobrepeso y una tercera parte sean plenamente obesos mórbidos, según la Organización Mundial de la Salud.
Asi,esas campañas frívolas,se basan en estereotipos que difunden la imagen de que las personas “llenitas” son graciosas y joviales, lo cierto es que subyace en los mismos medios que difunden esas campañas,discriminación, constantes críticas, bromas pesadas y expresiones hirientes por parte de esos mismos medios que han promovido su obesidad, de modo que los receptores de las campañas,experimentan con éstas, sentimientos de malestar,frustración y depresión, incluso desde edades muy tempranas.
Así pasa que ese pueblo obeso,y deprimido,posee una deteriorada percepción  de ellos mismos (considerandose fracasados, más torpes o menos inteligentes que los delgados y triunfadores estereotipos de la tv).
Estos estados de angustia llevan al obeso a tener el deseo irrefrenable de tener experiencias gratificantes y vuelve a comer la siempre accesible y barata comida chatarra,y después del atracón viene la pereza... Y eso lo lleva a la incapacidad para tomar decisiones por cuenta propia, lo que genera que su conducta sea controlada por otros,perdido en un sentimiento de vacío interno e incapacidad para controlar la vida propia.
Dicho lo anterior es fácil entender porque un paìs de obesos-enfermos, es tan fácilmente sometido...

Texto al alimón del Sensei y Rox