viernes, 4 de octubre de 2013

Los perezosos...










Hace frío fuera. El sofá está blandito...quién quiere lidiar con el mundo?

La pereza y la languidez o el letargo y la apatía se presentan cuando la mente no está dormida pero tampoco está despierta. Aparece cuando el ser humano se encuentra en una zona crepuscular en la que no se realiza ningún trabajo fructífero. Esta situación no es exactamente igual al sueño profundo, pues se suele salir con más facilidad de la zona crepuscular, pero posee la característica que uno puede caer una y otra vez en el letargo y quedarse sumergido en él.La pereza es habitual en personas impulsivas que se guían por su estado de ánimo a la hora de tomar decisiones.La pereza  es un hábito adquirido. Los factores biológicos o de personalidad pueden influir, pero no son determinantes. No obstante, el tipo de educación que recibimos tiene un efecto crucial en nuestros modelos de conducta.
Los estilos educativos basados en la sobreprotección suelen desarrollar hábitos de pereza en los niños y serán perjudiciales para la disciplina y el esfuerzo.
La pereza será así, algo habitual en ese niño hasta que se haga adulto,y lo estará tentando constantemente. Ocurrirá que esa persona hará muchos planes para el futuro con gran entusiasmo, pero nunca los cumplirá por pereza. Algunos ejemplos de esto  son los planes de ejercicio, dietas, estudios y tareas laborales. Los primeros hombres que habitaron la tierra, no tenían la necesidad de utilizar la frase “lo haré luego”; pues debían hacerlo de inmediato o se jugaban la vida.
 Era cuestión de sobrevivencia: Si se tenia hambre se cazaba, si se tenía sed se bebía agua y si se tenía necesidad sexual se copulaba. Los antepasados no podían dejar pasar mucho tiempo entre la necesidad y la acción,no existía un ideatorio del futuro y se vivía en el presente. La vagancia se hizo posible cuando se cubrieron las necesidades primordiales de supervivencia, y del ocio surgieron los deseos,y así se comenzó a planear el futuro y a sentir  pereza de cumplir esos planes...Surgen, entonces,la vagancia,el sedentarismo, y la obesidad, que la pereza trae consigo.
Los perezosos eligen hacer tareas de menor prioridad porque obtienen un beneficio a corto plazo, pero omiten que esas conductas tendrán efectos perjudiciales mañana.
A corto plazo se libran del esfuerzo, pero a largo plazo se sienten incómodos, culpables, y no consiguen sus objetivos,de tal modo que se sienten fracasados,y terminan por creer,en que  la metas están muy lejos o son inalcanzables,y de ese modo crece su pereza,retroalimentándose en un círculo vicioso.
No realizan los proyectos a largo plazo porque no logran mantener una conducta. Los perezosos quieren conseguir su objetivo cuanto antes y sin esfuerzo, ya que es frecuente que las personas perezosas se dejen llevar por su estado emocional. Toman decisiones en función del humor que tienen. Es decir, si se levantan tristes abandonan sus objetivos y no visualizan las consecuencias negativas de su acción morosa, centrando su atención en evadir la actividad y no en el horizonte de haberla logrado, lo que genera esa desmotivación que los posee,pues no saben encontrar placer en la satisfacción de haberse esforzado.
Otro de los factores que fomentan la pereza tiene que ver con el sistema capitalista que promueve la satisfacción inmediata de los deseos,y la tendencia a evadir o retrasar las sensaciones desagradables y de hacer lo que no nos apetece,introyectándo en los consumidores unos estereotipos dañinos,como por ejemplo:
Un trabajador es convencido por la publicidad que las vacaciones "deben ser" con él mismo tumbado en una hamaca,con un vaso de licor en la mano,y con unas muchachas muy guapas alrededor,y el en actitud pasiva y totalmente satisfecho. Pero luego el trabajador se da cuenta de que eso es totalmente falso:la arena le escuece bajo el bañador,las muchachas están gordas o ni lo ven,el alcohol de su vaso está tibio y sabe horrible,y es muy caro. No tiene protector solar,por lo que le angustia el posible malanoma,su mujer le grita,los hijitos le chillan...Todo esto lo deprime totalmente,y entonces no le queda más que evadirse...en la pereza.
La pereza más peligrosa es aquella que se convierte en apatía,y condiciona nuestro comportamiento, haciéndonos desdichados. Cuando la pereza se vueve crónica,puede ser síntoma de una grave depresión...
El ser humano debe alternar de manera inteligente la acción con el reposo. Éste ayuda a recuperar las energías que se necesitan para vivir. Sin el descanso, en muchas ocasiones sería imposible ser consciente y obrar a la altura que requieren las circunstancias, ya que si no se reparan las fuerzas éstas se agotan pronto, y el organismo sufre si se le tiene constantemente en ejercicio.
Pero cuando las personas se hunden en una excesiva y desordenada necesidad de reposo con el fin de huir de las actividades necesarias para la salud,la subsistencia y el amor,el perezoso está inmerso en un suicidio postergado.
 La pereza impide a los perezosos ser conscientes y actuar adecuadamente,  no les deja terminar las tareas ya empezadas y es la causa de que muchos desistan de sus propósitos.
El sentir disgusto o fastidio por todo esfuerzo, lleva a un decaimiento de ánimo, a la decadencia de la voluntad, y al miedo del propio destino. Abandonarse,flaquear ante la mas mínima resistencia que se presente,provoca una tristeza y una falta de energía,que deteriora la salud física y psicológica.
Percibir los actos de la vida como costosos en esfuerzo, o como obligatorios nos hace sufrir.
En ese estado de desgana y apatía,los perezosos son pasivo-agresivos: No hacen nada pero se quejan, están incómodos con esa falta de acción, pero boicotean la misma acción en ellos,y con los demás.Se comprometen,pero no cumplen...
Como suele ser difícil estar sin hacer nada, el perezoso, a la vez que rehuye las labores serias, se distrae en bagatelas sin importancia. Y cree el perezoso que no hace nada malo, puesto que no hace nada. No sabe que comete una falta ética de omisión, pues por su comodidad, deja de obrar con justeza...
El perezoso arruina su vida y su salud, hundido en el sopor,para luego caer en el remordimiento, la tristeza, perdido entre el tedio, el disgusto, y mirando la vida como una carga pesada e insoportable...