martes, 26 de noviembre de 2013

Aquí yace un anarquista...

Seguir para creer que todo es de todos...


 Ricardo, el más talentoso y peligroso de los hermanos Flores Magón, ha estado ausente de la revolución que tanto ayuda a desatar. Mientras el destino de México se jugaba en los campos de batalla, él picaba piedras, engrillado, en una cárcel norteamericana.

Un tribunal de los Estados Unidos lo habí­a condenado a veinte años de trabajo forzado por haber firmado un manifiesto anarquista contra la propiedad privada. Varias veces le ofrecieron el perdón, si lo pedía. Nunca lo pidió.

Decía: "Cuando muera, mis amigos quizás escriban en mi tumba: ¨Aquí yace un soñador¨, y mis enemigos ¨Aquí­ yace un loco¨. Pero no habrá nadie que se atreva a estampar esta inscripción: ¨Aquí yace un cobarde y traidor a sus ideas¨..."

En su celda, lejos de su tierra, lo estrangularon. Paro cardíaco, dijo el parte médico...



Eduardo Galeano, 
Memoria del fuego III: 
El siglo del viento.