domingo, 15 de diciembre de 2013

El arte anarquista...




Es porfiada la memoria: Por eso siempre recordamos que la burguesía quiere del artista,del escritor,del músico, un arte que corteje y adule su gusto mediocre. Quiere en todo caso un arte consagrado por sus peritos,tasadores, y editores para que sea negocio. Y es que la obra de arte no tiene en el mercado burgués un valor estético, sino un valor económico,y los artistas más puros no son nunca cotizados, el éxito económico de un creador depende del empresario o político que le administren sagazmente su renombre,y así se fabrica una "fama de gran" escritor,pintor o músico, en a base a la publicidad  que le dé el poder.
Algunos de estos,van por la vida con el disfraz de “artistas comprometidos”,hablando “del arte por el arte”, fingiéndose críticos al sistema,opositores  "rebeldes",pero en realidad son peones manejados a conveniencia del poder para engatuzar al pueblo con ese arte manipulado.  Porque a los artistas verdaderos.los empresarios y políticos los etiquetan de subversivos,de dogmáticos,de vándalos,de generadores no de arte,sino de rabia...Así,las galerías comerciales,las orquestas patrocinadas por el estado,y a las editoriales con poderío económico,no les interesa para nada una posición libertaria, porque esa no tiene mercado, y mucho menos puede ser usada para manipular a la gente.
Abogar por una expresión artística libre sin autoridad de ningún tipo y al mismo tiempo responsable con su ecosistema, comunidad y la vida toda en el planeta,"no vende"... Y por eso, la crítica de arte capitalista,   manipuladora máxima de premios,nunca dará un reconocimiento a los artistas libertarios,pues esas críticas sólo funcionan como propaganda curricular competitiva para la configuración de élites impuestas desde el poder. Y eso lo supe desde pequeña,y por eso digo que terca es la memoria,cuando recuerdo a intelectuales y artistas mexicanos, que en los últimos tiempos se las dan de muy "demócratas" y "revolucionarios", estar,años atrás,al servicio del más corrupto de los presidentes mexicanos,y fotos,las hay... Y eso me apena,pues como creadora, me inquieta explicarme la vida, relatar sus misterios, ver qué hay debajo de una piedra, hacer visible lo que nadie ve, especialmente cuando se oculta a propósito y con mala intención contra humildes y desposeídos de la tierra...y me parece despreciable la poca vergüenza que se tiene de fingirse de "izquierdas" cuando,tras bambalinas,la escritora,el pintor,el músico,se llevan de "piquete en el ombligo" con los políticos que despojan al país,con los corruptos de ultraderecha que expolian al pueblo,con los empresarios que engañan al pueblo desde sus televisoras... Eso es de una hipocresía mortal para las musas.
 La obediencia a los aparatos burocráticos del sistema, es asesina del arte, aunque el artista pretenda ser muy  revolucionario. El arte verdadero nunca ha sido sumiso a formulas “artísticas" de productores o ediitores,ni a intereses económicos o políticos, porque la verdadera creación artística no sólo es reflejo de la realidad,sino que también contiene una evaluación subjetiva de su creador,una que afirma o rechaza en el más puro y sincero sentido ideológico y vital.
Cuando el artista libera su imaginación creadora se proyecta al futuro, y eso lo obliga a enfrentar una sociedad ambivalente -a medio construir- en forma crítica. Su material son los principios y valores de la utopía que sueña, y eso le impide elogiar aquello que estando en plena transición, contradice dichos principios. Pero si se autocensura  por conveniencia de su "mecenas",y acude al hipócrita “no es conveniente por ahora”, y pone el campo del arte a los pies de su "protector" como si fuese un campo de golf,esa persona ha mutilado su talento,y ha perdido su dignidad humana en pro de hincarse ante el poderoso.
Un pueblo cuyos artistas e intelectuales "crean" sin una conciencia ética,sin una liberación plena,son meros  burócratas, carentes de respeto al arte y a sí mismos, van a la fama mintiendo,dependientes y atrapados en las viejas normas de la estructura capitalista donde el artista era un mero juglar para diversión fugaz de los que podían pagarlo.
Pero los creadores anarquistas sabemos que el arte no es feudo, ni señor, ni siquiera es pueblo. Es nenúfar, bóveda celeste,un susurro maldice sus pieles anacrónicas y amargas, porque en el arte nada es verdad y todo está permitido. Muchos artistas ejercen esa anarquía estética uniéndose en pequeñas comunas,cofradías lúdicas atemporales- para su supervivencia ante la aplanadora de intelectuales súbditos del capitalismo... Es así como nace el Terrorismo Poético y la Comuna Estética.

Y es que ya no se pretende hacer eso que se llamó poesía social hace muchos años, porque se ha visto que con arte no se va a conseguir que las personas coman mejor; y que, por el contrario, han sido los poetas los que, incluso comiendo mal, pero han soñado y han hecho soñar a otros con exquisitos desenfrenos; y si alguna vez ha habido poesía social, fue únicamente la de los modernistas,pero todos ellos ya murieron y no conocieron la interneta y ya hace mucho tiempo que el cisne fue degollado (nuestro más sentido pésame, Rubén Darío).
Los actos estéticos de acción directa de los artistas anarcos,se ven a lo lejos como gusanos enlodados retorciéndose en la charca. Luego,como  crisálidas que reposan apacibles en el junco. Y finalmente,deslumbran en los fulgores engañosos que se asoman por entre el follaje en las vísperas de la aurora, como centenares de mariposas caóticas agitando sus alas en el bosque. Ahora mezclamos estos tres estadios con la transmutación nietzscheana y tenemos la mejor explicación de la búsqueda poético-comunera: niños/mariposa.
Evadiendo el ánimo inmediatista, éstos poetas hacen llamadas nocturnas a números telefónicos desconocidos y recitan extrañas letanías en verso o anuncian presagios surrealistas muy hermosos; crean en origami las más asombrosas formas de papel (alondras de mar, cimarrones de las pampas, grullas desplegando sus alas o marmotas de silbido melancólico),o escriben  acertijos, enigmas, secretos, misterios espirituales en los muros, o abandonan en las puertas de las casas figurillas de barro colorido; o usan las ramas caídas de los árboles y con hilo de colores, las vuelven dulces muñecos atados a cada árbol  del parque, colócandoles en las manitas bolsas con lunetas de colores,o piruletas...y pintan con plumones indelebles,largos y bellos  cadáveres exquisitos en los baños de los restaurantes capitalistas y los recintos estatales,así aplican la hechicería del arte contra todo aquello que reprima su caos interior, su anarquía espiritual,su musa-mariposa:
Desde los primeros años del milenio, los terroristas poéticos han actuado como inverosímiles destellos subterráneos de festividad, exóticas máscaras pintadas de rojo y negro como guerrillas de bardos descendientes de la República Mística de Corsarios del siglo XVII, en la costa de Madagascar (Ofrecemos refugio en el arte a todo el que sufra la tiranía de los gobiernos, sean de donde sean).
Porque nadie sabe terminantemente si el lenguaje emergió de un deseo insatisfecho, y si el Príncipe Kropotkin dijo que el lenguaje emergió del apoyo mutuo, cuando en épocas primitivas la raza humana desarrolló códigos avanzados para comunicarse entre sí en la búsqueda de alimentos (si no dijo eso, al menos debió decirlo), podríamos suponer  que  la Humanidad se tomó en serio el lenguaje y, luego de sobrepasar el espacio/tiempo cognoscitivo tangible, cayó en una opresión epistémica constante que, a su vez, resultó una opresión tangible para lo cognoscitivo: pasamos del oh! de la contemplación al ay! de la estupefacción.
Los primeros en revelarse contra verdadera opresión, contra la seriedad, fueron los poetas, quienes se declararon seres simbólicos. De la forma y el reflejo nace el signo que escapa de todo signo- y desde el quid divinium del lenguaje se alcanzó la Entelequia de la Poesía. Atemorizados ante eso,los poetas se juntaron en comunas post-chamánicas, para subvertir el trance, el éxtasis y el silencio.
Y contra la pesadumbre espiritual de los vejestorios escribanos del sistema, y contra la seriedad intelectualoide que intenta avasallar los sediciosos intentos de los poetas, y sus cantos al brillo del sol en el azafrán o al desnudo mármol de la luna,esos serviles del sistema han sido convertidos,por voto mayoritario de la comuna,en pesadas piedras monolíticas que sólo inspiran bostezos y sus rostros petrificados por la Gorgona del espejo de la fama y el reconocimiento, cuya rigidez  intentó replegar al arte,fracasaron.
Y de todo esto,lo únicamente cierto es la intuición de que cualquier pretensión prelingüística parte de la nada; así que la Comuna Poética palpita muy cerca un caos  en una hiper consciencia onírica: joie de vivre!...y tiene una revelación: de la unión de Caos y Gea nació Eros...
El Terrorismo Poético tiene un Manual de Guerrilla de la comunicación en el cual se describen los procesos comunicativos como lugares donde se reproducen los sistemas de dominación de la sociedad,y es el arte como Distracción, sobreidentificación, detournement, impostura, creación de acontecimientos, subvertising, distanciamiento, fake, reapropiación...el modo de sabotearlos.
Lo que la comuna se propone es jugar  con los códigos dominantes para abrir una brecha que nos permita poner en cuestión la gramática cultural naturalizada y luchar con las armas del enemigo en una guerra de guerrillas que se libra en la batalla por el significado. (Y si no se puede eso, al menos pasar un buen rato.)
Por ejemplo,si sientes que este texto te aleja de ti mismo, quémalo...Inmolación literaria! Siempre se hallan más verdades en la luminiscencia de las cenizas. También se pueden crear bailes inverosímiles en cajeros automáticos nocturnos,por ejemplo. O despliegues pirotécnicos ilegales. Y el Land art,siempre tan barato y accesible,con obras terrestres,que parezcan extraterrestres,como dejar extraños artefactos alienigenas desperdigados por los parques naturales. Y que me dicen de allanar moradas, pero en vez de robar, deja objetos poético-terroristas. O secuestra a alguien por una hora y házlo feliz...



Y si eligiéramos a alguien al azar y le convenciéramos de que es  el heredero de una inmensa, inútil y asombrosa fortuna -digamos 5000 hectáreas en la Antártida, o un viejo elefante albino, o un orfanato en Siria,o o una colección de antiguas cartas de amor,pero en japonés-que pasaría?... Quizá cuando se de cuenta de que por unos momentos ha creído en algo extraordinario, se verá quizás conducido a buscar como resultado una forma más intensa de existencia...
Y si pusieramos placas conmemorativas de latón en lugares (públicos y privados) en los que se ha experimentado una revelación filosófica o se ha tenido una experiencia sexual particularmente sublime...?
O convocar a una huelga en la Universidad porque los pasillos no  satisfacen nuestras necesidades de indolencia y belleza espiritual...?
Y para finalizar,no podemos omitir el arte del graffiti que da color y gracia a los mórbidos subterráneos del metro, y a las plastas de cemento de los monumentos públicos; el graffitti es como el abuelito putativo del TP,ya que nos enseñó a garabatear en lugares públicos,los poemas más depurados en los lavabos, y dejarlos como pequeños fetiches abandonados en parques y restaurantes, y el arte de los estenciles en los muros,y las fotocopias bajo el limpiaparabrisas de los coches aparcados, y las cartas anónimas enviadas a destinatarios conocidos o al azar, retransmisiones piratas de radio, las flores plásticas plantadas en el cemento fresco…
La clave es que el choque estético provocado por el TP  ha de ser al menos tan intenso como la agitación propia del terror - asombro-angustia.disonancia o ruptura intuitiva repentina en una sola o en muchas personas, no importa si va “firmado” o es anónimo, pero si no transforma la vida de alguien (aparte de la del artista) es que no funcionó...
Y cabe mencionar los actos del Teatro de la Crueldad que no tienen ni escenario, ni filas ni asientos, ni localidades, ni paredes,desvinculado  categóricamente de toda estructura convencional del consumo del arte (galerías, publicaciones, media) como un clásico del Terrorismo Poético.
Una seducción exquisita -conducida no sólo por la causa de la mutua satisfacción sino también como acto consciente en una vida deliberadamente bella- puede ser el Terrorismo Poético definitivo,pues genera el cambio radical en los amantes. El terrorista poético,así, se comporta como un guerrillero mental,cuyo objetivo es el cambio.
(Algunas normas, que pueden romperse,son que no se hace el TP para otros artistas. Se hace sólo para gente que no repare -al menos por un momento- en que lo que se hizo es arte. Evitar las categorías artísticas reconocibles. Evitar las explicaciones... Y otras sugerencias son: Nunca te quedes a discutir, no seas sentimental; se implacable, arriésgate, practica un vandalismo elegante y sublime, sólo en lo que ha de ser desfigurado, haz algo que los niños puedan recordar toda la vida, pero no seas espontáneo a menos que la musa de TP te posea-.
Disfrázate. Deja un nombre falso. Se legendario...)
No necesitas ser poeta,pintor o músico para fundar una Comuna. Basta que anheles la belleza del corazón. Cada integrante debe ser una rama de en una especie de Taoísmo de colores con ninjas bajando de la montaña de Wudang,como uns hordas poético-terroristas armadas con sprays o versos... o flautas de bambú  o tambores de tachuelas...
Pero recuerda: el mejor Terrorismo Poético está contra la ley, pero que no te pillen. Arte como crimen; crimen como arte,en el corazón del anarquismo ontológico,donde tú eres el símbolo radiante de tu propia consciencia...


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