viernes, 27 de diciembre de 2013

Deseo para el 2014...









La diferencia entre un valiente y un cobarde es el manejo de sus miedos. Sin miedo no existe valor ni cobardía.La valentía es una forma de ser que nos impulsa a emprender conductas o acciones a pesar del miedo que tengamos a los riesgos. Es afrontar situaciones difíciles con entereza sin disminuirnos ante el posible peligro. Ser cobarde,por otro lado,es un mecanismo de defensa que nos permite la supervivencia. A veces un miedo racional nos salva del peligro. Ante una alarma, se generarán descargas  de adrenocorticoides  en nuestro organismo que nos prepararán para enfentar la amenaza o para huir de ella.
Así que ser valiente es impedir que el miedo y las emociones nos controlen y paralicen. Es usar la racionalidad para buscar la mejor alternativa a efecto de salir airosos del trance, a pesar de los apuros que pasemos. Más allá de la situación de peligro inminente, durante la vida también  nos encontraremos en situaciones en donde la valentía será lo que nos haga luchar por ser consecuentes con nuestras ideas y actos, aunque tengamos que pagar un costo o sortear peligros. En estos casos, la cobardía se asocia a permanecer inmóviles, a esconderse,a eludir responsabilidades y compromisos. Por ejemplo,en el trabajo, en la escuela, con la pareja o en los grupos sociales que frecuentemos, en ocasiones  diferimos o estamos en desacuerdo con la mayoría,lo cual nos puede causar que seamos rechazados. Podemos optar por quedarnos callados y que todo siga igual. De esa forma quizás nos sigan invitando los amigos. Pero si expresamos nuestras ideas con sinceridad probablemente seamos respetados, el amor real crezca o quizás ganemos mayor aprecio entre los verdaderos amigos. Ser valientes genera confianza, respeto, autoestima y salud. Y es que  la cobardía siempre ha permitido el despotismo tanto en familia como en comunidades, o hasta en países completos.
Tenemos que buscar nuestra libertad. Sin ella nuestra vida permanecerá programada en una rutina planificada por los otros,que nos manejarán como marionetas. Por eso,debemos ser valientes para hacernos cargo de nuestros actos,y luchar por nuestra libertad. Porque darnos por vencidos,claudicar,también es un acto de cobardía... 
2013 acaba. 
Un año que ha pasado con más pena que gloria, así que le decimos adiós sin ningún problema, tampoco con rencor. Despedimos  este año, como lo empezamos: con un tiempo de reposo, de calma, de reencuentro con la familia y los amigos, tiempo de ocio compartido y de reflexión. 
Considero que estos días de fin de año son de hacer balances, de evaluar los frutos y las pérdidas, para valorar un año de vida, el fin de un ciclo y el comienzo de una nueva etapa.Tiempo para recapitular y para tomar un respiro y planear con valentía nuestros actos del futuro próximo... Planear,pensar y actuar con valentía nos fortifica como colectivo,y nos une como compañeros en este camino de la vida...Por eso no podemos dejar apagar el fuego de la solidaridad, y el de la valentía por ese mundo nuevo que tenemos en nuestros corazones.
 Muchas gracias,a todos los lectores de este blog por leerlo, y les deseo un buen 2014.
 ...Ya está aquí: con sus 365 días por estrenar, para sentir, para vivir, para sonreír y para compartir. Días que llenaremos de palabras y de acciones. No sabemos a qué nos llevará, nadie lo sabe,y aunque los tiempos parecen sombríos,seamos valientes y enfrentemos con ánimo el año venidero ...Eso sí, invoquemos con fuerza unos días claros,dulces y dichosos para todos nosotros en este 2014...


Abrazos y besos.
Salud y Anarkía.